| Por Patricio
Eleisegui - Habrá calma en los surtidores para lo
que resta del verano.
Petroleras, propietarios de estaciones de servicio
e, incluso, cuadros técnicos cercanos a la Secretaría de Energía coinciden en
que, por primera vez en mucho tiempo, las variables que impactan en el precio
del combustible se mantendrán quietas al
menos hasta mediados de marzo.
Incluso, señalan que, de darse algún
movimiento durante la temporada estival en la cotización de las naftas, sería a
la baja, tal como sucedió en días previos.
Cabe recordar que acaba de tener lugar una rebaja
de los precios de los productos comercializadas por YPF y Shell, de hasta
el 3,2 y 1 por ciento, respectivamente.
La quietud que exhiben hoy por hoy los valores en
los surtidores responde a un combo que conjuga un tipo
de cambio más estable y la cotización del barril más baja en casi dos años.
Al mismo tiempo, el reciente
desembarco de Gustavo Lopetegui en Energía implicó que se abriera un período de
transición hasta que se defina una nueva estrategia para la cartera, lo que
refuerza la visión que prima en el sector respecto de que el
"congelamiento" se extenderá durante el verano.
“Hasta finales de
febrero, todo hace prever que se activará una suerte de piloto automático.
No se tomarán decisiones relevantes para el mercado de los combustibles a no
ser que se registre algún cambio brusco en el valor del petróleo a nivel
internacional o con el dólar. Pero todo indica que no habrá sobresaltos”,
sostuvo ante iProfesional Guillermo Lego, gerente de CECHA, la
confederación que nuclea a los expendedores.
“Si se sigue profundizando la merma
en el precio del crudo internacional, entonces puede ocurrir que alguna empresa
avance con alguna que otra rebaja. Para nosotros, pensar en subas durante el
verano no tiene mucho sustento", agregó el directivo.
En el interior del país esta visión
también es compartida por organizaciones como la CECC, de Córdoba. En ese
sentido, su referente, Raúl Castellano, enfatizó que “enero y febrero serán
meses en los que no deberían registrarse cambios significativos en los precios.
Esperamos dos meses tranquilos".
“El crudo cayó de 81 dólares a los 55
dólares actuales. Semejante baja funciona como un colchón que amortigua la suba
de cualquier otra variable, señaló.
Muy cerca del Gobierno, Emilio Apud, ex secretario
de Energía y experto de consulta permanente por parte de Cambiemos, observó que
los valores en los surtidores –más allá de las pequeñas bajas de las últimas
horas– ya están “en un punto de
equilibrio”, por lo que no hay presión de las petroleras por avanzar con
nuevos ajustes.
Incluso, coincidió con otros referentes del sector
al afirmar que "si el precio del petróleo y el del dólar se mantienen,
entonces es probable que la nafta pueda llegar a
bajar otra vez", un escenario que
claramente contrasta con lo que dejó el 2018, año en el que se acumularon 13
incrementos.
Marzo, a preparar la
calculadora
Pese a la quietud que esperan
empresarios y expertos para esta temporada estival, hay un consenso y es que
las subas volverán seguramente hacia fines de marzo.
Básicamente por la incidencia de las
paritarias del sector y, por supuesto, la espiral inflacionaria que no
aflojaría al punto que pretende el Gobierno. A esto se sumarían variables como
el precio de los biocombustibles, que se utilizan para cortar el gasoil.
De modo que, el panorama que
rija durante el verano no necesariamente se mantendrá a lo largo del año.
"Hay que ver todo el 2019 y
tener en cuenta que si bien el petróleo ha bajado, no se espera que caiga mucho
más que ahora. El dólar, además, está más estable pero se espera que suba un
poco a medida que se acerquen los comicios. Si a esto le sumamos una inflación
que no se desacelerará tanto como se esperaba, es difícil pensar en un
congelamiento a más largo plazo", planteó.
Para el directivo, como suele suceder
en este tipo de escenario, se da una paradoja: si el precio no sube y no
acompaña la suba de costos, el sector entonces perderá rentabilidad.
Pero si los valores se ajustan y superan a los
salarios, entonces se espera una nueva
caída de la demanda, como ya ocurrió en el último tramo de 2018, que
mostró una merma preocupante, en sintonía con la caída del ritmo de
actividad.
Respecto de esto último, desde CECHA precisaron a
este medio que sólo en noviembre del año pasado, la venta de nafta súper se
desmoronó más del 8 por ciento, un número similar al que habría mostrado
diciembre.
“Para que una estación de servicio
estándar funcione de manera equilibrada en términos financieros, debe
comercializar un promedio de 380.000 litros mensuales. En los últimos meses,
los puntos de venta que operan en torno a esa cifra dejaron de despachar más de
30.000 litros, también en promedio. Todo esto, por efecto de los precios de los
combustibles, que aumentaron mucho y el contexto económico en general",
planteó Lego.
Por eso, advirtió que si este escenario se
profundiza, "muchas estaciones
entrarán en una crisis grave”.
El directivo sostuvo que las rebajas
de esta semana “al menos desacelerarán un poco la caída de la demanda”, aunque
aclaró que en estos momentos la mejora la notan principalmente la estaciones
ubicadas en los centros turísticos y no tanto las que están en Capital y Gran
Buenos Aires.
Baja y ranking
El lunes, YPF rebajó 3,2 por
ciento los precios de sus combustibles en distintas regiones del país. El
movimiento de la estatal fue imitado luego por Shell, que también a principios
de semana decidió reducir el valor de sus combustibles un 1 por ciento.
YPF y Shell dominan
más del 75 por ciento del mercado de combustibles, y no se descartaba en el
sector que en las próximas horas la marca Axion, de la petrolera Pan American
Energy, adopte una política de precios similar, para
ponerse en línea con el mercado y no perder market share.
Con esta baja de la estatal, y de acuerdo a los
valores de referencia del portal especializado Global Petrol Prices, los combustibles en Argentina quedaron entre los más
baratos de la región.
En el caso de las naftas, la
cotización en dólares en el país pasó a ser de u$s1,04 por litro, en tanto que
en Perú es de u$s1,08; en Brasil, u$s1,12; en Chile, u$s1,26; y en Uruguay,
1,70 dólares.
Pero hay países de Sudamérica con
valores mucho más competitivos: con excepción de la Venezuela de Maduro, que no
se rige por valores de mercado, en Ecuador el litro cotiza a u$s0,49; mientras
que en Bolivia se consigue a u$s0,54, en tanto que en Colombia se vende a 0,74
dólares.
Para el diesel, la cotización en dólares en
Argentina es de u$s0,94 por litro. Esto ubica al precio local por encima del de
Brasil (u$s0,89) y en sintonía con el de Chile (u$s0,95). En tanto, es más bajo
que en Perú (u$s1,01) y Uruguay (u$s1,25, siempre de acuerdo a Global Petrol
Prices.
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