La sesión en los mercados de capitales ha recordado a días precedentes en los que había conflictos bélicos en ciernes. El miedo al terrorismo, el encarecimiento del oro, del crudo, el buen tono de la deuda, el repliegue de las bolsas y el tirón del dólar respecto al euro, configuraban un escenario similar al que tenía lugar antes del ataque de EEUU a Irak o incluso al de fechas posteriores al 11-S. No en vano, Al Qaeda ha extendido sus amenazas a Japón. Por lo demás, hoy no se conocían datos económicos de referencia.
El euro se depreciaba durante la sesión asiática desde 1,1840 dólares por unidad hasta 1,7880. La apertura de las plazas de la eurozona impulsaba a la moneda única hasta 1,1830 dólares, cerca de los máximos históricos de mayo de este año, pero tras el inicio de contratación en Wall Street perdía la cota de los 1,1800, para volver a la zona de mínimos diarios. Un operador español comentaba que el único foco de atención de los mercados era las amenazas del grupo terrorista islámico Al Qaeda, que advirtió que si Japón envía tropas a Irak, atacará el centro de Tokio. El yen también lo acusó.
El dólar estadounidense se apreció puntualmente hasta su cota más alta en 10 días, debido al desplome de la bolsa de Tokio, del 3,7%. El repliegue de la moneda japonesa llevó al yen desde 108,40 unidades por dólar a 109,61. Sin embargo, posteriormente se impuso la tranquilidad y el yen se pagaba a 108,70 unidades por cada billete verde.
Los expertos no contemplan grandes vaivenes de momento, sin embargo, en el mercado cambiario. Así, desde Merrill Lynch contemplan un dólar pagándose a finales de año a 1,18 unidades por euro, en línea con el consenso del mercado, cuando hace pocos días calculaba una divisa estadounidense cerca de sus mínimos históricos. Sobre el yen, prevé un cambio de 109 unidades por dólar.
El cambio oficial del Banco Central Europeo (BCE) fue de 1,1802 dólares por euro. Respecto al yen quedó en 128,56 unidades por cada divisa única. Hay que destacar que el precio de la onza de oro ha llegado a tocar los 399 dólares, lo que supone la cantidad más alta desde 1996. Mientras tanto, la cotización del crudo continúa rondando los 30 dólares por barril en Londres, debido a los recientes atentados de Al-Qaeda.
Hay que recordar que hace siete años, el metal precioso se hundió, al calor de las ventas de los principales bancos centrales e incluso se llegó a especular con la pérdida de valor del patrón oro. También ha influido en el reciente tirón del precio del metal precioso la caída del dólar, que tiene sus mínimos históricos con el euro a tiro de piedra, ya que los contratos sobre el oro se abonan en divisa estadounidense. |