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Por Daniel Sticco - Por primera vez desde el inicio del nuevo esquema monetario el 1 de
octubre de 2018, de emisión cero a nivel primario, el Banco Central
intervino en el mercado cambiario spot, o mayorista, al perforar la
cotización del dólar en ese circuito con un nivel de cierre de $37,10, la zona
piso de no intervención que se fijó para el día en $37,355, y que hoy sube a
$37,379, de acuerdo con el cronograma de aumento de 2% por mes hasta fines de
marzo.
"La
intervención consistió en una subasta de compra por hasta USD 20 millones,
sobre un límite acordado en la última reunión del Comité de Política Monetaria,
el 2 de enero, de hasta USD 50 millones, a $37,305, cinco centavos por debajo
del valor mínimo de la zona de no intervención", explicó a Infobae una
fuente del Banco Central.
Ese
movimiento determinó la inyección al mercado de $746,1 millones, los
cuales sumados a unos $1.235 millones liberados a través de la licitación
diaria de Letras de Liquidez a 7 días (Leliq), en el que sólo participan
los bancos, la autoridad monetaria expandió la base monetaria en casi $2.000
millones, un nivel mínimo frente a una oferta primaria de poco más de $1,3
billones.
De ahí
que el efecto sobre la tasa de interés de referencia de mercado haya sido
mínima, apenas una reducción de 32 puntos básicos, de 58,782% a 58,459% anual a
7 días de plazos.
Desde el
inicio de la política monetaria ultra restrictiva, y en la que el Central
canceló las emisiones de Lebac y se concentró en las Leliq, la absorción neta
de base con esos instrumentos fue de $58.422 millones, y aún así redujo la tasa
de interés de referencia en 6,54 puntos porcentuales, desde una suba inicial de
5 puntos, de 60% a 65% anual, y tocar un pico de 73,52% anual el 8 de octubre
último, hasta un mínimo promedio del día de 58,46% anual. En todos los casos a
7 días de plazo.
El sendero
del costo del dinero
A partir de
ahí, y ante los costos que para las familias y también para las empresas
representa una tasa de interés de regulación monetaria equivalente a 4,9%
al mes; como para el sector exportador la baja nominal de la cotización del
dólar, a la que sube le debe restar $4 por dólar en el caso de los productos
del agro y $3 para los industriales y recientemente también se dispuso un tope también de $4 por dólar para los
exportadores de servicios de alta tecnología, no son pocos los
analistas que se preguntan por qué el Banco Central no acelera la
reducción de las tasas de las Leliq.
Al parecer
se ensayan 5 respuestas:
1. Fuentes
del BCRA destacan: "Se mantendrá la cautela en la política de
intervención para la compra de divisas como en la reducción de la tasa de
las Leliq porque hay una meta de expansión base y la tasa es la que pide
el mercado para absorber los pesos. Se puede reducir, pero de a
poco".
2. El
Banco Central sabe muy bien que existe un alta estacionalidad de la oferta
de divisas por parte del agro exportador que empezó en diciembre con los
primeros lotes venta de trigo, y se extenderá hasta julio, con la cosecha
gruesa de maíz y el complejo sojero, mientras que en el segundo semestre
repunta la demanda de los importadores, sobre todo, si, como se espera comienza
a reactivarse la actividad industrial. De ahí que no se quiere incentivar
a la baja de las tasas ahora, y tener que subirlas después, para mantener
bajo control la volatilidad del mercado de cambios.
3. Las
primeras semanas de enero se caracterizan por la caída del volumen de
negocios en el mercado mayorista de cambios, por la estacionalidad de la
actividad fabril, pero a partir de febrero, y sobre todo desde marzo, cuando se
lancen de modo agresivo las campañas para las PASO, de cara a las elecciones
presidenciales de octubre, junto con el inicio de comicios en varios
distritos municipales y provinciales, podría despertarse la tendencia a la
dolarización de carteras.
4. La
tasa de inflación comenzó a ceder, tras el pico mensual que se registró en
septiembre, pero ya en diciembre, y las previsiones de los economistas
para enero, indican que el ritmo se atenuó luego de los aumentos de
tarifas anunciados por el Gobierno entre los últimos días de diciembre y primera
semana de enero, los cuales se estima que serán moderadamente atenuados en sus
efectos por la baja de los precios de las naftas; más aún luego de que el precio del petróleo en
el mundo comenzó a subir.
5. El
mercado internacional se ha mostrado singularmente volátil desde las
últimas semanas de diciembre y eso también lleva al Comité de Política
Monetaria del Banco Central a mantener una postura cautelosa en la política de
reducción de las altas tasas de interés, pese a los efectos colaterales
que tiene sobre el tomador de crédito, la producción y la inversión productiva.
De todas
formas, no son pocos los economistas que alertan que "la cautela en la
regulación de la liquidez de los mercados de dinero y cambiario no debiera llevar a los miembros del Copom a
enamorarse del atraso de la cotización del dólar, porque luego las
consecuencias pueden tornarse más críticas que las ocurridas entre mayo y
septiembre últimos".
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