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Por Juan Gasalla
- Por tercer mes consecutivo, Argentina y Brasil registraron equilibrio en
su intercambio comercial de bienes, luego de la devaluación del peso argentino,
muy superior a la evidenciada por el real brasileño.
En ese sentido, el salto del
tipo de cambio en Argentina desde fines de abril llevó a la paridad más
ventajosa del peso frente al real desde septiembre de 2014.
Según el Índice de Tipo de
Cambio Real Multilateral (ITCRM) del Banco Central, entre mayo y noviembre
el real brasileño exhibía una apreciación cercana al 30% respecto
del peso argentino.
A la vez una moderada recuperación
del PBI de Brasil, en torno al 1% en 208, frente a unacaída de la actividad económica en Argentina próxima
al 2%, sostuvo la demanda brasileña de productos argentinos,
mientras que las importaciones argentinas desde Brasil retrocedieron en forma
abrupta.
Según el Ministerio de
Industria, Comercio Exterior y Servicios de Brasil, en noviembre lasexportaciones argentinas
al vecino país alcanzaron los USD 930 millones, mientras que lasimportaciones
totalizaron 933 millones de dólares.
"Se evidencia la reducción
del déficit comercial con Brasil producto del incremento de lasexportaciones que
se ven impulsadas gracias al aumento del tipo de cambio, y por la caída
significativa en las importaciones debido a la recesión que ya abarca a
casi todos los sectores de la producción", sintetizaron desde Research
for Traders.
Según datos de la Cámara de
Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina (CAMBRAS),
las exportaciones argentinas a Brasil vienen creciendo a
una tasa cercana al 20% interanual. En once meses transcurridos
en 2018 alcanzaron los USD 10.184 millones ( 17,5%).
En tanto, las importaciones argentinas
desde Brasil acumularon USD 15.006 millones en once meses de 2018,
para sumar un déficit comercial de USD 4.822 millones entre enero y noviembre,
con una caída de 34,5% en comparación a 2017 (USD 7.364 millones
hasta noviembre).
En septiembre pasado
Argentina tuvo superávit comercial con Brasil por primera
vez desde noviembre de 2014. Fueron marginales USD 6 millones, con
exportaciones al principal socio comercial por USD 933 millones ( 13%
interanual), que superaron a las importaciones, por USD 927 millones (-35%).
En octubre el saldo
de la balanza comercial con Brasil fue negativo para la Argentina en USD 70 millones,
una décima parte del déficit registrado en octubre de 2017. Entonces
las importaciones volvieron a derrumbarse (-37,4% interanual), mientras que las
ventas al país vecino crecieron al 8,1%.
"En 2019,
proyectando una prolongación de la senda contractiva de las importaciones,
vemos el rojo reduciéndose a la mitad, a la zona de los USD 2.000
millones", precisaron desde Abeceb.com.
Argentina viene de atravesar
un 2017 con déficit récord en el intercambio global de bienes, cuando
totalizó USD 8.471 millones. Casi la totalidad de ese desequilibrio pudo
explicarse por el comercio con Brasil, deficitario por USD 8.187 millones el
año pasado.
CÓMO INCIDEN AGRO Y AUTOMOTORES
Hay dos rubros que
son centrales para entender el cambio de sesgo del intercambio comercial entre
Argentina y Brasil. El primero es el de la caída de la producción del agro e
industrias derivadas, que afectó negativamente en los volúmenes comercializados
por nuestro país en 2018.
Como las ventas argentinas a Brasil
solo incorporan al trigo como puntal agroexportador, esta baja
exposición "hace 'inmune' las ventas al efecto sequía, por lo cual la
retracción de las importaciones se traduce más intensamente en una contracción
del rojo comercial", detalló Abeceb.com.
En cambio, en la composición
de la cartera exportadora del comercio bilateral con Brasil, las manufacturas
de origen industrial casi duplican a las totales por todo destino.
Puntualmente la producción de automotores, piezas e insumos significan casi
la mitad del intercambio entre los socios del Mercosur.
"Haciendo foco
encontramos que las importaciones (argentinas) de vehículos
automotoresde pasajeros vienen cayendo desde el mes de junio ininterrumpidamente.
En este caso, la caída en la compra de estos vehículos, que provienen en
más de un 70% desde Brasil, puede ser atribuida a la caída del consumo
doméstico en un contexto de pérdida de poder adquisitivo del salario real
y de un efecto riqueza negativo dado por el encarecimiento de los bienes
importados ante la devaluación del peso", puntualizó un reporte de
de PwC Argentina.
Este hecho tiene su correlato en
los patentamientos de automóviles, que incluyen tanto a los de producción
local como importados, y que vienen cayendo en forma creciente desde
junio. En noviembre registraron la mayor contracción del año,
de casi 46% en comparación a noviembre de 2017.
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