El euro volvió a perder terreno frente al yen y especialmente frente a un imparable dólar después de que las referencias macroeconómicas que se publicaron en EEUU superaran las estimaciones de los analistas. La moneda única volvió a dar síntomas de debilidad después de que la confianza del consumidor en Italia, una de las principales economías de la zona euro, descendiera hasta mínimos de nueve meses. El yen repuntó al calor de nuevos rumores sobre una pronta flexibilización del yuan. El dólar mostró avances superiores al medio punto porcentual frente al euro y se situaba en el entorno de 1,2035 unidades cerca del cierre de la sesión en las principales plazas del Viejo Continente. La jornada comenzó ya con dificultades para la moneda única, que acusó con descensos la intervención del primer ministro británico, Tony Blair, en el Parlamento Europeo, en la que señaló la necesidad de introducir reformas estructurales para fomentar el crecimiento de la región. La actual situación de la Unión, con el fracaso de la cumbre para determinar los presupuestos comunitarios, con el escenario de las negativas de Francia y Holanda al texto de la Constitución Europea no constituyen el fondo más propicio para alcanzar estas reformas, lo que hizo que el euro mostrara ya síntomas de debilidad, que posteriormente se vieron agravados por el empuje del dólar. El billete verde se vio estimulado por los datos de peticiones semanales de subsidios por desempleo, que mostraron un descenso de 20.000 demandas, superior al previsto por el mercado, hasta situarse en 314.000, cuando las estimaciones de los analistas apostaban por cifras en torno a 330.000. Mientras, las ventas de viviendas de segunda mano sufrieron un retroceso en mayo del 0,7%, algo menos de lo previsto por el mercado, lo que da idea de que la primera economía del mundo sigue mostrando señales de fortaleza. En la eurozona, el debate en torno a los tipos de interés continúa muy vivo, alentado esta semana por los recortes de tipos en Suecia y las informaciones sobre la intención del Banco Central Europeo (BCE) de proceder a una revisión también bajista en verano. Además, las cifras de confianza del consumidor en Italia muestran sus cotas más reducidas en los últimos nueve meses, una señal más de que la situación que lleva a los inversores a pensar que Trichet acabará cediendo y procediendo a un recorte del precio oficial del dinero. Mientras, el yen no pudo recortar terreno a un potente dólar pero sí progresó notablemente frente al euro después de que diversas informaciones hablen sobre la intención del Ejecutivo chino de llevar hasta la próxima reunión del G-8 su intención de flexibilizar el tipo de cambio del yuan. El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, y el secretario de Estado del Tesoro, John Snow, defendieron ante el Senado de EEUU la conveniencia para la economía china de esta decisión. El yen se ve favorecido por este factor, ya que los expertos consideran que el yuan perderá terreno al fluctuar libremente, lo que incrementaría el atractivo de las exportaciones japonesas. |