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La deuda externa total aumentó durante el tercer trimestre de
2018 u$s 37.559 millones ( 17,2%)
hasta los u$s 254.980 millones, respecto a igual período de 2017, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Por su parte, el saldo de
la balanza de pagos durante
el tercer trimestre cerró con un déficit de u$s 7.591 millones,
por debajo de la pérdida de u$s 8.266 millones registrada en igual período de
2018, indicó el ente oficial.
El ministro de Hacienda, Nicolás
Dujovne, aseguró a mediados de noviembre que
"Argentina, entre este año y el próximo, hará un ajuste fiscal de casi 3
puntos del PBI" y "el déficit en la cuenta corriente de la Balanza de
pagos va a caer de 5 a 1,5 puntos del PBI, un ajuste externo de casi 3,5 puntos".
A pesar de la crisis que se
reflejó en un brusco aumento del tipo de cambio "y más allá de haber
recurrido a impuestos transitorios, es muy importante que no recurrimos a
controles de capitales, cepos, confiscaciones ni represión financiera", dijo
Dujovne durante el acto de conmemoración del 50 aniversario de la creación de
la Comisión Nacional de Valores.
Entre las múltiples cuentas
que reúne la Balanza de Pagos, se encuentra el intercambio comercial, que entre
julio y septiembre dejó un déficit de u$s 792 millones, menos de la mitad de
los u$s 1.691 millones de igual período del año pasado.
El Indec analizó el saldo por
grandes rubros. Se observa para el tercer trimestre de 2018 superávit en
productos primarios (PP) de u$s 2.335 millones y en manufacturas de origen
agropecuario (MOA) de u$s 5.646 millones.
Por el contrario, se registra
déficit tanto en manufacturas de origen industrial (MOI) como en combustibles y
energía (CyE) de u$s 7.598 millones y u$s 1.186 millones, respectivamente.
Además, durante el tercer
trimestre la cuenta servicios tuvo un rojo de u$s 2.122 millones, u$s 544
millones menor al de igual período del año anterior debido principalmente por
la disminución interanual del déficit de la cuenta del turismo.
Los principales saldos negativos
correspondieron a viajes, transporte (principalmente fletes marítimos y
pasajeros aéreos) y cargos por el uso de la propiedad intelectual (CUPI),
siendo u$s 886 millones, u$s 861 millones y u$s 454 millones, respectivamente.
Por el contrario, hubo saldos
positivos en otros servicios empresariales por u$s 193 millones, principalmente
por servicios profesionales de consultoría y de administración de empresas.
Le siguieron los servicios de
telecomunicaciones, informática e información por u$s 113 millones,
destacándose los servicios informáticos.
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