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Por Mariano
Cuparo Ortiz - En diciembre, el crédito al consumo sufrió
el peor mes desde la salida de la convertibilidad, con un desplome del stock de
préstamos personales de $2.203 millones contra lo que se había registrado en
noviembre. Esa fue la peor caída de toda la serie que publica diariamente
el BCRA.
Además, las tarjetas de crédito mostraron una contracción del stock de $770
millones contra noviembre y esa fue la tercera peor de la serie. Un mes negro.
La caída interanual del stock
de préstamos en pesos en total fue de 19%, si se estima una inflación de 47%
para el cierre del año. La de los préstamos personales fue de 18% real y la de
las tarjetas de crédito fue de 12,7%, según elBCRA.
Dentro de los préstamos para empresas, el stock de los documentos registraron
un desempeño incluso peor: cayeron 41,5% real.
En la comparación con
noviembre, el último mes del año suele generar -por cuestiones estacionales-
subas reales en el stock de préstamos al consumo y sin embargo en este caso
hubo caídas incluso nominales. Y es que el derrumbe del salario hundió la
capacidad de gastar y las tasas demasiado altas no permitieron que los hogares
amortiguaran ese fenómeno pateando los pagos hacia adelante.
Por el lado del crédito a las
empresas fue un poco más grave todavía aunque la dinámica no es tan novedosa.
El stock de adelantos cayó $14.777 millones en diciembre y fue el peor dato de
toda la serie, sin contar el reciente antecedente de octubre en el que además
hubo desplome de los documentos.
El director ejecutivo de LCG,
Guido Lorenzo, afirmó: "Es una caída muy fuerte la de los personales. Ya
de por sí es raro que caigan en términos nominales y más aun en diciembre. Ahí
debería subir. El crédito en general viene contrayendo hace meses en términos
nominales y por eso el ratio crédito/ PBI ya
está más cerca del 11% que del 15% en el que estábamos y que ya era malo en
comparación con la región".
Y agregó: "Esto es por
efecto tasa y actividad. Al efecto de la caída del salario sobre el consumo
privado esta vez no lo pudiste amortiguar por la tasa de interés prohibitiva.
En general, frente a una caída del salario, los hogares piensan bueno, esto es
transitorio y entonces se endeudan para pagar el año que viene. Pero cuando la
tasa es tan alta aparece este problema de las fluctuaciones más duras. Los
hogares tienen que restringir consumo y las empresas tienen que restringir
planes de inversión".
En los meses previos los que
venían mostrando las contracciones importantes eran los préstamos a las
empresas. Octubre había sido muy duro en ese sentido y reflejó, al igual que
diciembre, el efecto de las tasas altas y del achicamiento de las líneas de
crédito por parte de los bancos. Ahora los préstamos al consumo tuvieron su desplome.
El analista de Eco Go, Juan
Paolicchi, explicó: "El desplome que se registró es fenomenal y la causa
es tanto el consumo deprimido como la alta tasa de interés. Para los hogares,
hoy pagar el mínimo de la tarjeta ya no es negocio. La tasa que les cobran es
altísima y está relacionado con la tasa de las Leliq. Entonces lo que les
conviene a los hogares es cancelar sus deudas y esa lógica es muy parecida a
las de las empresas. El incentivo es a vender dólares y cancelar créditos y eso
es lo que se buscaba con el programa monetario. A los bancos les conviene
porque las Leliq les rinden más que los créditos".
El tándem contracción del
salario real (según ITE cayó 13,4% interanual en diciembre) y las tasas de
interés que no permiten financiar el consumo presagian un 2019 en el que el
consumo privado seguiría en caída (el Gobierno prevé -1%).
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