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Mauricio Macri buscará aprovechar el balance positivo que dejó
el G20 en la mirada del Gobierno en términos de organización,
seguridad y la declaración de consenso aun cuando reflejó las diferencias.
Acaso para extender los efectos y el aire renovado del fin de semana como
contraste de los indicadores económicos y remontar la imagen, el Presidente
dará el lunes a las 9.45 una conferencia de prensa en la Casa Rosada en la que
permitirá hacer ocho preguntas. Si tratará de usar la cumbre como un
viento a favor para recuperar capital político, de lo que viene, mirará
con atención la conflictividad social en este mes sensible desde hace
tiempo en la Argentina.
“Hoy tenemos un país conectado al mundo como nunca en su historia. El
mundo nos ha dado un lugar y nos quiere acompañar. Hoy hay futuro”, aseguró
Macri para empujar la expectativa en la jornada final de la cumbre. La reunión
con Xi Jinping en la Quinta de Olivos marcó el cierre de los encuentros con los
principales líderes del planeta y los apoyos de los mandatarios al rumbo o a la
figura del Presidente otra vez funcionarán como un contrapeso con el
objetivo de recuperar capital político ante las cifras de inflación, caída de
la actividad, pérdida de empleo y pobreza en aumento.
De acuerdo con un informe del ministerio de Hacienda antes de marzo
comenzará a sentirse un repunte en la economía. El llanto de Macrien
el Colón implicó el plus para volver a tender un vínculo emotivo con los
desencantados por la gestión: celebrado por los estrategas e integrantes del
gobierno, aseguraron que todavía no midieron el impacto en imagen.
Superado el G20, uno de los principales focos estará puesto en las
protestas y posibles desbordes de fin de año. Todavía no había salido
de Olivos el presidente chino cuando un funcionario repasaba que de las cuatro
prioridades que fijó el Gobierno para esta etapa de crisis (estabilidad
macroeconómica, sanción del Presupuesto 2019, organización de la cumbre y paz
social en diciembre) queda controlar la conflictividad en las calles, más allá
de que el dólar no permite relajarse y las tasas altas frenan la actividad. En
el plano financiero hay expectativa de una favorable reacción de los mercados
por la tregua de la guerra comercial negociada entre Xi y Donald Trump.
En cuanto a fin de año la percepción coincide en la Casa Rosada y La Plata,
con María Eugenia Vidal atenta al conurbano bonaerense con vastos sectores
vulnerables: la crisis cambiaria y la recesión profundizaron las
urgencias, aunque así y todo en principio no advierten un clima de
conflictividad salvo que sea generado por motivaciones políticas, según la
mirada compartida: “La situación no es distinta a septiembre, octubre o
noviembre. Si no pasó hasta ahora no debería haber problemas por situaciones
objetivas, si no hay intencionalidad”, ratificó este domingo un funcionario con
termómetro de las zonas calientes.
Desarrollo Social buscará desactivar eventuales focos de conflicto y al bono de
$1.500 para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo ya anunciado
en septiembre agregaron el adelanto del pago de los programas ($6.000) del 5 de
enero al 28 de diciembre, aumentos de las partidas para comedores y un kit de
productos navideños.
Vidal anunció un bono de $7.000 para los estatales y de $3.500 para los
jubilados con haberes más bajos, además de refuerzos a programas sociales. En
La Plata casi descartaron más asistencia este año, aunque ratificaron que no
habrá restricciones presupuestarias para el reparto de alimentos a los
comedores. Si Macri buscará extender el clima favorable del G20, la gobernadora
bajará rápido a la áspera realidad doméstica: anunciará este lunes la llegada
del SAME a más municipios y esperará por la noche buenos resultados de las
negociaciones con sectores del peronismo, en especial con Sergio Massa e
intendentes kirchneristas, para la aprobación del Presupuesto en la
Legislatura.
A Macri le queda un temario menos áspero en el Congresodurante las
sesiones extraordinarias, con un temario acordado aunque no exento de
controversias. Un caso será el financiamiento de los partidos, con el que habrá
debate no sólo con la oposición sino dentro de Cambiemos. En el plano
internacional, el Presidente confirmó durante la cumbre que visitará la India
-posiblemente en febrero- y todo indica que asistirá a la asunción de
Jair Bolsonaro en Brasil, el 1° de enero, estimaron en la Casa Rosada.
Otra cita fuera del país de la que no participará pero lo devolverá a una de
las adversidades locales será el River-Boca del domingo, el superclásico
organizado en Madrid como la extensión del papelón del operativo en Núñez y la
imposibilidad de armarlo con seguridad en Buenos Aires.
A su vez el macrismo había dejado para después del G20 actos y
definiciones partidarias. El PRO tendrá este mes el último encuentro nacional
del año con referentes de todos los distritos, quedó pendiente una reunión con
los radicales para cerrar las heridas de la silla quitada a Mario Negri en el
Consejo de la Magistratura y volver a encaminar la relación con Elisa Carrió. A
nivel interno correrá la el debate por el eventual adelantamiento de la
elección en territorio bonaerense.
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