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Gustavo Segré y Germán Segré -
El dólar y la inflación en la historia de Argentina:
En 1914 Argentina inauguró la
serie de Moneda nacional y un dólar en la época, representaba 2,36 pesos
"moneda nacional". La moneda nacional se mantuvo por 56 años,
cuando en 1970 se le retiraron dos ceros a dicha denominación y se crearon los
"pesos ley". Previo a retirar los dos ceros de la moneda, el dólar
cotizaba a $350 (paso a cotizar $3,5)
En 1979 el dólar cotizaba a
$1.048,50 "pesos ley" y con una inflación que desde 1975 a 1983,
todos los años supero por mucho los 100% al año (llego al 444% en 1976 y 437,4%
en 1983), el Gobierno militar, en junio de 1983, resolvió retirarle cuatro
ceros a la moneda argentina y se instrumentó el uso del Peso Argentino.
El dólar en mayo de 1983,
valía $98.000,00.
En el momento en que Argentina
retira 4 ceros a su moneda, la divisa americana pasó a cotizar $11.50 Pesos
Argentinos. Con el regreso de la Democracia y una inflación que no
disminuía (688% en 1984 y 385% en 1985), el entonces presidente Raúl
Alfonsín, eliminó tres ceros del desvalorizado peso argentino y se inicia la
era del Austral.
En el momento previo a la
retirada de los tres ceros, el dólar cotizaba a $673 pesos
argentinos. Cuando el dólar comenzó a cotizar en "australes", la
primera cotización en junio de 1985, su valor era de 0,855 Australes.
En 1991, cuando el
expresidente Carlos Menen impulsó la ley de la Convertibilidad, el valor del
dólar era de 10.000 australes hasta que a partir de enero de 1992, se retira
nuevamente cuatro ceros a nuestra moneda y un peso, por esos milagros de los
economistas argentinos, paso a valer lo mismo que un dólar.
El dólar y la inflación en la
historia de Brasil:
Desde 1883 y hasta el 1 de
noviembre de 1942, la moneda oficial de Brasil fue el Mil Reis (Rs), cuando el
entonces presidente Getulio Vargas determinó que Brasil cambiaría su
moneda y se pondría en uso el Cruzeiro (Cr$) en que 1 CrS sería igual a Rs
1$000 (se escribía así).
En 1967, el ex presidente
militar, Castelo Branco, retiró tres ceros a la moneda brasileña e
instrumentó el Novo Cruzeiro (NCr$).
En 1970 y sin que haya ninguna
retirada de ceros en la moneda, el billete de Brasil pasa nuevamente a la
denominación de Cruzeiro (Cr$). En ese momento es cuando comienzan a
registrarse en Brasil las relaciones de la moneda brasileña con el dólar
americano. En 1970, un dólar era equivalente a Cr$ 4,86 (diciembre de
1970).
En febrero de 1986, y con
el primer presidente luego del regreso de la democracia, José Sarney, Brasil
retiró nuevamente tres ceros a la moneda e instrumentó el Cruzado (Cz$) en que
Cr$ 1.000 = 1 Cz$.
El mes anterior a la
implementación del Cruzado, una unidad de la moneda americana, equivalía a Cr$
12.985 (a partir del Cruzado, el dólar paso a cotizar Cz$ 13.04)
Menos de tres años después, en
enero de 1989, el mismo ex presidente Sarney, y en medio de una inflación
fuera de control, vuelve a retirar tres ceros a la moneda, y nuevamente cambió
la denominación, instrumentando el Nuevo Cruzado (NCz$) en que Cz$ 1000 = NCz$
1.
Fue antes del cambio de moneda
que el dólar cotizó a Cz$ 859,25.
Con el cambio de moneda y la
retirada de los tres ceros, Brasil experimentó una convertibilidad ficticia en
que U$S 1 = NCz$ = 1, pero cuatro meses después, la nueva moneda brasileña
comenzó a desvalorizarse en relación al dólar.
El 16 de marzo de 1990 y sin
que haya ninguna retirada de ceros a la moneda, el entonces presidente Fernando
Collor de Mello, cambió el nombre de la moneda brasileña que retomó el antiguo
nombre de Cruzeiro (Cr$) en que 1 NCz$ = 1 Cr$.
Con una inflación que en el
año 1992 de 854,63% y una crisis política que terminaría con la salida Collor
de Melo, el vicepresidente Itamar Franco, a cargo del Poder Ejecutivo,
determinó en agosto de 1993 una moneda de transición denominada cruzeiro real
(CR$) que concluiría en junio de 1994 con la moneda que Brasil tiene hasta el
momento.
En agosto de 1993, 1 U$S
representaba Cr$ 80.851,00. En junio de 1994, Brasil instrumentó
definitivamente el Plan Real en que CR$ 2.750 = R$ 1,00.
A partir de junio de 1994, se
equiparan por primera vez en la historia, el valor de un dólar, un real y un
peso argentino.
La paridad entre el peso y el
dólar duro 11 años, hasta que el 6 de enero de 2002 el Congreso argentino
aprobó la ley 25.561 en que se derogó la paridad de un peso y un dólar.
Desde la implementación de la
Ley de Convertibilidad en Argentina y del plan Real en Brasil, ninguno de los
dos países volvió a retirar ceros en sus denominaciones ni cambiaron el nombre
de unidad de cuenta.
En el momento en que esta nota
está siendo escrita, un dólar equivale a AR$ 35,8 y R$ 3,733 (relación de tipo
de cambio bilateral de 9,6)
El comercio exterior entre los
dos países
La serie histórica comenzó a
ser estudiada a partir de 1970. Las exportaciones totales de Brasil en 1970 fueron
de USD 2.739 millones. Argentina exportó, en el mismo año, USD 1.773
millones. El mercado exportador brasileño era 54% mayor que el argentino.
En ese año, de todo lo que
Brasil le exportaba al mundo, el 6,8% lo exportaba a Argentina.
Desde el punto de vista de sus
importaciones, de todo lo que Brasil le importaba al mundo, el 5,9% se lo
compraba a Argentina.
La balanza comercial en 1970
era superavitaria para Brasil en USD 38 millones. Brasil exportó a Argentina
por USD 186 millones e importaba de Argentina por USD 148 millones.
A finales de 1970, el tipo de
cambio bilateral era de 1,1.
En 1980, Brasil le exporto al
mundo por USD 20.132 millones, siendo que de esa valor, el 5,4% se lo exportaba
a Argentina. De sus importaciones, Argentina representaba apenas el 3,3%
del total importado por Brasil.
El tipo de cambio real bilateral –TCRB– promedio de 1980, había subido a 20,5 y
no obstante la ventaja de tipo de cambio favorable a Argentina, e saldo de la
balanza comercial entre los dos países fue de USD 335 millones favorable a
Brasil.
Brasil había exportado a
Argentina por USD 1.092 millones y había importado de Argentina por USD 757
millones.
Las exportaciones Argentinas
en 1980 llegaron a USD 8.021 millones. Brasil exportaba un 154% más que
Argentina.
En 1990, previo a la firma del
Tratado de Asunción, Brasil exporto por USD 31.414 millones y del total
exportado, Argentina representaba apenas el 2,1%. La importancia de
Argentina en el comercio exterior brasileño era insignificante.
En el mismo periodo, Argentina
había aumentado su participación respecto del total de importaciones de Brasil,
llegando a 6,8% del total. El saldo de la balanza comercial entre ambos países
fue superavitaria para Argentina por USD 755 millones. Brasil exportó a
Argentina por USD 645 millones e importó de Argentina por USD 1.400 millones.
Las Exportaciones argentinas
al mundo llegaron a USD 12.352 millones. El comercio exterior de Brasil,
mantenía la proporción que diez años antes, de 154% mayor. A partir de 1991 el
comercio bilateral aumentó considerablemente y no obstante que la balanza
comercial fue favorable para Brasil hasta la instrumentación del Plan Real,
entre 1991 y 1994, el superávit total a favor de Brasil, llego a USD 3.258
millones.
En el mismo periodo, Argentina
tuvo déficit comercial cuando comparado con el total de sus exportaciones e
importaciones.
Lo curioso en el análisis es
que durante el período en que Brasil instrumentó el Plan Real en que la moneda
americana se desvalorizaba sistemáticamente el 7% al año y acumuló una
desvalorización (de 1995 y hasta el 2001 inclusive) nominal de 153,5%, y no
obstante que el peso argentino se mantenía inmóvil en su equivalencia con el
dólar americano, la balanza comercial bilateral fue superavitaria para
Argentina desde 1995 y hasta el 2003 inclusive por USD 8.742 millones. Como
explicar entonces que Argentina necesitaba un tipo de cambio más elevador para
conseguir exportar a Brasil si con una relación mucho más desfavorable que en
los idos 1980 (TCRB de 20,50), nuestro país mantenía constantes y crecientes
superávits con nuestro vecino.
Más interesante aún para el
análisis que entre 1997 y 1999 inclusive, Argentina tuvo un déficit total en su
balanza comercial con el mundo por USD 11.162 millones.
El TCRB promedio durante la
ley de convertibilidad fue de 7,20 (Fuente TCRB: Economista Marcelo Renda con
datos del CEI). La relación de exportaciones de Brasil en relación a Argentina
en el año 2000 fue de 110% superior.
En el año 2002, cuando
Argentina abandonó la paridad con el dólar, el superávit comercial con Brasil,
llega a su récord histórico (para Argentina) de USD 2.331 millones. Ese sería
el último año en que nuestro país tendría superávit con Brasil.
A partir del 2003, el
intercambio bilateral comienza a crecer en forma vertiginosa y pasó de USD
9.363 millones entre exportaciones e importaciones entre ambos países, al
récord de USD 39.646 millones en el año 2011, pero la balanza comercial ya no
sería favorable a Argentina.
Entre el año 2003 y el año 2014, mientras Argentina mantenía superávit
comercial con todo el mundo, por un total de USD 129.625 millones, el déficit
argentino con Brasil en el mismo periodo, sumaba USD 32.365 millones.
El problema, claramente no
estaba en tipo de cambio argentino y si en la mejora de la productividad del
producto brasileño.
Aprovechando la valorización
del real respecto del dólar, la industria brasileña había importado bienes de
capital y había instrumentado legislaciones de reducción de tributos para quien
exportara productos y reducción de las cargas sociales para determinados
sectores de su economía.
En octubre del año 2002, previo a la elección en que saliera electo el ex
presidente Lula da Silva, el valor del dólar era (nominalmente hablando)
de R$ 3.96.
Brasil exporto, en ese año
2002, por un total de USD 60.362 millones
En agosto del año 2008, previo a la crisis americana de la Subprime, el dólar
valía, también nominalmente, R$ 1,54. Las exportaciones totales de Brasil en
ese mismo año, llegaron a USD 197.942.
El dólar valía la mitad y
Brasil había multiplicado sus exportaciones por tres. El ápice del
crecimiento exportador de nuestro vecino se dio en el año 2011, cuando con un
dólar que termino el año, nominalmente hablando, en R$ 1,86, Brasil consiguió
exportar por USD 252.132 millones.
En ese año de 2011, las
exportaciones brasileñas al mundo eran un 200% mayores que las exportaciones
argentinas en el mismo periodo.
Desde las respectivas salidas
de la relación "uno a uno" con el dólar de cada moneda, Brasil en el
año había desvalorizado de punta a punta, un 86% mientras que Argentina, había
desvalorizado su moneda un 330%.
En Argentina, en el mismo
periodo del análisis –2002-2011–, sus exportaciones habían aumentado de USD
25.651 millones, para USD 84.051 (un aumento de 327%), erráticas políticas
económicas respecto del comercio exterior y por la falta de incorporación de nuevas
tecnologías, las importaciones habían saltado de USD 8.990 millones en 2002,
hasta USD 74.319 millones (las importaciones aumentaron un 826%).
Conclusiones
El tipo de cambio real
bilateral no garantizó en absoluto, un resultado mejor en la balanza comercial
con Brasil.
En 1980, con una relación de
20,50, Brasil tuvo superávit comercial.
Desde la implementación de la
Ley de Convertibilidad en 1991 en que el promedio del tipo de cambio bilateral
fue de 7,20 llegando a valores de 3,8 en diciembre del año 2001, Argentina
acumuló un superávit comercial de USD 3.052 millones(déficit argentino de USD
3.258 entre 1991 y 1994 inclusive y superávit argentino de USD 6.310 millones
entre el 1995 y el 2001).
El tipo de cambio real
bilateral histórico desde 1980 a la fecha, nos da un promedio de 11,2 y en este
momento, el tipo de cambio real bilateral se encontraba a octubre del 2018, en
9,9. No obstante un tipo de cambio mucho más favorable que durante gran parte
de la ley de convertibilidad, Argentina acumula sucesivos déficits
comerciales con Brasil y las mejoras observadas en el resultado de la balanza
comercial no obedecen a un aumento en las exportaciones argentinas y si una
caída absoluta en las importaciones de nuestro país.
Sin ninguna duda, la variable
inflacionaria distorsiona toda mejora de competitividad nominal por tipo de
cambio pero la dependencia del dólar para el inconsciente colectivo del
empresario argentino, no resuelve por sí sola, la pauta exportadora del país.
Argentina precisa urgente una
política de comercio exterior consistente y de largo plazo, con aumento de la
cantidad de empresas exportadoras, con una capacitación intensiva sobre el
mercado brasileño y con objetivos claros y medibles que permitan recuperar la
participación de nuestro país respecto de las importaciones totales de Brasil.
Brasil continuará creciendo,
continuara importando productos y a los funcionarios que determinan la política
a seguir en nuestras relaciones comerciales bilaterales, se le terminarán
las excusas respecto que cualquier pasado fue peor.
Es hora de mirar
estratégicamente hacia el futuro.
Gustavo Segré es Socio de
Center Group y Director de la Cámara de Comercio Argentino Brasileña de San
Pablo
Germán Segré es Socio de
Center Group y Abogado
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