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Por Mariano Cuparo Ortiz - El desplome
del consumo privado no encuentra su piso y, de hecho, noviembre fue su peor mes
desde la salida de la convertibilidad. Así fue que, por la fuerte contracción
de los salarios y las tasas de interés extraordinariamente altas, el consumo
mostró una caída de 9,6% interanual en noviembre. Y contra lo que se había
registrado en octubre una de 3,3% desestacionalizada.
Los datos surgen del Indicador
Mensual de Consumo (IMC) que publica el Instituto de Trabajo y Economía de la
Fundación Germán Abdala (ITE-FGA). Entre enero y noviembre la caída acumulada,
en la comparación contra el mismo período de 2017, llegó al 10,3%.
La de noviembre fue la sexta
variación negativa consecutiva del IMC. Y fue la caída número 23 de la gestión
Cambiemos. Pero hasta acá ninguna había sido tan pronunciada. De hecho, para
encontrar un registro tan bajo hay que remitirse a agosto del 2002, en plena
crisis de la posconvertibilidad, cuando el consumo cayó 11,2%.
"El consumo continúa
débil, afectado por la caída de los ingresos reales y las altas tasas de
interés. El crédito real en pesos cayó un 13,4% interanual", afirmaron
desde ITE-FGA. Coincidió la economista Agustina Gallardo, quien además analizó
el impacto sobre la producción: "El altísimo costo del financiamiento al consumo
hace que se retraiga especialmente. Además, el contexto de incertidumbre y el
deterioro del poder adquisitivo profundiza su ralentización. El impacto se ve
en particular en las industrias que producen bienes de consumo pero también
sobre todos los eslabones previos de la cadena productiva. Se vuelve
imprescindible el establecimiento de líneas de crédito al consumo. Toda la
cadena enfrenta una reducción de la demanda y eso genera un stress
financiero".
Ayer el ministro de Hacienda,
Nicolás Dujovne, participó de un encuentro de fin de año con la prensa
especializada. Consultado por el flojo desempeño del principal factor de la
demanda agregada (al 73% del PBI lo explica el consumo privado), puso la mirada
hacia adelante: "No quiero hablar de números pero el consumo se va a
recuperar a medida que vaya bajando la inflación; espero que en 2019 tengamos
un año más tranquilo".
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