Marcelo Risi BBC España
América Latina parece estar presente sólo de manera puntual en la agenda europea. Desde que "sigue siendo muy atractiva", pasando por constatar que "hay vínculos muy fuertes aunque desiguales", hasta que "no es prioridad ni está en el radar de Europa", las percepciones sobre Latinoamérica son tan variadas como la región misma.
Entre el rechazo a la Constitución Europea, las riñas por la distribución del presupuesto comunitario y los desafíos de una ampliación sostenible, la Unión Europea (UE) limita su agenda externa. "Obviamente que con todos los problemas que hay en Europa, debemos temer un cerrarse en sí mismo para centrarse en sí mismo", le dice a BBC Mundo Gonzalo Garland, del Instituto de Empresa de Madrid. Hacia afuera de las fronteras de sus 25 miembros, Bruselas fija su mirada en las relaciones con EE.UU., su aproximación hacia China y temas delicados como la integración o no de Turquía a la UE. Y con el reto asumido de combatir la pobreza en el continente africano, resta poco aliento para las relaciones con América Latina, que sigue sin poder subir de rango en la agenda externa de la Unión. Interés puntual Sólo se distinguen pocos vínculos fuertes entre la UE y Latinoamérica, como es el caso de México y Chile. No se trata de negar la tradición en el diálogo político y la diplomacia comunitaria insiste en la importancia de América Latina. Pero los hechos se quedan detrás de la retórica, como demuestra el ejemplo de la ayuda oficial al desarrollo. "El volumen de ayuda que la Unión Europea pone a disposición de América Latina es apenas de una dotación de un euro por habitante del continente, un volumen bastante limitado" Fernado Carbajo, del Parlamento Europeo en España
"El volumen de ayuda que la Unión Europea pone a disposición de América Latina es apenas de una dotación de un euro por habitante del continente, un volumen bastante limitado", reconoce el director de la oficina del Parlamento Europeo en España, Fernado Carbajo. Esto vale también para el ámbito comercial. "Primero nos predicaron el mercado libre, pero luego se asustaron", critica en BBC Mundo la embajadora de Colombia en España, Noemí Sanin. "Que el banano tenga aranceles de más del 200% para entrar al mercado europeo demuestra que Europa está muy centrada en sí misma, y que América Latina está lejana de ser prioridad", explica la ex canciller colombiana, quien destaca el comercio como un vehículo importante para fomentar el desarrollo latinoamericano. España, la excepción Por su tradición histórica y los lazos financieros, España se presenta como el "eslabón natural" para fortalecer las relaciones con la Unión Europea. "Que el banano tenga aranceles de más del 200% para entrar al mercado europeo demuestra que Europa está muy centrada en sí misma, y que América Latina está lejana de ser prioridad" Noemí Sanin, embajadora de Colombia en España
Para las autoridades españolas se trata de hacer una labor pedagógica en el seno de la UE. Así lo entiende Leire Pajín, Secretaria de Estado de Cooperación Internacional. En conversación con BBC Mundo, Pajín dijo que la apuesta española por América Latina no es sólo por lazos históricos. Ante la UE, España explica y advierte que la región "es una de las más desiguales del planeta, que hay que acompañar si no queremos que dé pasos atrás que pueden preocupar". No obstante, de momento, en Bruselas imperan las consideraciones internas. La lógica política obedece a establecer prioridades inmediatas, como concluye Gonzalo Garland, del Instituto de Empresa: "No hay nada en particular hacia Latinoamérica, hay un rol menos activo hacia el resto del mundo".
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