El Gobierno desactivó un
Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que frenaba los despidos. Se trata del
1043/18.
“El problema de la falta de reglamentación es
que los empresarios, en su mezquindad, aprovechan cualquier hueco legal para
avanzar con despidos”, señaló a Ámbito Financiero, Héctor Daer,
cotitular de la CGT.
El decreto, publicado en el Boletín Oficial el 12 de noviembre pasado,
estableció “un procedimiento por el cual los
empleadores, antes de disponer despidos sin justa causa de trabajadores con
contratos de trabajo por tiempo indeterminado, deberán comunicar la decisión al
Ministerio de Producción y Trabajo con una anticipación no menor a
diez días previo a hacerla efectiva”.
Ante esa información, la
cartera de gobierno quedó facultada “de oficio o a petición de parte a convocar al empleador y al trabajador junto con la
asistencia gremial pertinente, a fin de celebrar (durante el plazo de
diez días) las audiencias que estime necesarias para considerar las condiciones
en que se llevará a cabo la futura extinción laboral”.
El espíritu del decreto, era habilitar
instancias de diálogo previas a las cesantías individuales. La nueva
instancia administrativa intentaba además cubrir un bache normativo respecto de
las cesantías individuales dado
que para los despidos masivosla
legislación vigente contempla la obligación
para las empresas de solicitar antes la apertura de un procedimiento preventivo
de crisis.
“El mecanismo de informar antes de despedir no surtió ningún efecto. Solo
evidenció la ausencia de una política del Gobierno frente a la crisis de empleo
o, lo que es lo mismo, un permiso para que los empresarios despidan sin
consecuencias”, afirmó al matutino el presidente de la Asociación de Abogados
Laboralistas (AAL), Matías Cremonte. Su colega asesor de empresas José Zabala,
de AMZ & Asociados, confirmó que en los casos en que sus clientes resolvieron concretar despidos cumplieron con el
preaviso ordenado por el DNU pero que en ninguno de ellos hubo
convocatoria posterior de Producción y Trabajo.
Pablo Smurra, asesor de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), dijo tener
constancia de compañías que habían enviado la notificación a la repartición
pública a la espera de un llamado que nunca llegó, por lo que cumplido el plazo
de diez días los despidos quedaron ratificados con el pago de la indemnización
correspondiente.
|