|
Por Carlos Arbia - En la última licitación
de Lebac, el Banco Central renovó menos de $40.000
millones, a una tasa del 50% anual a 28 días de plazo. Con esta
licitación liberó al mercado unos $122 mil millones. "En diciembre
las Lebac dejarán de existir", avisó hoy la autoridad monetaria.
Al anunciar su nueva política monetaria a partir de
octubre, luego de la renegociación del acuerdo con el FMI, el
ministro de Finanzas, Nicolás Dujovne, y el presidente del
BCRA, Guido Sandleris, se comprometieron a colocar letras en
pesos la tercera semana de cada mes para poder amortiguar el impacto del
desarme de Lebac.
Ahora, luego del desarme de Lebac, una serie de letras, la mayoría del
Tesoro nacional, llegarán para captar esos pesos, necesarios para cubrir el
Plan Financiero de 2019.
"La idea de que Hacienda emita títulos en pesos apunta a generar
una curva de rendimientos que permita dar cierto tipo de referencia a la
economía, algo complejo en períodos de elevada inflación. Mientras tanto, el
Gobierno apuntará a mantener la calma cambiaria y a reducir de manera gradual
la inflación, que le posibilite de a poco ir reduciendo las tasas de interés
que paga por emitir deuda, tanto en moneda local como en dólares", dijo
a Infobae Rodrigo Álvarez, director de la consultora Analytica.
Por ese motivo el Gobierno licitará esta semana dos nuevas Letras del
Tesoro. La novedad es que luego de mucho tiempo el Tesoro volverá a lanzar una
emisión en pesos ajustable por inflación: CER (Coeficiente de
Estabilización de Referencia).
"Eso indicaría que Hacienda confía en que en los próximos meses
habrá una desaceleración de la inflación. Ya para noviembre y diciembre se
esperan cifras en torno al 3%, mientras que en septiembre y octubre se anotaron registros por encima del
5% (6,5% y 5,4%, respectivamente)", aseguró Norberto
Sosa, de Invertir en Bolsa.
Desde la Secretaría de Finanzas a cargo de Santiago Bausilli, sostienen
que la decisión de incluir un título que ajuste sobre la base de la evolución
de la inflación se dio "en el marco de una estrategia global que
contempla, entre otros objetivos reducir el número de formatos de instrumentos
de deuda pública en el mercado local, para concentrarse en colocaciones en
pesos nominales y en pesos vinculados a la inflación".
De esta manera sostienen que "se podrá dotar al mercado argentino,
que no cuenta aún con un componente estructural de demanda por títulos
vinculados a la inflación, de una opción de inversión de estas características
con el beneficio asociado de disponer de una curva de rendimientos que
revele los niveles de indiferencia de inflación futura".
Bonos a 3 meses de plazo
Además, el Tesoro volverá a ofrecer esta semana a los inversores las
Letras Capitalizables en pesos (Lecap), que se emiten a 91 días, el
próximo vencimiento será el 22 de febrero. Por estos títulos, el Tesoro ofrecerá
una tasa que capitalizará al 4% mensual.
En sintonía, las Letes ajustadas por CER también se emitirán a 91
días, pero ofrecerán un retorno que dependerá de la evolución de la inflación.
Estos dos instrumentos les permiten a los inversores "jugar" con sus
proyecciones, ya que si esperan que la inflación se ubique en niveles elevados,
será más rentable optar por los títulos CER, mientras que si esperan una
desaceleración de ésta, lo más recomendable pasarían a ser las Lecap.
Al igual que con las Letes en dólares, las suscripciones se podrán
realizar tanto en moneda extranjera como en pesos.
Luego de que el índice de precios de octubre confirmara que 2018 será el
año con mayor inflación desde 1991, el Gobierno saldrá a tentar a los
inversores con Letes atadas a CER y absorber así parte de los pesos que el
Banco Central libere al no renovar los vencimientos de Lebac de esa semana.
El atractivo de esta letra, según señala el analista financiero Christian
Buteler, depende de cómo crea cada inversor que va a moverse la inflación en
ese período. "La clave es si considera que va a estar arriba o debajo del
4% mensual que ofrece la Lecap, la otra emisión que busca colocar este
miércoles el Tesoro. Si el Gobierno logra bajar la inflación, el costo va a ser
menor, pero si llegan a fracasar en eso tiene doble costo: el costo de la
inflación en sí más el costo de la deuda que tomó", señala Buteler.
Con el fin de la era Lebac, y para evitar que los pesos liberados
presionen al tipo de cambio, el Gobierno también dispuso la licitación de
las Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos (Lecap) emitidas por el Tesoro.
Este instrumento es la gran apuesta para crear opciones de
inversión en pesos que sean atractivas y alejar fondos del dólar. Las
altas tasas que pagan las letras, con la más corta que paga una tasa
mensual del 3,5 % hasta enero, caso idéntico al de febrero, y la más larga que
vence en septiembre con una tasa mensual de 3,45%. Así, estas letras devolverán
retornos de 49,99%, 48,91% y 50,51%, respectivamente.
Absorción de liquidez
Además de todas estas letras que lanzará el Tesoro, el BCRA seguirá
colocando las Leliq. Estas sólo las pueden comprar los bancos para colocar
sus excedentes de liquidez, generados por el crecimiento de los depósitos sin
suficiente contrapartida de incremento del crédito.
El pico del stock de Lebac se registró en abril de este año, cuando
llegó a un total equivalente a $1,3 billones mientras que con el stock actual,
de sólo los $69.818 millones, el ciclo de vida del instrumento monetario que
fue la columna integral de la estrategia anti-inflacionaria del Gobierno
durante los últimos dos años está llegó a su fin.
La mayoría de los economistas consultados por Infobae sostienen
que para para ganarle a la inflación, la Argentina tiene que buscar el
déficit fiscal cero y asegurar que el Banco Central no
tenga necesidad de emitir dinero para financiar al Tesoro.
|