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La economía registró en octubre una
baja del 4% respecto de igual período de 2017, con lo que alcanzó una racha de
siete meses seguidos en recesión, informó el INDEC.
El Estimador Mensual de la Actividad
Económica (EMAE), en su medición desestacionalizada, experimentó una suba del
0,9% contra septiembre.
Con estos resultados el
indicador acumuló en lo que va del año una retracción del 1,7% contra igual
período de 2017, afectado por la corrida cambiaria, la inflación, la devaluación
y el derrumbe del consumo, en medio de una fuerte baja en los niveles de
inversión.
Otro factor que afectó
principalmente al sector agrícola fue la sequía que se dio en amplios sectores
del país y que condicionó la cosecha.
El proceso recesivo, según la
estadística oficial, arrancó en abril con una merma interanual del 0,3% y luego
se profundizó en mayo con una caída del 5%.
En julio, el EMAE se desplomó
6,6% en la medición interanual; en agosto cedió 1,9% y en septiembre la
contracción se ubicó en el 6,1%.
En octubre, los sectores que
pudieron eludir la caída fueron los siguientes: pesca con un fuerte aumento del
28,4%; agricultura, ganadería, caza y silvicultura, 2,9%; enseñanza, 1,1% y
servicios sociales y salud, 0,02%.
Por el contrario, la caída más
fuerte correspondió a comercio mayorista y minorista con el 11,2%; industria
manufacturera, 5,3%; construcción, 4,7%; hoteles y restaurantes, 3,4%;
transporte y comunicaciones, 3,3%; explotación de minas y canteras, 2,7% e
intermediación financiera, 2,3%.
El freno en la actividad
impactó también el sector público, ya que la caída en la economía repercute en
una menor cantidad de transacciones.
De este modo, el indicador
impacta en la recaudación tributaria, y en octubre se reflejó en una baja de
6,2% en los impuestos netos de subsidios.
Las ramas de actividad con
mayor incidencia en la contracción interanual del EMAE en octubre de 2018
fueron comercio mayorista, minorista y reparaciones; industria manufacturera y
transporte y comunicaciones.
En contraposición, los
sectores pesca, agricultura, ganadería, caza y silvicultura y enseñanza
tuvieron la mayor incidencia positiva.
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