El euribor, íntimamente ligado a la evolución de los tipos de interés en Europa, sigue negociándose a la baja en el mercado de capitales de los grandes bancos.
Allí la percepción de los operadores anticipa un incremento de las posibilidades de que Europa baje los tipos de interés para combatir la desaceleración de las principales economías del Viejo Continente, en confrontación con el exceso de liquidez que padecen otros países, como España.
El barómetro financiero euribor vuelve a marcar hoy un nuevo mínimos en más de quince meses, tras caer al 2,057%. Es el tercer día de acusados descensos en el indicador, que le lleva a acercarse al nivel de los tipos oficiales en el 2%.
Ya el año pasado bajó por debajo de esa barrera -anticipando lo mismo que ahora, una recorte de tipos-, pero finalmente, el Banco Central Europeo (BCE) hizo oídos sordos a las presiones y acabó por mantenerlos en el 2%, donde se encuentran inmóviles desde junio de 2003.
La reaparición de las apuestas por un recorte del precio del dinero se generó con fuerza el pasado martes con el movimiento del Banco de Suecia, el Riksbank, como avanzó tras la decisión Expansión.com (

