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Por Francisco Martirena
- Mientras el presidente Mauricio Macri expresó ayer que su par electo de Brasil, Jair Bolsonaro,
quiere avanzar en el acuerdo Mercosur- Unión
Europea, ambos bloques mantendrán una reunión técnica entre el lunes
y jueves de la próxima semana, en Montevideo, para intentar un consenso más
sólido, que permita la firma de un acuerdo de libre comercio en el 2019.
En conferencia de prensa, Macri se refirió a una comunicación que
mantuvo con Bolsonaro, en días previos a la cumbre del G20, donde el futuro
mandatario deBrasil le
adelantó que espera avanzar con las negociaciones, aunque no se sabe con
certeza qué postura adoptará en todos los capítulos de las conversaciones.
Fuentes del Mercosur informaron
anoche a BAE Negocios que del 10 al 13 de diciembre, habrá una
nueva reunión técnica para aproximar las posiciones, antes de la asunción de
Bolsonaro.
De haber un avance importante, en la semana del 17 de diciembre se
realizará un cónclave ministerial que coincidirá con la cumbre del Mercosur, cuya
presidencia pasará a ser de la Argentina. La
hipótesis de mínima busca un "comunicado de carácter político", con
algunos acuerdos comerciales, con el objetivo de mostrar un resultado en
público. Desde la Cancillería afirman que la reunión de la semana venidera
encierra "la expectativa de si el gobierno saliente de Michel Temer tiene
un guiño de Bolsonaro; o si va a dejar simplemente la posta de cerrar esta
negociación a otro gobierno como se viene haciendo desde hace 20 años. Y si
esta vez, la UE comprende
que si no muestra flexibilidad se va a perder como en 2004 otra oportunidad
histórica".
"Las conversaciones están muy difíciles. La UE tiene poco margen
para ser flexible teniendo en cuenta la ola de populismo que hay en Europa", señalaron
las fuentes. El bloque sudamericano reclamó a su contraparte que mejore las
ofertas agrícolas, por ejemplo en el caso de la carne vacuna, el azúcar y el
etanol, pero la respuesta hasta ahora ha sido negativa. En este marco, el Mercosurconsidera
que no puede seguir haciendo concesiones para una mayor apertura en bienes
industriales, admitieron las fuentes.
Para el Mercosur,
el comisario de Agricultura, Phil Hogan, mantiene una posición casi cerrada por
la defensa de los intereses agrícolas y no facilita los avances. Uno de los
focos está puesto en la cuota ofrecida por el bloque europeo para la importación
de 99.000 toneladas de carne y 150.000 de azúcar por año procedentes del Mercosur, que
es considerada "bastante limitada" y un pedido para que no se
apliquen aranceles dentro de esa cuota. Además, las 99.000 toneladas de carne
fueron ofrecidas verbalmente por la UE, y no constan en ninguna
oferta escrita porque los agricultores no quieren más de 70 mil toneladas.
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