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Por Juan Diego Wasilevsky
- Hay una lectura que vienen haciendo en el Gobierno y es que 2019, en términos
económicos, se perfilaría bastante peor
de no ser por el impulso que se espera de la renovada "locomotora"
brasileña.
Más allá del perfil controvertido de Jair Bolsonaro, el presidente de la
potencia regional encandiló al mercado y al fuerte conglomerado fabril de San
Pablo.
Y los resultados de esta suerte de "reenamoramiento" del sector
productivo y financiero para con el gobierno brasileño está viéndose plasmado
en los primeros indicadores.
Por lo pronto, la industria en el país vecino acaba de
culminar diciembre con el ritmo más acelerado en casi un año, en un contexto en
el que la inflación se mantuvo controlada, por debajo del 5%.
Entre los consumidores, en tanto, reina el optimismo: las proyecciones
positivas sobre el futuro de la economía se elevaron a niveles récord desde que
Datafolha realiza la encuesta, con un 65% de los consultados previendo una
mejora.
Y el Gobierno argentino también le ponen
fichas al impacto que puede generar el "efecto Bolsonaro".
"Con un Brasil traccionando a una velocidad
del 2% o 3%, que es lo que estamos estimando, nos daría una recuperación
importante de crecimiento en 2019", planteó el ministro de Producción,
Dante Sica, quien recordó que, por cada punto que crece el país vecino,
"la Argentina lo hace en un cuarto de punto".
Las perspectivas que trazan consultoras y economistas sobre el PBI doméstico no
son tan alentadoras. Pero sí hay consenso acerca de que, gracias a la reactivación del mayor socio comercial,
el escenario será "menos peor".
"Por la demanda de
productos argentinos, Brasil nos va a aportar un
crecimiento de entre 0,50 y 0,75 puntos porcentuales", plantea el experto
en relaciones internacionales Marcelo Elizondo.
¿Será esto suficiente para empujar al PBI? Desde Ecolatina plantean que las
exportaciones tendrán un muy buen desempeño este año. Pero, dado que el peso de
las ventas al mundo en la economía agregada es de alrededor de un 20%, no será
suficiente para evitar un retroceso de por lo menos 1% del nivel de
actividad.
Sin embargo, en el Gobierno repiten el mismo "mantra": sin Bolsonaro y el revival que promete
en Brasil, las proyecciones serían mucho más
flojas, especialmente para algunos sectores productivos.
En lo inmediato, por un cóctel
que conjugará más exportaciones y menos importaciones, se espera que el déficit
bilateral -que en 2018 sumó u$s3.900 millones, un 50% menos que en 2017- este
año tienda a cero.
Vehículos, grandes estrellas
Los patentamientos de autos
en Brasil anotaron en 2018 el mayor
volumen desde el año 2014, de la mano de un alza de casi 14%.
Y, para este año, en la industrian vecina prevén una expansión del orden del
10%. De la mano de esta tasa, se llegaría
a un mercado de 2,7 millones de unidades, nada menos que unas 700.000 más que
en 2016, el punto más crítico que sufrió ese sector en más de una década
(ver cuadro).
"Las ventas de 0Km en ese
mercado se muestran muy sólidas. Y esto traccionará aun más las exportaciones
nacionales", plantea Franco Roland, analista de Abeceb.
¿En qué medida repercutirá la mayor expansión en la industria local? Según el
experto, "en 2018 despachamos hacia Brasil unos 185.000 vehículos
y, para este año, estamos previendo un
nivel que podría acercarse a las 210.000 unidades, una suba del 13,5%,
es decir, 3,5 puntos por encima de la tasa a la que va a crecer el mercado
vecino en general".
¿A qué respondería esta mayor expansión de los 0Km albicelestes? Según Roland,
es consecuencia de una renovada oferta de productos: "Este año vamos a
tener novedades por el lado de Hilux, Ranger, Cruze y Sprinter. A esto hay que
sumar las nuevas pickups de Nissan, Mercedes Benz y Renault".
Por cierto, de concretarse esos despachos por 210.000 unidades, esto implicaría un salto de más del 50% respecto de
los registros de 2016, cuando la crisis hacía estragos en la economía
brasileña.
Ahora bien, ¿será suficiente el "efecto Bolsonaro" para que la industria nacional deje atrás el
presente oscuro que atraviesa? "Va a ser un aliciente importante",
sintetiza Roland.
"Los patentamientos en 2019 van a volver a caer en la Argentina, con una
baja estimada del 15%. Pero la
producción, en tanto, va a contraerse menos, cerca de un 4%. Y esto tiene que
ver con que la exportación jugará un papel importante", plantea.
La hora de los servicios
Para Elizondo, si hay un rubro
que tiene grandes chances de capitalizar el nuevo escenario que se abre en el
país vecino, es el de los servicios.
"Ambos gobiernos firmaron el año pasado un acuerdo bilateral para evitar
la doble imposición tributaria y esto podrá ayudar a impulsar al sector",
plantea.
Sucede que, a partir de este pacto, ya es posible descontar lo que las firmas
pagan por Ganancias, evitar el pago del gravamen a los dos fiscos, y así ganar
mayor competitividad.
Según el Observatorio de la Economía del Conocimiento del Ministerio de
Producción, en 2018 sólo en concepto de servicios informáticos se realizaron
ventas al mundo por cerca de u$s4.300 millones, un récord histórico.
Se estima que Estados Unidos demanda casi el 50% del total, en tanto que Brasilrepresenta el 3%. Si bien parece una
cifra baja, equivale a unos u$s130 millones anuales, pero con alto potencial de
crecimiento.
Sin embargo, el rubro de informática y software es apenas una parte de los SBC
o "servicios basados en el conocimiento", que en la Argentina ya se
constituyen como el cuarto complejo exportador.
El mismo incluye a empresas que operan en áreas como contabilidad, legales,
arquitectura, ingeniería, publicidad, investigación y consultoría.
Desde Cancillería indican que Brasil es un mercado con mucho
potencial para Argentina, ya que realiza importaciones de este tipo de
servicios por unos u$s13.000 millones al año.
Y lo más interesante es que
tras este acuerdo, según estimaciones de la cartera que conduce Jorge
Faurie, hay unas 46.000 empresas locales
que pueden llegar a verse beneficiadas con este nuevo régimen con
el país vecino.
Además, tras la polémica que generaron las retenciones a las exportaciones,
Producción emitió una reglamentación para que aquellas firmas que venden al
exterior servicios por menos de u$s600.000 anuales queden exceptuadas del pago
de estos derechos.
Elizondo suma otra "fábrica sin
chimeneas" con gran potencial, como es el turismo, más precisamente a
través de la llegada de visitantes del país vecino, atraídos por la nieve y el
vino.
"El 35% de las personas que vienen a la Argentina son ciudadanos
brasileños", explica.
Por año arriban más de 1,2 millones de personas con esa nacionalidad y se
espera que el número se expanda más de un 15% en 2019, gracias a las nuevas
conexiones con aeropuertos del interior del país y a que los destinos locales
se abarataron tras la devaluación del peso.
Desde alimentos hasta tubos
para la industria petrolera
En diálogo con iProfesional
desde San Pablo, Welber Barral, consultor y ex secretario de Comercio
Internacional de Brasil entre 2007 y 2011, afirmó que
"el abanico de rubros que se verán beneficiados por las tasas de
crecimiento que se esperan son muy variados. Pero destacaría especialmente las
oportunidades en alimentos".
Productos lácteos, que generan ventas al
mercado vecino por u$s200 millones al año; malta, para la producción de
cerveza, harina de trigo; frutas frescas, principalmente peras y manzanas;
vinos, en especial el Malbec, y papas precocidas y congeladas,
producidas en territorio bonaerense, son algunos de los alimentos y bebidas que
muestran el mayor potencial en esta categoría de cara a 2019.
Basta con que las importaciones desde el país vecino acompañen el crecimiento
esperado para el PBI, para que los
embarques de manufacturas agropecuarias de Argentina se aseguren un piso de
exportaciones por u$s1.400 millones.
Barral también señala que, como consecuencia de las reformas estructurales que
comenzó a implementar el gabinete de Bolsonaro, se abrirán muy buenas
oportunidades en rubros en los que todavía no se registran grandes flujos
comerciales.
"Todo lo que es equipamiento para la
explotación de gas y petróleo, donde la Argentina tiene una gran experiencia y
jugadores de peso, tienen altísimas chances de ser protagonistas a
partir de este 2019", apunta el ex funcionario.
Según trascendió, la nueva Petrobras planea invertir la friolera de u$s84.100
millones con el objetivo de expandir la producción de crudo hasta un 10% y
cruzar la barrera de los 3 millones de barriles diarios en tres años.
Además, está en carpeta la venta de activos por casi u$s27.000 millones, como
parte del plan de reestructuración y privatizaciones que está activando
Bolsonaro.
Palpitando la cumbre del 16 de
enero
Cuando el 16 de enero
Mauricio Macri pise el suelo de la capital
vecina, se lanzará oficialmente la agenda de trabajo conjunta.
Tras las felicitaciones de rigor por el triunfo y los esperados agradecimientos
a través de las redes sociales, el Presidente viajará con diversas
inquietudes.
Más allá del tema Venezuela, que será uno de los ejes de este y de otros
futuros encuentros, habrá dos temas
estrechamente vinculados con lo comercial: la suerte que corra el Mercosur y la
negociación por los autos.
Sobre el último punto, se sabe que Bolsonaro apunta a liberar completamente el
mercado automotor. Cabe destacar que actualmente rige un sistema llamado
"flex" por el cual, por cada dólar que Argentina exporta a Brasil en
autopartes y vehículos, se puede importar hasta 1,5 dólar libre de tributos.
Sin este cupo, los industriales locales temen
que haya una invasión de vehículos producidos en el país vecino.
Frente a este punto, Roland considera que evidentemente habrá cambios, dada la
férrea postura del nuevo gobierno. La gran pregunta es si la modificación
llegará a través de un nuevo valor del flex, que sea menos restrictivo
para Brasil, o si se buscará alguna otra
alternativa.
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