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Por Julián Guarino - No la tiene fácil el inversor. A las fuertes
caídas en activos locales que tuvieron lugar en los últimos meses le sigue
ahora la estrategia a adoptar para capear un escenario que derrocha
incertidumbre. El aliciente está ahí nomás: en los últimos días bajó el riesgo
país y las cotizaciones de los bonos comenzaron
a desandar el camino bajista. Para los analistas, la incertidumbre sobre la
capacidad de repago de deuda en el corto plazo fue y es el gran fantasma a
mantener a raya. Este factor generó un “aplanamiento” de la curva de
rendimientos, y sobre todo afectó a la parte corta, que es donde se da el mayor
volumen de los vencimientos (y donde habrá que conseguir mayor cantidad de
dólares para repagar el préstamo del FMI).
En rigor,
en el mercado piensan que a mediano y largo plazo existen mejores perspectivas
de “normalización”. Esto es así, porque las urgencias de dólares deberían
ceder, dicen, a cambio de un recorte en el déficit y una eventual recuperación
de la actividad económica, crecimiento de las exportaciones, superávit
comercial y la esperable baja de la tasa de interés. En síntesis, un escenario
diametralmente opuesto al que tiene vigencia hoy.
“Con el
escenario político poco claro de cara a 2019, cabría esperar cierta
lateralización en los precios de los bonos argentinos a la espera de las
candidaturas presidenciales y las encuestas más cercanas a las elecciones
primarias”, señalan en Capital Markets Argentina. “A mediano y largo plazo, la
curva soberana argentina tiene un marcado potencial de mejora en su perfil de
riesgo, sustentado en la consolidación de las reformas tendientes a eliminar el
déficit fiscal y al éxito de la política monetaria en su objetivo de reducir la
inflación”, agregaron en CMA.
No
obstante, el castigo recibido en sus precios, un dólar en la base de la banda
cambiaria de Sandleris parece también abrir expectativas de reacomodamiento
alcista para el dólar, lo que ha decantado recomendaciones para estar
posicionado en los volátiles bonos en dólares. La cotización del dólar
retrocedió la última semana 1,14% al quedar en un promedio de $37,70 versión
mayorista, muy cerca de la banda inferior en $37,21.
“Con el
dólar en estos niveles pensamos que aún hay más probabilidad al alza del tipo
de cambio que de un escenario de lateralización, por lo que sería razonable
mantener una mayor ponderación en activos en dólares”, señaló Agustín Bahl,
titular de MT Capital.
Un informe
de Crediayuda también hace referencia en esta línea al señalar que si la
cotización del dólar cae o se deja alcanzar por la banda inferior (que crece a
un ritmo del 2% mensual) en teoría eso sería el equivalente a mayor disposición
de dólares en el mercado, lo suficiente para habilitar la compra de divisas por
parte de la entidad. Por ende, recomiendan “mantener posición” en bonos
líquidos y cortos. Los elegidos son el Bonar 2024, con un rendimiento cercano
al 12%, y el Bonar 2020, cerca del 11%.
Para
Agustín Bahl, “dado que la curva de rendimientos argentina se encuentra casi
plana, no vemos atractivo el posicionamiento en bonos más largos”.
En Balanz
coincidieron: “la abrupta suba en el riesgo país estaba priceando un escenario
altamente pesimista que se ha desligado de los fundamentos y se alineaba más a
la incertidumbre sobre la capacidad de repago de la deuda”. Por ende,
recomiendan el tramo corto de la curva soberana en dólares.
En los
últimos días, la tasa de riesgo país registró una baja del 13% desde los 837
puntos a 730. Para los analistas, una de las razones hay que buscarla en la
caída en el rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años por los mejores
datos económicos ligados al empleo en ese país. A ello se suma una renovada
demanda de bonos argentinos, que treparon hasta 6% en la última semana por sus
valuaciones “atractivas”.
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