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Por Juan
Bergelín - En diciembre, si bien no hubo una presión compradora sobre el tipo
de cambio, los depósitos en dólares del sector privado registraron un aumento
de u$s1.409 millones, marcando así la mayor suba mensual en dos años.
Además, con
este crecimiento, el stock de estas colocaciones finalizó el 2018 en u$s29.118
millones, el valor más alto desde la salida de la convertibilidad.
En el
mercado ven tres razones que explican por qué este movimiento no impactó en la
cotización de la divisa, que se mantuvo estable durante todo el mes:
1. Cobro de
cupones de bonos
Según los
datos de Hacienda, en diciembre abonó
1.423 millones de dólares a tenedores de deuda pública, sin contar lo
que se pagó a organismos internacionales.
El pago más
fuerte fue por el bono Discount en dólares, para el cual el Gobierno desembolsó
un total de 526 millones de dólares. Para la versión en euros del mismo título,
lo que pagó en diciembre fue el equivalente a 262 millones de dólares.
“Hubo mucho pago de cupones y no todo se reinvirtió, si no, le hubiese
puesto un soporte a los bonos, que fueron castigados en el mes”, explica un analista financiero.
Para el
pago de Bonar, Hacienda también destinó un total de 537 millones de dólares,
para las series que vencen en 2022, en 2025 y en 2027. Por último, también pagó
98 millones de dólares a los tenedores del Bono centenario.
“La mayoría
de los bonos Discount está en manos de inversores locales y también buena parte
del Bonar 22”, señala un operador bursátil.
2. De la
caja de seguridad al sistema
En los
últimos días de diciembre muchos argentinos sacaron los dólares del colchón y
los depositaron en los bancos, en un intento de esquivar el impuesto a los
Bienes Personales.
Ocurre que
según la ley, la tenencia de efectivo
-sea cual sea la moneda- está gravada por la alícuota incluso cuando estén en
cajas de seguridad, siempre que los bienes declarados superen los
1.050.000 pesos. En esa línea, los saldos de cuenta corriente y las cuotapartes
en fondos comunes de inversión también están gravadas.
En
cambio, los depósitos en caja de ahorro y
los plazos fijos, están exentos de pagar el impuesto, al igual que
las inversiones en títulos públicos.
“Es algo
que suele pasar en diciembre. Lo que tienen efectivo declarados lo ponen en los
bancos unos días y evitan pagar Bienes Personales”, explicó el director de un
banco local.
Estos dos
primeros factores no generan presión alguna sobre el tipo de cambio, ya que son
dólares que se depositan pero no pasan por el mercado de cambios.
Según
informó hace unos días el Comité de Política Monetaria del Banco Central, las compras de billetes verdes para atesoramiento
fueron en el último trimestre de u$s13 millones por día, “el valor más
bajo desde la salida del cepo cambiario”.
3.
Dolarizar el medio aguinaldo
Con el tipo
de cambio estable y la divisa operando cada vez más cerca del piso de la zona
de no intervención, muchos aprovecharon el cobro del medio aguinaldo para
dolarizar sus ahorros. La tendencia se
refleja en los aumentos que estacionalmente hay en los depósitos en dólares en
los meses de julio y diciembre.
La suba de
este mes, de hecho, es la más alta desde diciembre de 2016, cuando el stock de
colocaciones en moneda extranjera trepó $1.672 millones y el otro mes con el
aumento más alto había sido en diciembre de 2017, cuando creció de u$s1.273
millones.
En términos
porcentuales, la suba de diciembre fue de poco más del 5%, explicando casi la
mitad del 10,18% que creció en todo 2018, cuando el stock se incrementó unos
2.690 millones de dólares.
En 2017, en
tanto, el aumento del stock había sido mucho mayor, ya que en esos doce meses
aumentó más de u$s3.960 millones, lo que representó un alza del 17,65%.
Plazos fijo
en pesos reducen su marcha
En
paralelo, los depósitos a plazo fijo
en pesos del sector privado redujeron levemente su ritmo de
crecimiento al registrar un aumento de $38.239 millones, después del
alza de $42.837 millones que había anotado el stock noviembre.
Ambas
cifras, además, están muy lejos del récord alcanzado en octubre, luego de la
batería de medidas con las que el equipo de Guido Sandleris buscó impulsar las
tasas de los plazos fijos y el stock se disparó más de $119.700 millones.
Una de las
medidas que más impactó en fomentar el crecimiento de los plazos fijos fue el
hecho de que el BCRA les permitió que a partir de octubre, para los nuevos
depósitos la totalidad del encaje podía hacerse con Leliqs, que en ese momento
rindieron cerca del 78% anual.
Eso impulsó
a los bancos a salir de manera más agresiva a captar nuevos plazos fijos, ya
que el dinero que normalmente dejaban encajado y no les rendía ahora lo podían
hacer a una elevadísima tasa de interés.
Así, en
octubre, los bancos llegaron a pagar más de 55% anual por colocaciones a 30
días. Esa tasa, que en noviembre se ubicó
más cerca del 51% para los depósitos de más de un millón de pesos, en diciembre bajó al 48% anual.
Para los
minoristas, con colocaciones de menos de 100.000 pesos hoy los bancos pagan en promedio 45%, cuando en noviembre
ofrecían una interés del 48%, según los datos disponibles en el BCRA.
Esta leve
baja de tasas explica, en parte, el menor ritmo de crecimiento de los plazos
fijos privados en diciembre, más allá de que continúan en niveles elevados. De
hecho, en el trimestre, el aumento fue de $200.817 millones, una cifra que
hasta supera los $189.000 millones que había crecido en los primeros nueve
meses del año pasado.
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