Por Mariano Cuparo Ortiz
- El BCRA volvió
a absorber una buena cantidad de pesos, tras una semana de emisión fuerte que
dejó alrededor de $200.000 millones en la calle y que alimentó una devaluación
del tipo de cambio de 7%. Por eso ayer la baja de tasa de las Leliq volvió a
quedar en una virtual pausa, con una disminución marginal de 0,06 punto. El
efecto fue una nueva baja del dólar, esta vez de apenas 5 centavos. El segundo
día consecutivo de pax cambiaria.
Otra de las causas que explicó el desempeño bajista del dólar fue la
licitación de Letras del Tesoro que se realizó ayer. Analistas del mercado
destacaron que por esa vía mejoró la oferta de divisas. El carry trade hizo su
trabajo de corto plazo. Para el director de ABC Mercado de Cambios, Fernando
Izzo, hubo una buena explicación del alto volumen de operaciones: "Los
ingresos de inversores estuvieron a la orden del día ya que había opciones de
hacer Letes en dólares a 193 días y Lecap a 116 días, lo que alentó las ofertas
de dólares que ingresaron hoy al sistema, batiendo el récord operado del
mes".
Finalmente la licitación de Letes, Lecap y Bote 2020 fue relativamente
exitosa. El Tesoro logró mantener la tasa de las Letes, que se pueden comprar
en pesos y que se cobran en dólares en 4,75%; y logró una renovación de 75,9%.
El número es menor al que había logrado en la licitación anterior, del 14 de
noviembre, cuando había logrado rozar una renovación del 100%.
"No estuvo mal, en el programa financiero el supuesto de renovación
era del 60%. En los meses pasados había menos atractivo, menos demanda. En
estas últimas dos licitaciones, si bien bajó el porcentaje de renovación, se
siguió viendo confianza en el cumplimiento de corto plazo. Lo que preocupa es
cómo se van a renovar estas mismas Letras el año que viene, porque esas van a
vencer después de las elecciones", afirmó el flamante director de la
consultora LCG, Guido Lorenzo.
Coincidió el director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño
Gómez. Ahí una clave respecto a las Letras del BCRA, las Leliq. Ayer el
Central logró absorber pesos pero la tasa no subió. Según Caamaño Gómez la
explicación aparece por el lado de la confianza de corto plazo. Si el mercado
cree que en el corto habrá estabilidad, la tasa de interés que exige para
entrar en Leliq y no irse a dólares no sube.
"Veníamos del infierno. De una crisis de balanza de pagos. El FMI
puso una torta de plata. En el peor de los casos el quilombo pasó para adelante
pero la expectativa de corto es mejor. La política monetaria es transparente y
contractiva. La emisión no va a tirar mas leña al fuego. Y además la crisis
hizo mucho del trabajo sucio. La expectativa mejorará por lo menos durante un
tiempo", dijo.
La que sufrirá un poco más, entonces, será la actividad productiva.
El BCRAvenía
convalidando una baja de las tasas de interés que, si bien no era
extremadamente veloz, era sostenida. La semana pasada entre ese efecto y el del
desarme de Lebac hubo una emisión de alrededor de $200.000 millones, es decir
el equivalente a u$s5.000 millones, que tenía el potencial de ir a presionar
sobre el precio de la divisa. La devaluación de casi 7% generó alarma y el
propio Central avisó que iba a hacer todo lo necesario para absorber. Eso se
vio ayer y anteayer.
"La semana pasada hubo una bruta expansión monetaria y el dólar se
escapó sobre la hora. Esa emisión se comió todo lo que había sobrecumplido la
meta de base cero y el 6% de margen que tiene para emitir en diciembre. Ahora
tenía que contraer no sólo por el dólar sino para poder cumplir la meta. El mes
que viene además va a tener que emitir por el desarme de Lebac", reseñó
Caamaño Gómez.