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Por Juan Bergelín - En los últimos diez días, la demanda de Letes
en dólares se intensificó en la City, a punto tal que hasta llegó a ofrecer rendimiento
negativo para el vencimiento más corto.
El objetivo de quienes buscan refugio en este título es doble: dolarizarse y pagar menos alícuota del impuesto a
los Bienes Personales.
En rigor, como los títulos públicos son unos de los bienes que están
exentos del pago de este impuesto, cada vez que se acerca fin de año aumenta la
demanda de bonos locales para llegar a tiempo a incluirlos en la declaración
jurada que cierra el 31 de diciembre.
Además, por una cuestión casi cultural y la poca confianza que hay en la
moneda local, los títulos en dólares son los preferidos para pasar año nuevo
más tranquilo.
Esta vez, el ruido electoral de
cara a los comicios de octubre y los temores sobre la sustentabilidad de la
deuda en el mediano plazo, hicieron que las letras que emite Hacienda sean las
protagonistas, ya que son los títulos de más corto plazo.
"Es algo que viene pasando hace unos diez días. Se ve un flujo mucho más importante en las Letes,
principalmente en las de más corto plazo, en donde el rendimiento es
prácticamente cero”, comenta Diego Demarchi, gerente de wealth
management de Balanz.
"Hay muchos inversores que compraron Letes a enero, febrero o hasta
julio para pasar fin de año en un instrumento que no tribute Bienes Personales
y tratar de obtener un rendimiento positivo”, agrega.
Para la declaración jurada de este año, que se paga en junio de 2019, el
contribuyente deberá abonar si los bienes gravados superan la suma de
$1.050.000, y le corresponde aplicar la alícuota del 0,25% sobre el importe
excedente.
A partir del año que viene, después de los cambios
que aprobó el congreso y que se reglamentaron el último viernes, se seguirá
pagando el 0,25% sobre el excedente cuando el patrimonio sea de entre $2 y $5
millones de pesos. Pero subirá al 0,5% cuando los bienes sumen entre $5 y $20
millones y al 0,75 en el caso de que supere los $20 millones.
Además de los títulos públicos, también están exentos de este impuesto
los depósitos en caja de ahorro y los plazos fijos. Lo que está gravado es la
tenencia de efectivo en cualquier moneda, incluso la que está en cajas de
seguridad y los saldos de cuenta corriente y fondos de inversión.
La Lete a enero, la más buscada
Una de las letras más buscadas fue la Lete que vence el 25 de enero de
2019, que a mitad de la semana pasada llegó a ofrecer un rendimiento negativo,
reflejando la ola de compras por parte de los ahorristas.
“Eso demuestra que el mercado está trabajando sin criterio, porque con un rendimiento negativo, más la comisión por
operar, quizá aunque el inversor se ahorre de pagar el impuesto luego termina
no siendo negocio”, explica Demarchi.
“Yo no recomendaría eso, pero es algo que sucede”, acota.
La comisión que cobran los agentes de bolsa por operar Letes suele
rondar el 0,1% por cada operación, mientras que por un bono el fee llega al 0,5%, y depende del perfil del
cliente. El mínimo para suscribir las
Letras que licita Hacienda en general es de 1.000 dólares.
El director y socio de Delphos Investment, Santiago López Alfaro,
destaca que el hecho de que los títulos más buscados sean las Letes se debe al
temor de los inversores a invertir más allá de 2020 y, a la escases de opciones
de bonos que vencen este año.
“Fuera de las Letes sólo está el AA19
(Bonar 19), que no opera mucho en la Bolsa local y requiere un mínimo de
150.000 dólares, lo que no lo hace tan accesible para minoristas”,
cuenta López Alfaro.
Otra opción es el A2J9 (Bono dual), pero ese es "dólar linked", con lo
cual paga en pesos el equivalente al valor del billete verde de ese momento.
“Es un riesgo implícito. Mínimo pero riesgo al fin”, destaca el analista.
El rendimiento del Bonar 19 ronda el 3,5% anual, lejos de los bonos que
vencen después de 2020, con tasas de más del 11%, una brecha que se agrandó en
las últimas ruedas después de la ola de ventas que afectó a los títulos más largos
y que llevó al riesgo país a los niveles más altos desde mediados de 2014.
“Este año hay pocos clientes que nos
piden entrar a bonos, más después del castigo que vienen sufriendo a nivel
global”, explica el director de una Sociedad de Bolsa.
“En todos los títulos que superan el 2020 la curva está muy empinada por
la incertidumbre política”, aporta López Alfaro.
Quedan tres ruedas antes de que culmine el año en los mercados y la
tendencia promete afianzarse. Con un escenario hostil para los bonos locales de
largo plazo, las Letes de más corto término ganan incluso más atractivo.
“Pasa todos los años y con todos los bonos. La
realidad es que como la presión tributaria en Argentina es tan grande, todos
tratan de hacer lo que se pueda para evitar pagar tantos impuestos”, explica un
economista que suele asesorar en este tipo de casos.
“Este año se focaliza todo en las Letes 2019 porque el resto tiene el
riesgo electoral y dudas sobre el pago”, agrega.
Recomiendan una inversión bien pensada
Para Demarchi, si bien hay muchos ahorristas que están apostando por las
Letes en dólares para evitar pagar Bienes Personales, él haría una sintonía más
fina.
Por un lado, si el cliente quiere Letes en dólares, busca recomendarle
algún plazo que tenga una buena rentabilidad más allá del ahorro por evitar el
impuesto. “Que no lo haga sólo por evitar
pagar la alícuota sino para ganar dinero”, sugiere.
“Hay gente que se pasó de dólar a pesos, apostando a que el tipo de cambio se va a
mantener estable en el corto plazo y con la tasa que sacó en una semana ganó
más que estando en dólares”, pone como ejemplo Demarchi.
Los cambios que se vienen
Para Bienes Personales del año próximo, que se pagará en julio de 2020,
ya está delineada la letra chica, que se aprobó en el Congreso el 5 de
diciembre y se reglamentó el viernes pasado.
En rigor, con la nueva Ley 27.480 se introdujeron cambios a la 23.966, y
se incluyó en el paquete económico que acompañó al Presupuesto 2019.
Entre otros puntos, la normativa
aumentó el mínimo no imponible para ese tributo de 1.050.000 millón de pesos
actual a 2 millones de pesos.
Además, incrementa las alícuotas que se pagarán sobre el excedente a ese
mínimo: hasta este año, se aplica una fija del 0,25% para todos los
contribuyentes, mientras que a partir de 2019 habrá una escala progresiva, por
lo cual quienes tengan más bienes, tributarán más.
Así, la alícuota del 0,25% se mantendrá en ese nivel si el valor total
de los bienes declarados fuera de entre $2 y $5 millones de pesos, pero subirá
al 0,5% entre $5 y $20 millones y al 0,75 cuando la suma declarada fuera
superior a los $20 millones.
Si se trata de un inmueble adicional utilizado como renta a través de su
alquiler en el mercado, pagará por el total de su valuación, independientemente
de cuál sea el monto.
También, quedaron eximidos de
abonar este impuesto los inmuebles cuyo valor impositivo no supere los $18
millones y en el cual sus propietarios residan de forma permanente.
Los propietarios de inmuebles rurales mantendrán la exención del
tributo, por lo cual no pagarán por sus campos, independientemente de que se
encuentren explotados o no.
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