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PorJuan Strasnoy Peyre
- Por la "pax cambiaria" alcanzada desde la aplicación del esquema de
tasas altas y apretón monetario, la inflación mayorista se frenó en noviembre.
El Indec informó ayer que el índice de precios internos al por mayor (IPIM)
subió 0,1% contra octubre tras varios meses de moverse por encima del IPC.
Sin embargo, los analistas advierten que el traslado del aumento de costos a
las góndolas se contuvo por la recesión y aún no terminó. Y plantean un piso
inflacionario de 2% mensual en la primera parte de 2019.
La leve suba del IPIM se explicó
por un alza de 0,2% en los productos nacionales y por la caída de 1,3% en los
importados. Fueron clave la estabilidad de las tarifas energéticas durante el
mes pasado y el veranito cambiario. "El dólar bajo en noviembre y octubre
desde los $41 que llegó a valer. Hubiera sido preocupante que siguieran
subiendo porque toda la devaluación ya fue absorbida por los precios
mayoristas", explicó la directora de CERX, Victoria Giarrizzo en diálogo
con BAE Negocios.
Pero el IPIM se disparó 71,3%
a lo largo del año y 74,1% interanual. Y la inflación minorista, pese a ser
récord desde 1991, fue mucho menor producto de la fuerte caída del consumo tras
el desplome de los salarios: 43,9% y 48,5% respectivamente. Por eso, los
economistas aseguran que hay más remarcación por delante. Martín Kalos,
director de Epyca, señaló que "a lo largo de las cadenas productivas y
comerciales, sobre todo en puntos de venta, no se pasaron a los precios finales
todos los costos. Se redujeron los márgenes de ganancia para no perder volumen
de ventas. Eso todavía deja espacio para que gradualmente haya un traspaso de
la devaluación que ya hubo en 2018".
Así, el economista sostuvo que
la inflación difícilmente baje del 2% mensual en 2019, la misma proyección
planteada por Delphos Investment. "Es probable que el IPC encuentre
un piso por los aumentos pendientes de costos, en particular por los aumentos
de tarifas que van a continuar en 2019 y las paritarias con puja distributiva.
Con lo cual, si bien la inflación irá bajando por la política monetaria
recesiva y la desaceleración del dólar, es posible que encuentre un piso más
alto del que al Gobierno le gustaría y genere que en 2019 la inflación caiga a
los niveles previos a esta devaluación pero no menos que eso", remarcó
Kalos en conversación con este diario.
En esa línea, Giarrizzo
consideró que "la buena noticia es que por lo menos sabemos que hay un
techo para que suban los precios, al menos con este dólar; es decir que la
desaceleración de los precios mayoristas le pone un freno a la espiralizacion
de la inflación, pero todavía hay mucho tramo por subir en los
minoristas". Y advirtió: "Esto siempre que el dólar se mantenga
estable en estos valores. Y esta estabilidad es muy temporaria".
La inflación empieza a
aflojar, pero el pass-through pendiente deja un piso elevado. Además, como
publicó BAE Negocios esta semana, la desaceleración no está garantizada. El
riesgo país récord por la desconfianza del mercado en la capacidad de pago de
la deuda a partir de 2020 y las elecciones presidenciales son chispazos que
pueden encender la mecha de una nueva corrida cambiaria. Eso marca el
"escenario de riesgo" de Delphos, que estima un IPC de
hasta 60% para 2019.
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