Esta semana se conocieron datos que, pese a no ser sorprendentes, infundieron algo de optimismo acerca de la recuperación económica en Europa.
De hecho, el BCE aseguró en su último informe mensual que la reactivación mundial ya está puesta en marcha, si bien advertía de que habrá que esperar hasta 2004 para que se consolide.
Por lo pronto, entre julio y septiembre, la zona euro y el conjunto de la Unión Europea (UE) vivieron la mayor expansión trimestral desde abril de 2002. Esta "estimación rápida" publicada por la Oficina Estadística Comunitaria (Eurostat) supera las previsiones de los analistas: el PIB registró un crecimiento del 0,4% en comparación con el periodo anterior, frente al 0,3% pronosticado.
Además, en comparación con el tercer trimestre de 2002, el PIB de la zona euro creció un 0,3% y el del conjunto de la UE, un 0,6%, frente a un 0,2% y un 0,5%, respectivamente, en el trimestre precedente.
El mayor avance desde abril de 2002
Esta es la mayor expansión trimestral desde el segundo trimestre de 2002 y superó el consenso de los pronósticos que había sido elevado al 0,3% tras la divulgación de cifras alentadoras de Alemania y Francia el jueves, pero antes de que se dieran a conocer los sólidos datos de Italia, el viernes.
Sin embargo, los expertos recibieron los datos con cautela, y advirtieron que esto no significa que el crecimiento volverá rapidamente a la tendencia alcista a largo plazo, por lo que es probable que el BCE no haga cambios en los tipos de interés por un tiempo.
Eso precisamente dijo la entidad en su informe de noviembre. Mantuvo la opinión de que los tipos actuales, en el 2% desde junio, "son adecuados". Sobre lo que mostró preocupación fue acerca de la moneda única. Su avance frente al dólar hasta cambiarse a niveles próximos a los máximos de comienzos de 1999, cuando se introdujo esta divisa como unidad de cálculo, perjudica las exportaciones y la competitividad de la zona euro.
Alemania sale de la recesión
No osbtante, Alemania se aprovechó precisamente de las exportaciones para lograr salir de la recesión técnica, al menos en el tercer trimestre. El PIB de la primera economía de Europa creció un 0,2% en ese periodo, después de tres trimestres seguidos de estancamiento e incluso de ligera contracción.
La "locomotora" parece que comienza a echar algo de humo, y es que desde el comienzo de este año el crecimiento de la economía había sido negativo en dos décimas. Según los analistas, Alemania se ha beneficiado sobre todo de las compras de Estados Unidos; mientras que la demanda interna registró un retroceso.
Los datos sentaron bien en el país, pese a que Bruselas le sigue de cerca para que incrementé sus medidas de ahorro de manera que, al menos en 2005, reduzca el déficit por debajo del 3% del PIB como exige el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). No obstante, el viernes se empezaba a circular la idea de que es posible que finalmente la CE opte por darle algo más de tiempo, como hizo con Francia, para ajustarse al Pacto.
Francia burla los pronósticos
Por su parte, Francia escapó por poco de la recesión, ya que según se conoció esta semana su economía registró en el tercer trimestre un avance del 0,35% -según datos provisionales-. El miedo a que el país cediera se mantenía desde que en el último trimestre de 2002 el PIB se contrajo un 0,1%.
El sector servicios, junto con la mejora del clima internacional fueron clave para la mejora en Francia, dijero los expertos. Las exportaciones mejoraron, pese a la apreciación del euro. Aún así, todavía es fuerte la incertidumbre sobre la inversión empresarial y sobre la confianza de los hogares, afectadas por el paro.
Pese a la ligera recuperación, la economía gala va camino de cerrar este año con el peor crecimiento desde 1993, ya que desde el mes de enero tan sólo acumula una mejora de una décima, frenta a la previsión del Gobierno de crecer un 0,5%.
Italia confirma los síntomas de recuperación
También Italia dio a conocer el PIB del tercer trimestre, cuando su economía creció un 0,5%, lo que confirmaba los síntomas de recuperación económica y la superación del riesgo de recesión. La cifra rompe además con dos trimestre consecutivos de contracción, del 0,2% y del 0,1% en el primer y segundo trimestre de 2003.
La subida de medio punto porcentual entre julio y septiembre es la más alta desde el primer trimestre de 2001, cuando la economía italiana creció el 0,7% y, según el Instituto Nacional de Estadísticas (ISTAT), con los datos conocido se puede esperar que Italia crezca un 0,4% en todo el año.
Esta estimación es superior a las previsiones de los analistas que contaban con que la economía italiana creciera entre julio y septiembre un 0,3% en ritmo interanual y dos décimas respecto al trimestre anterior. |