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Por Mariano Cuparo Ortiz
- En noviembre, según el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán
Abdala (ITE-FGA), hubo un desplome de la inversión de 25% en términos interanuales,
pero además fue 10% menos contra los niveles de octubre. El Gobierno y los
privados coinciden en que, incluso con una potencial recuperación de la
actividad económica durante el 2019, ese componente de la demanda agregada
registrará una caída cercana a las dos cifras, lo que confirma su barranca
abajo.
Así, el
motor de la actividad que lucía como el preferido del Gobierno para impulsar un
desarrollo sostenible, y al que el presidente Mauricio Macri se refirió como el
"crecimiento invisible", no parece encontrar piso en su derrumbe.
Esta semana el Indec publicará el informe de Utilización de la Capacidad
Instalada en la Industria (UCII),
que volverá a mostrar un índice de máquinas frenadas cercano al 40%.
Los datos
de la UCII que viene mostrando el Indec están íntimamente relacionados con las
perspectivas de crecimiento de la inversión. Lo explicó el economista y
director ejecutivo de la Federación Argentina de Industrias Madereras y
Afines (Faima), Leandro Mora Alfonsín: "Mucha de la capacidad productiva
que tienen las empresas no lo están usando y por ende no va a haber
inversiones. ¿Quién va a invertir si sabe que ya hay máquinas que no está
usando? ¿Quién va a poner guita para máquinas nuevas que no va a usar?".
Algo pasó
entre aquel marzo en el que Macri celebró por última vez resultados positivos
desde la inversión. Hasta ahí la visión del Gobierno era reemplazar el impulso
a través del consumo privado por un crecimiento basado en la generación de
mayores capacidades productivas que impactarán en la productividad, generando
un desarrollo exponencial y sostenible en el tiempo.
El
economista jefe de Ecolatina, Matías Rajnerman, prevé que el año terminará con
una contracción cercana a las dos cifras, en línea con la baja del 9,7% que
espera el Presupuesto 2019 (con una inversión pública cayendo alrededor del 30%
en términos reales). Detalló: "Hay cuatro factores que explican porqué no
habrá repunte durante el 2019. Por un lado, la incertidumbre electoral no
permite saber qué sectores serán rentables a partir del 2020. Por otro, la tasa
de interés sigue muy alta y eso indica que el costo del financiamiento será más
barato en el futuro, por lo cual tiene sentido posponer inversiones. Además en
el corto plazo el mercado interno va a seguir deprimido. Por último, el freno
al gasto público no colabora".
El
economista del ITE-FGA, Leandro Ottone, explicó a BAE Negocios por
qué, incluso si hubiera recuperación económica (aunque desde la consultora
prevén que será en forma de L), no habrá repunte de la inversión: Estos niveles
asustan y, sin un shock externo importante como el del 2009 que los expliquen,
generan preguntas sobre la magnitud de los problemas internos. El único sector
que invierte hoy es el petrolero, por una decisión de política oficial. Y el
otro que ahora se va recuperando y que va a crecer en 2019, el agro, no
necesitará invertir porque ya hizo toda la renovación de maquinarias durante el
2017. La caída es muy fuerte y en el 2019 no sorprenderá si llega a dos
cifras".
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