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Por Martín Dinatale - En lo que constituye un verdadero retroceso
en términos de desigualdades en la Argentina el índice de pobreza se
disparó al 33,6% en todo el país durante el tercer trimestre de este año y
constituye así un aumento de 19% respecto de las cifras difundidas
por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina
(UCA) un año atrás.
Según los datos emitidos este jueves, en la Argentina existe un 33,6% de
personas que viven por debajo de la línea de la pobreza mientras que hay un
6,1% que se encuentran en la indigencia. Esto constituye un estimado de más
de 13,2 millones de personas que sufren la pobreza. Un año antes
había medido 28,2% de la población.
"Este es un informe que no responde a una intencionalidad política
o partidaria sino que es el reflejo de un estudio científico que responde a una
Argentina que vive con muchas desigualdades, una inflación que pegó mucho en la
población y una importante franja de los argentinos que no tienen
trabajo", expresó a InfobaeAgustín Salvia, director del Observatorio
de la Deuda Social de la UCA.
Estos datos de pobreza arrojan los índices
más elevados en la última década en Argentina y se estima que en el último trimestre
estos datos se mantendrán.
Los números arrojados por este índice se realizan en unos 5.800 casos de
todos los conglomerados urbanos del país con más de 80.000 habitantes y toma en
cuenta una muestra por ingreso aunque tiene datos más ampliados de la situación
de las personas pobres o indigentes.
El incremento en los niveles de pobreza que registró ahora el informe
del Observatorio de la Deuda Social de la UCA implica un retroceso ya que vuelven a darse cifras superiores a las que
había en el 2015 cuando finalizó el mandato de Cristina Kirchner (29,2%) y al
momento en que comenzó la administración de Mauricio Macri (32,3%).
Salvia explicó que la pobreza golpeó más a los sectores medios por la
inflación y la falta de trabajo que a los sectores indigentes que tienen una
protección social que hizo mantenerlos en su situación.
De esta manera, el Gobierno no logró, al evaluar estos datos, una
reducción de la pobreza y se mantiene muy lejos de la promesa presidencial de
alcanzar una pobreza cero en la Argentina.
En el primer semestre de 2018, el INDEC arrojó el dato de que el 19,6%
de los hogares en la Argentina está por debajo de la línea de pobreza, lo que
comprende al 27,3% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 3,8%
de hogares indigentes que incluyen 4,9% de las personas.
Allí también el INDEC había registrado una suba de la pobreza y la
indigencia con respecto al segundo semestre de 2017 y una disminución respecto
de los consignados en el primer semestre de 2017.
Por otra parte, el dato llamativo del índice de ahora de la UCA es que la
pobreza golpea más en el Conurbano y en los chicos de 0 a 17 años donde se vio
un incremento del 44% al 51,7%.
En este caso llama mucho la atención otro dato alarmante del
Observatorio de la Deuda Social: el nivel de inseguridad alimentaria en la
Argentina hoy es del 20% del total de la población y la inseguridad alimentaria
severa, es decir aquellos que pasan hambre, es de 7,9%.
Salvia atribuyó todas estas cifras alarmantes en la Argentina a que no
existe en la última década una clara política distributiva del ingreso y a que
la pobreza estructural no logró desterrarse.
El trabajo que presentó la UCA bajo el título de Estancamiento
estructural, pobreza crónicas y desigualdad crónica en Argentina 2010-2018 sostiene
también que la economía vinculada al sector externo y necesario para el
crecimiento no logró una derrame hacia los sectores más productivos.
En marzo, la UCA presentará un informe sobre pobreza multidimensional en
donde se registrarán mayores niveles de inseguridad alimentaria y una mejora en
la infraestructura de salud y hábitat.
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