WASHINGTON/BUENOS AIRES - El directorio del FMI dio el lunes el visto bueno a la revisión anual de la economía de Argentina, en un paso que libera otro obstáculo en el camino hacia un nuevo acuerdo del país con el organismo, dijo una fuente del ministerio de Economía.
"El FMI concluyó favorablemente la revisión", dijo a Reuters una fuente del ministerio de Economía. "Se abre la posibilidad para el proceso de un nuevo acuerdo".
La decisión del directorio es el primer pronunciamiento oficial del organismo respecto de la economía argentina desde que el país concluyó la reestructuración del canje de deuda a comienzos de junio.
El FMI emitiría un comunicado sobre su revisión el martes o el miércoles. Las revisiones económicas son una práctica usual en el organismo multilateral, que realiza controles anuales sobre la situación de sus 184 países miembro.
Las negociaciones entre Argentina y el organismo podrían reiniciarse luego de un año, cuando el país suspendió el pacto anterior para concentrarse en la reestructuración de su abultada deuda pública.
Pero las conversaciones no serán fáciles y el primer reclamo del organismo lo hizo este mismo lunes el titular del organismo, Rodrigo Rato, al asegurar que el país requiere un mayor superávit presupuestario primario.
Rato dijo en Ottawa que "el esfuerzo continuo y creciente en términos presupuestarios -y un incremento en el superávit primario- es adecuado para una economía que ya está mostrando señales de presiones inflacionarias y tiene un gran desafío en términos de deuda pública".
El ministro de Economía argentino Roberto Lavagna reiteró en numerosas ocasiones que el país destinará un máximo de 3,0 por ciento del PIB al pago de la deuda pública. La meta de superávit primario para el 2005 -que excluye el pago de intereses de deuda- es de 3,2% del PIB y el gobierno aún no informó la pauta para el 2006.
Rato dijo el lunes que Argentina debe decidir si quiere un nuevo programa crediticio con el FMI.
"Dependerá del gobierno solicitar un programa del FMI. Si se nos propone eso, trabajaremos con el gobierno argentino para establecer un marco de reformas presupuestarias y estructurales", afirmó Rato.
Argentina ha dicho que no tiene apuro en concretar un acuerdo con el organismo, pese a los abultados vencimientos que tiene en lo que resta del año.
El país debe pagar 2.200 millones de dólares al FMI entre junio y diciembre y un acuerdo le permitiría acceder a fondos del organismo para cancelar esos vencimientos.
Pero el presidente se resiste a los reclamos estructurales del organismo, como un mayor ahorro público y aumentos de tarifas, sobre todo cuando debe enfrentar en octubre elecciones legislativas nacionales que Kirchner aseguró serán un plebiscito para su gestión.
DEUDA Y TARIFAS
Otros temas espinosos en la negociación por un nuevo acuerdo crediticio serán la estrategia del país para resolver la situación de los acreedores de deuda que no participaron del canje y la actualización de las tarifas de los servicios públicos, mayormente en manos de empresas extranjeras.
El Fondo instó a Argentina a implementar una "estrategia realista" con aquellos que no ingresaron al canje, que representan cerca de 20.000 millones de dólares de capital de la deuda en cesación de pagos.
Argentina completó en junio la mayor reestructuración de deuda de la historia -entregó 35.300 millones de dólares en nuevos bonos a cambio de 62.300 millones, concluyendo más de tres años de cesación de pagos- lo que le permite aliviar el peso de sus vencimientos.
El gobierno de Kirchner ha dicho que la solución para esos acreedores quedará para más adelante, al menos más allá de diciembre del 2007, cuando concluye su mandato.