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Por Juan Bergelín - La pérdida
de poder adquisitivo, y una recesión que aún no muestra signos de tocar fondo,
se refleja en un constante aumento en la morosidad de los créditos a la
familia, que en septiembre llegó a niveles que no se veían desde junio de 2010.
En la misma línea, en septiembre volvió a aumentar la cantidad de cheques
rechazados por falta de pagos, un claro reflejo de la ruptura de la cadena de
pagos que viene advirtiendo las pymes y que preocupa al Gobierno.
Los datos surgen del informe
de bancos elaborado por el Banco Central y, si bien ambos indicadores no están
en niveles alarmantes ni mucho menos, muestran los efectos concretos de una
recesión agravada por la elevada inflación y la suba del dólar. En ese
contexto, las entidades no bancarias, que incluye a las empresas que financian
a los sectores no bancarizados y las financieras de las automotrices, cerraron
el mes con pérdidas por primera vez desde el año 2010.
"En septiembre la
morosidad de los préstamos a las familias se incrementó ligeramente hasta 3,6%
de la cartera, desempeño explicado principalmente por las líneas al
consumo", explicó el organismo monetario en su informe, que destacó que
las previsiones "representaron 125% de la cartera en situación irregular
del sector privado". El dato más destacable, de todos modos, es que en las
líneas al consumo la mora viene en constante aumento desde septiembre del año
pasado.
Ese crecimiento en la
morosidad se da con mayor profundidad en las entidades financieras no
bancarias, en donde el ratio llega al 4,8% de su cartera de crédito y es uno de
los factores que explica que hayan registrado una pérdida de 35 millones de
pesos, que si bien no es elevada, marca el primer rojo desde junio de 2010.
Otro de los factores es el freno en las ventas de autos y la morosidad en los
planes de ahorro, ya que 8 de las 14 firmas que conforman este grupo son las
financieras de las principales automotrices.
Los privados ganan más
Por otro lado, en cuanto a la
rentabilidad del sistema financiero en su conjunto la rentabilidad se redujo
respecto al agosto, explicada por la banca pública, ya que los privados
aumentaron sus ganancias en el mes. En rigor, el sistema cerró septiembre con
una rentabilidad de $12.899 millones (el 3% del activo neteado), la mitad de
los $26.233 millones (6,4% del a.n.) del mes anterior. De todos modos, la
ganancia de los privados pasó de $8.837 millones en agosto a $10.270 millones
en septiembre mientras que los públicos ganaron $2.664 millones, cuando el mes
previo habían tenido una rentabilidad de $17.342 millones. El informe también
destaca que en términos reales el crédito al consumo cayó 5,6% y acumuló su
cuarto mes de caída, una tendencia que también se espera se extienda en
octubre, según los datos del BCRA.
En la estructura de los bancos, de hecho, el crédito a privados fue el último
destino de sus fondos, que apuntaron en primer lugar a las Leliq y a los
encajes bancarios.
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