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Por Juan Pablo Marino - La relativa pax cambiaria experimentada desde principios
de octubre tras la implementación del nuevo esquema de política monetaria
acordado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional - como parte del
acuerdo para ampliar el préstamo para la Argentina a un total de u$s 56.300
millones – ha generado condiciones favorables para ampliar posiciones en
pesos en carteras dominadas en casi su totalidad por los activos dolarizados,
tras la tormenta cambiaria desatada entre abril y septiembre.
Puntualmente, las estrategias de carry trade volvieron a ganar
protagonismo. Por caso, en diciembre una de las mejores inversiones fue
el bono con cláusula “gatillo” (AF19), que trepó 6,9% en pesos y, apreciación
de la moneda local mediante, se valorizó 7,5% en dólares, explicaron desde GMA
Capital.
Así y todo, los inversores siguen asignando una parte importante de sus
portafolios a las apuestas dolarizadas, dado que los problemas
macro de la Argentina siguen latentes, tal como lo evidenció en diciembre la
suba fuerte del riesgo país (dudas sobre financiamiento en 2020), en medio de
la volatilidad muy marcada que exhibieron los mercados internacionales,
particularmente Wall Street, azotada el temor de una desaceleración en el
crecimiento mundial.
Con la atención del mercado
local puesta en la evolución de la actividad económica (inmersa en una nueva
recesión), y en el armado electoral de cara a las elecciones
presidenciales, el 2019 arrancó con el dólar en baja–
más allá del repunte de este martes, perforando la zona baja de no intervención
-, algo que refleja la ausencia (momentánea) de la demanda de dólares, y
un sostenido ingreso de divisas.
Para el resto del mes y febrero, el
mercado espera que la cotización de la moneda estadounidense permanezca muy
cerca del piso de la zona de no intervención, estipulada
por el BCRA, que crece al 2% mensual.“Creemos que tanto el ingreso
de divisas provenientes de la cosecha como así también los u$s 725 millones de
la venta de PRISMA (los bancos tienen tiempo hasta el 23 de enero para vender
el 51% de la participación) le darán aire al BCRA y mantendrán el tipo de
cambio pegado a la banda inferior”, estimaron desde Balanz.
Posiciones en pesos
En este marco de tranquilidad
cambiaria, “nos sigue llevando a recomendar parte de la cartera en
pesos”, afirmó a ámbito.com Lucas Gardiner, Director de Portfolio Personal
Inversiones.
En concreto, Nery Persichini, gerente de inversiones de GMA
capital, sugiere “de carácter táctico” un 40%-30% de la cartera en activos en
moneda local, que ajusten por CER (inflación) y por la tasa BADLAR; y “un
núcleo estratégico” de 60%-70% en bonos en
dólares de corto plazo.
En lo que respecta a las
inversiones en pesos, a Gardiner le resultan “atractivas” las Letras capitalizables (Lecaps), con tasas arriba del 40% anual.
Persichini, en tanto, destaca
en primer lugar el bono de la Provincia de Buenos Aires PBA25,
“el título que ajusta por BADLAR más atractivo”, con una tasa del 57% anual. En
segundo término, recomienda el bono A2M2 (Gatillo 2020),
que ya “cotiza como CER, con un margen real del 11,6%”.
Bajo el actual escenario,
desde Balanz sugieren “mantener los nuevos flujos en
moneda local” y suscribir al fondo Ahorro en Pesos que correduría,
que actualmente ofrece “una TIR de 62,12%”.
Por su parte, Pablo Santiago, jefe de Wealth Management del Banco Mariva privilegia en este segmento, el Bogato 2019 (bono gatillo que vence en febrero), y
las Lecaps, con vencimiento en marzo próximo.
Posiciones dolarizadas
Para aquellos inversores más
conservadores, el bono Dual 2019 (vence en junio de 2019), con un
rendimiento anual del orden del 5%, “nos parece una recomendación
válida”, afirma el director de Portfolio. Si se busca asumir más riesgo,
Gardiner se inclina por posiciones en bonos más largos, en particular, dentro
de la curva soberana ve interesante el Discount en dólares, con
una TIR arriba del 12% anual.
Pasada la tormenta global de
diciembre, que impulsó al riesgo país a dispararse por encima de los 830
puntos, “la curva argentina comienza a acercarse a los niveles de sus
pares y creemos que aún hay espacio para nuevas compresiones, por lo que
mantenemos nuestra recomendación sobre el tramo corto”, sostienen
desde Balanz.
Y destacan el Bonar 2020 (AO20), con una TIR del 10,75% anual
(duration de 1,57 años), el Global 2021 (AA21),
con una TIR del 12,73% (duration de 2,04 años), y el Bonar 2024 (AY24),
con una TIR del 12,06% (duration de 2,25 años).
Dentro del universo sub
soberano, asimismo, recomiendan la curva de bonos de la Ciudad de
Buenos Aires, Córdoba y Neuquén.
En la misma línea, Santiago
sugiere activos de la parte corta de la curva en dólares, como las Letes, Duo 2019, Bonar 2020 y Global 2021.También ve valor
en bonos provinciales en dólares como CABA 2021 y bonos corporativos
"de alta calidad crediticia", como Pan American Energy 2021, Tecpetrol 2022 y Arcor 2023.
Quienes busquen escapar al
riesgo argentino, el jefe de Wealth Management del Banco
Mariva menciona algunos bonos soberanos en dólares de corto/mediano
plazo para incluir en la cartera, como México mar22/sep22/may26,
Brasil 2021/feb 25, Chile 2020, Perú 2025 y Colombia 2021/may24.
Dada la volatilidad asociada a
las tensiones comerciales entre EEUU y China, la crisis geopolítica que
atraviesa Europa, y las expectativas de desaceleración de la economía global y
de las ganancias empresariales para 2019, el equipo de Advisory de
PUENTE remarca que luce conveniente "tomar una
estrategia defensiva para las carteras".
"Teniendo como punto de
partida el objetivo de proteger el capital, priorizamos el posicionamiento en
bonos en dólares de corta duración de emisores de excelente perfil crediticio,
como el Tesoro americano y créditos con grado de inversión; de modo que se
pueda construir un flujo de fondos estable que sea relevante al corto plazo, y
que permita la reinversión en un contexto de mayores tasas de interés",
evalúan.
Acciones
Para los inversores más
agresivos, aparecen algunas oportunidades en renta variable, particularmente en
sectores estratégicos de Argentina y Brasil. “Somos optimistas con relación a
ambos países. En Brasil, hay buenas expectativas ante la asunción de Bolsonaro
y perspectivas positivas para la economía, con una recuperación del PBI a una
tasa arriba del 2%”, afirma el director de Portfolio.
A la vez, que dentro del
mercado local, y aunque la volatilidad se pueda mantener por momentos alta-,
Gardiner observa valor en el sector de energía y en el segmento financiero.
“Por un lado, creemos que el Gobierno
entendió la importancia que tiene el sector energético en el empuje de la
actividad. Por otro lado, y en cuanto al financiero, apuntamos a la expectativa
de una recuperación de la economía a partir del segundo trimestre como buen
driver para el consumo, y la rentabilidad de los bancos”, argumentó.
En cuanto a la región, Desde
Mariva se mantienen "neutrales" en México (compañías de
infraestructura y consumo), sobreponderan Brasil (sector de
consumo y servicios públicos), y subponderan Argentina. Entre los Países
Andinos, se muestran neutrales en Chile (sector financiero), y subponderan a
Perú y Colombia.
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