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Por Pablo Wende - Santiago Bausili no esconde
su satisfacción por la baja del riesgo país desde que arrancó el año, desde los
830 puntos hasta 714 puntos en la jornada de ayer. Sin embargo, su visión sobre
la mejora de los bonos argentinos puede llegar a descolocar: "Nosotros
no hicimos nada, como tampoco había pasado nada en particular cuando subió a
fines del año pasado. Está todo relacionado con el clima internacional, hay que
acostumbrarse a eso"
El secretario de Finanzas
recibió ayer a la tarde a Infobae en su despacho del décimo piso del
tradicional edificio del ministerio de Economía. La entrevista exclusiva
fue a agenda abierta. El funcionario habló sobre las futuras ventas de dólares
que hará el Tesoro, los temores respecto al repago de la deuda en 2020, qué escenario
ve para las tasas locales y hasta qué punto el programa financiero será
impactado por el calendario electoral.
En varias ocasiones de la
entrevista, Bausili abrió la presentación del Plan Financiero 2019-2020,
divulgado hace 48 horas, para explicar mejor los próximos pasos en materia de
deuda. Y adelantó que su primera actividad internacional será en un foro
organizado por el BBVA en Londres el 21 de enero. Luego partirá para
encontrarse al otro día con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, para
participar del Foro Económico Mundial de Davos.
A continuación, los
principales pasajes de la entrevista con Infobae:
– ¿Cómo se llegó al 100% de
renovación de Letes en dólares en la licitación del martes?
– Hubo unos USD 200 millones
en manos de extranjeros que fueron canceladas, como un proceso que se viene
desarrollando hace varios meses. Pero al mismo tiempo el Fondo de Garantía de
Sustentabilidad de ANSES suscribió Letes por un monto similar, es decir hubo
más participación del sector público. Lo que estaba en manos de inversores
locales se renovó prácticamente todo. Sólo quedan unos USD 1.600 millones
en manos de inversores externos, por lo que no va a ser difícil reemplazarlos. En
la licitación de febrero, por ejemplo, sólo representan un 12% de lo que
vencen. En noviembre pasado todavía eran el 35 por ciento.
– ¿Qué riesgos hay de no
conseguir una adecuada refinanciación de Letes a medida que se acerquen las
elecciones?
– Algunos me dicen que no
habrá nada de renovación en la previa electoral. Pero pienso que no será así.
Si se observa el portafolio en dólares de los inversores argentinos, hay casi
30.000 millones en bancos a tasa cero. Y unos USD 10.000 millones en
Letes al 4,75%. No veo por qué estos tenedores que perciben un rendimiento
van a querer salir de ese instrumento. Tal vez dependa más la renovación
de cómo se comporte la economía en los próximos meses, la estabilidad macro que
consigamos, que las perspectivas electorales. A partir de mayo ya saldremos a
refinanciar títulos que vencen en 2020, así que ése será el momento en que
debemos atravesar ese test. Las Letes colocadas el martes vencen después de las
PASO y no sucedió nada.
-¿Qué opina de la baja del
riesgo país que se viene dando desde el arranque del año?
– La verdad es que
nosotros no hicimos nada. No hubo ningún dato nuevo aportado desde el Gobierno. Así
como no había pasada nada en particular para que llegara hasta los 830 puntos,
lo mismo se puede decir ahora que retrocedió, con la consiguiente mejora de los
bonos. Depende mucho del contexto internacional. Daría la sensación que empieza
a regresar cierto flujo de fondos a mercados emergentes y eso nos favorece.
Entre 2017 y 2018 ese flujo pasó de USD 100.000 millones a cero. Fuimos los
principales perjudicados. Pero para todo el mundo financiero fue el peor año
desde el 2008.
-¿Cuánto se puede seguir
achicando el riesgo país?
– Hay espacio para mejorar,
sin dudas. Pero siempre dependiendo de cómo esté el clima financiero
internacional. Si se ve el spread de los bonos argentinos
versus los brasileños, evidentemente hay todavía un camino para recorrer. Hoy
estamos a 460 puntos de distancia, llegó a ser de 565 puntos, hablando del
índice EMBI (elaborado por el JP Morgan para medir el riesgo país). Pero en el
2017 estuvimos entre 100 y 200 puntos. El tema es que ahora el mercado
brasileño volvió a ser muy atractivo para los inversores, por lo que para
nosotros es más difícil recortar esa distancia. Lo sucedido en noviembre y en
especial en diciembre lo vemos como un movimiento especulativo de inversores
del exterior, que hicieron subir muy fuerte el seguro contra default de la
Argentina. Pero no había fundamento para que sucediera eso, lo que corrigió en
estos primeros días del 2019.
-¿Qué opina de los que hablan
de un riesgo de default en 2020?
– Que no hay ningún motivo
para pensar en ese escenario. El único título relevante que vence es el
Bonar 2020, son USD 2.500 millones que hay que pagar en octubre del año que
viene. Sería ridículo defaultear por un monto tan bajo. Y si conseguimos
una buena refinanciación de Letes este año, en 2020 no tendremos que colocar
nueva deuda, sólo un roll over de lo que vence. Por supuesto
siempre puede ocurrir que un nuevo gobierno genere tal nivel de desconfianza
que ni siquiera pueda refinanciar los vencimientos.
-Otros advierten que los
niveles de deuda crecieron tanto que no son sustentables…
– Tampoco lo vemos de esa
manera. Sin embargo, es cierto que depende de la tasa de interés a la que se
renueve la deuda en el futuro. A los niveles actuales del 12% en dólares
es cierto, sería impagable. Pero se supone que en la medida que se
recupere la confianza y se acomoden las variables, la tasa de interés para
refinanciar será muchísimo más baja. Hoy para las Letes está por debajo del 5%
anual y es un nivel de tasas totalmente razonable. Mientras tanto, obvio que
nos preocupa que los bonos rindan 12% anual y trabajamos para bajar esos
rendimientos. No nos afecta en el plan financiero porque son bonos colocados a
una tasa menor, pero sí impacta negativamente en la economía.
-¿Tienen alguna propuesta para
salir a emitir bonos, ahora que el clima mejoró un poco?
– En dólares no y la
verdad es que tampoco tenemos previsto hacerlo. Pero sí es posible que
salgamos con alguna colocación en pesos a 12 o 18 meses en febrero o marzo. Eso
sería muy positivo porque estaríamos colocando deuda en moneda local que vence
en 2020 y ayudaría a cumplir con nuestro programa financiero. Ya hablamos con
algunos interesados en esta posibilidad.
– En el plan financiero 2019
adelantaron que el Tesoro saldrá a vender dólares. ¿Cómo será el proceso y a
cuánto asciende el monto?
– Tenemos un sobrante
significativo de dólares este año, que rondará los USD 10.000 millones. Es
imposible ahora dar una cifra exacta, pero digamos que no baja de USD 6.000
millones y puede llegar a los USD 11.000 millones. Depende de cuánto se
refinancie de Letes en dólares y algún otro pago en moneda extranjera, como el
destino a la compra de gas. Las ventas serán a partir de abril, que es
cuando empezamos a tener un desfasaje de caja. Y está por verse de qué forma se
llevará adelante. Podrían ser ventas al Central, si es que es sencillo luego
esterilizar, o si no directamente a través de subastas como las efectuadas el
año pasado. Queremos influir lo menos posible en el mercado cambiario.
– Pero es un dato importante
para el mercado saber qué existirá esta oferta adicional de dólares…
– Por supuesto y no lo
desconocemos. Para el Gobierno es importante la estabilidad cambiaria,
evitar nuevos sobresaltos del dólar como los que tuvimos el año pasado. No
me quiero meter con un tema que es estrictamente del Banco Central, que viene
manteniendo al tipo de cambio tranquilo, cerca del piso de la zona de no
intervención.
– ¿Le preocupa que sea
necesaria una tasa de interés en pesos tan alta para que el dólar permanezca
estable?
– Para nada. Lo importante es
que se mantenga la tendencia que se vino dando en los últimos meses, más allá
de que la velocidad sea más o menos rápida. En la medida que las tasas
mantengan un sendero a la baja, es muy positivo. No tiene mucho sentido
acelerar los procesos y poner en riesgo otras variables. Lo más importante en
esta etapa es seguir recuperando credibilidad.
– ¿Esperan más volatilidad
cambiaria a medida que se acerquen las elecciones?
– Creo que está la situación
dada para que esto no suceda, a pesar de lo que muchos temen. Hay un dato muy
positivo que se menciona poco. El Central tenía en octubre una posición vendida
en el mercado de futuros de USD 4.000 millones, pero la bajó a cero. Eso ayudó
mucho a estabilizar el mercado en las últimas semanas. Es una fuente menos de
demanda de dólares porque el BCRA tampoco debe inyectar pesos para cubrir esas
posiciones.
– ¿Qué va a pasar con los
repo, préstamos de bancos extranjeros al Tesoro?
– El año pasado renovamos una
parte y este año haremos otro tanto, pero siempre en forma parcial. Este año,
por ejemplo, vencen USD 3.500 millones y renovaremos USD 1.700 millones. La
tasa a fin de año para esta operación fue Libor más 550 puntos, es decir
alrededor del 8% anual en dólares. Y la idea es repetir el mismo rendimiento
cuando nos toque refinanciar en los próximos meses.
– ¿Cuándo esperan la próxima
misión del FMI?
– Está acordada una nueva
visita en febrero, para revisar el cumplimiento de las metas de diciembre. No
habrá mayores inconvenientes para pasar esa revisión. Y el nuevo desembolso
está previsto para marzo.
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