|
Por Ignacio Ostera - La actividad
económica retrocedió en octubre un 4% interanual y de esta manera acumuló en
los primeros diez meses del año una caída del 1,7% en relación al mismo período
de 2017, informó ayer el Indec. La baja estuvo explicada por el comercio
mayorista, minorista y reparaciones, que descendió 11%, la segunda marca más
alta desde 2015, y la industria manufacturera, que se contrajo 5,3%, aunque las
cifras muestran que la recesión se profundizó en todos los sectores.
De acuerdo al estimador
mensual elaborado por el ente estadístico, Transporte y Comunicaciones se
desplomó 3,3% y la Construcción, un 4,7%. En tanto, la intermediación
financiera que venía esquivando la crisis, cortó una racha de casi dos años de
crecimiento ininterrumpido y cayó 2,3%. Por su parte, en hoteles y restaurantes
la baja fue del 3,4%, y en la explotación de minas y canteras del 2,7%.
Los sectores en donde se
registró una expansión fueron la pesca, que avanzó un 28,4% y la agricultura,
ganadería, caza y silvicultura con un alza del 2,9%. También el rubro enseñanza
mejoró un 1,1%.
Los datos muestran un 2018
marcado por la sequía y el deterioro del poder adquisitivo provocado por la
devaluación y los aumentos tarifarios, que volverán a repetirse en el 2019 ante
la necesidad de eliminar los subsidios para cumplir con el déficit cero que
impuso el Fondo Monetario Internacional.
"Probablemente el año
termine con una contracción en torno al 2% o 2,5%, es un resultado
pésimo", evaluó el economista de la UBA Ariel Coremberg en diálogo con BAE
Negocios. Las perspectivas para el 2019 tampoco son alentadoras, sobre todo
si se tiene en cuenta que comenzará con tarifazos en transporte, gas y luz (ver
página 3), lo cual "va a deteriorar el poder adquisitivo y los ingresos
laborales", apuntó el director del proyecto Arklems.
Así, se replicaría el esquema
observado en 2018, que arrancó con un elevado piso de inflación tras los
ajustes en los servicios públicos implementados tras las elecciones
legislativas. "Una parte importante de la suba de precios de este año es
arrastre por las tarifas", puntualizó Coremberg, efecto que luego se vio
exacerbado por la corrida cambiaria y un salto en el tipo de cambio de más de
100%.
"Cuando se incorporan las
tarifas a los costos, se producen los llamados aumentos de segunda
vuelta", describió el economista.
Por su parte, desde la
consultora LCG consideraron que "es difícil afirmar que la actividad haya
tocado un piso en octubre" porque la baja base de comparación magnifica
las subas intermensuales, que en este mes fue del 0,9%.
En ese sentido, se observó una
desaceleración de la caída dado que en septiembre el descenso había sido del
6,1%. LCG advirtió que "todos los sectores empeoraron" respecto al
dato promedio del tercer trimestre, salvo la minería.
"Creemos que en noviembre
los guarismos desestacionalizados podrían volver a ser negativos", reza un
informe difundido por la firma, que menciona la baja del 34% en las
importaciones medidas en cantidades, lo cual licuaría la mejora intermensual de
octubre.
"Proyectamos que este año
la actividad tendrá una caída del 1,9% anual, lo que dejaría un arrastre
estadístico negativo de 2,6 puntos porcentuales para el año que viene",
pronosticó la consultora fundada por el ex ministro Martín Lousteau.
La firma señala que "se
monta una coyuntura complicada derivada del acuerdo con el FMI y el escenario político en un año
electoral, cosas que podrían agregar una buena cuota incertidumbre y volver más
sombrío nuestro escenario base" de crecimiento 0 para 2019.
|