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Por Merino Soto - A partir de una sequía reconocida como
la peor de los últimos 50 años, las divisas del campo no pudieron superar lo
visto en 2016 cuando fuera beneficiada por la devaluación. Todo indica que no
sólo terminará el 2018 con su segunda caída consecutiva sino que también con la
más baja en los tres años de gestión de Cambiemos. Este se ubicará en
u$s19.878.950 millones, un 7,1% inferior a un año atrás.
En noviembre el campo, según
los datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina
(Ciara) y el Centro Exportador de Cereales (CEC), exportó granos y subproductos
por un total de u$s810 millones, la peor cifra de lo visto en el periodo
actual, aunque según fuentes del sector será superado por los u$s700 millones
que se esperan para diciembre.
De esta forma, las divisas
totalizaran u$s19.878.950 millones mientras que el año pasado había alcanzado
los u$s21.399.084 millones. Ambos montos se muestran por debajo de los
u$s23.668.483 millones de 2016. Vale aclarar que este último estuvo beneficiado
por la devaluación aplicada por el presidente Mauricio Macri en los primeros
días de su gestión, cumpliendo así con su promesa de campaña. Esto benefició al
campo que se volcó entre enero y febrero a liquidar de forma inédita más de
u$s4.000 millones.
Sin embargo el clima hizo de
las suyas. Primero fueron las lluvias en 2017 y este año fue el turno de la
sequía. Si solo se tomara la soja, los números oficiales muestran que se
quedaron en el campo alrededor de 16,6 millones de toneladas. A valores FOB
muestran pérdidas por u$s7.050 millones que no pudieron llegar al Central.
Actualmente, y sobre datos
de Agroindustria, restan por venderse 3 millones de toneladas de
soja que representan ingresos por u$s1.080 millones que se sabe el productor no
negociará sino hasta marzo para pagar los gastos de campaña, aunque los buenos
resultados que se están viendo en el trigo pueden ayudar a suplantar a la
oleaginosa que con un mejor precio puede seguir esperando en el campo.
Para los operadores
consultados, si el clima acompaña y se llega al menos a los 50 millones de
toneladas de soja, será difícil que el productor la entregue. Eso dependerá de
la guerra comercial. Si EE.UU. y China no le dan fin a sus discusiones la
oleaginosa y empezará a subir, y con eso el campo sabe que es mejor esperar
para ver hasta donde asciende.
Desde ya que otro motivo para
saber cuándo comercializar los granos tiene que ver con el dólar. Ayer, por
ejemplo, en la plaza local el poroto mejoró gracias al alza del tipo de cambio.
Pero la suba llegó algo tarde. El productor no pudo aprovechar las mejoras que
se dieron en Chicago la semana pasada. Por si fuera poco, volvió el
lunes a bajar. La cumbre Trump y Xi aún no hace efecto en el mercado. Ambos
líderes confirmaron una tregua de 90 días. Por ahora todo sigue igual.
Argentina celebra.
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