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Por Mariano
Cuparo Ortiz - El BCRA tomó
nota del nuevo round de subas del precio del dólar, que entre viernes y lunes tuvo
una disparada del 7%. Por eso ayer la autoridad monetaria actuó y frenó la baja
de tasas sostenida que venía realizando desde el 1° de noviembre. El dólar
reaccionó en consecuencia, también frenó su tendencia alcista y ayer el
minorista cerró con una cotización de $39,58. Es decir, una caída de casi 40
centavos.
Si bien ayer el ministro de
Hacienda, Nicolás Dujovne, minimizó su preocupación acerca de la suba del dólar
(ver página 3), en el Central lo analizan con mayor rigidez. Ayer mismo,
fuentes del BCRA le dijeron a BAE Negociosque la
autoridad monetaria "va a hacer todo lo necesario para seguir absorbiendo
liquidez excedente".
Y es que, entre las Leliq y
las Lebac, el Central había dejado una emisión monetaria de alrededor de
$200.000 millones durante la semana pasada. Es decir, el equivalente a u$s5.000
millones. Todo excedente, generado por la baja sostenida en la tasa de las
Leliq y en la decisión del BCRA de desarmar el stock de Lebac, tiene el potencial de
irse a presionar sobre el dólar. Por eso le puso un freno a la baja de la tasa
y ayer cerró en 61,25%, empatando los niveles del lunes. Eso para competirle a
la tentación de pasarse a dólares que la expectativa de devaluación genera
sobre los inversores.
Esa es la "liquidez
excedente" que el BCRA va a hacer todo lo necesario para seguir
absorbiendo. Desde la autoridad monetaria vienen destacando el
sobrecumplimiento por dos meses consecutivos de su objetivo de crecimiento nulo
de la base monetaria. Pero la dinámica del dólar pareció demostrar, entre el
viernes y el lunes, que incluso así prácticamente cualquier peso que es
inyectado tiende a salir a presionar sobre el precio del dólar.
Así lo remarcó el analista de
Eco Go, Juan Paolicchi: "Evidentemente no alcanza con que la plaza esté
seca. La semana pasada hubo vencimiento y nuevo capítulo de desarme de Lebac y
eso ya presionó sobre el tipo de cambio. Parece que cualquier peso que entra en
la economía combustiona. Desde lo monetario, con las metas sobrecumplidas, hay
margen para seguir bajando la tasa pero para lo cambiario es inyectar
combustible".
Y agregó: "El riesgo país
es lo que te limita la baja. Además de que cuando sube los inversores se
asustan y eso pega en la expectativa de devaluación, la tasa en pesos está
formada por la suma de riesgo país más la tasa de Estados Unidos en dólares más
la expectativa de devaluación. Por eso cuando sube el riesgo país, la tasa en
pesos tiene que incorporar esa suba. Hace poco el riesgo país tocó el piso de
600 puntos y ahora ya está en 690 de vuelta. Es por el riesgo político que
generan las encuestas para las presidenciales del año que viene".
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