Los inversores volvieron a castigar al euro, que perdió la referencia de 1,21 dólares, después de la presión que supuso para la moneda única el hecho de que el Banco Central de Suecia rebajara los tipos de interés en 50 puntos básicos por la debilidad de la zona euro, lo que hace que se incrementen los indicios que llevan a pensar que el Banco Central Europeo (BCE) rebajará también el precio oficial del dinero en la zona euro. Además, Francia, considerada como la segunda economía europea, rebajó sus previsiones de crecimiento para el conjunto del año debido a factores como la tasa de desempleo, que se ha elevado en el país galo hasta sus cotas más altas desde 1999.
Las ventas se centraron en el euro después de que Suecia decidiera recortar sus tipos de interés en 50 puntos básicos y los dejara en el 1,5%. Se trata del primer movimiento de este organismo emisor desde abril de 2004. Pero también constituye todo un indicio de que el BCE podría ir en breve por el mismo camino. Uno de los motivos que ha llevado al Banco Central de Suecia a recortar el precio oficial del dinero ha sido la debilidad económica de la zona euro, el principal destino de las exportaciones suecas, lo que pone en peligro el crecimiento del país nórdico, que se convierte de esta forma en la economía de la Unión Europea con los tipos más bajos.
Ayer una información publicada en la agencia Reuters aseguraba que el BCE se planteará un recorte de los tipos de interés en su reunión del mes de agosto. Christian Noyer, miembro del consejo de Gobierno del organismo emisor, volvió a negar la necesidad de un descenso en el precio oficial del dinero. Sin embargo, el mercado no parece dar credibilidad a estas palabras ni tampoco a las del presidente Jean Claude Trichet, que también ha negado en diversas ocasiones que esté preparando un recorte de tipos en la zona euro.
El dólar aprovechó la circunstancia y subió en torno al medio punto porcentual frente al euro, aunque tampoco fue el mejor día para el billete verde, que se dejó más de un 0,5% frente al yen. La divisa nipona logró sus mayores avances en los últimos dos meses frente a la moneda única.