|
Por Alejandro Colle - Los bonos argentinos llevan ganado casi 12% en apenas 8
ruedas del año. Es el caso del Bonar 24, quizás el soberano más representativo
del tramo medio de la curva, que ganó 11,6%. Más de 4 veces la suba del índice
MAE, que mide la evolución de una canasta de títulos públicos locales. Pero el
clima de euforia también alcanzó a las accionesargentinas
que cotizan en Nueva York: los ADR del Banco Macro llevan ganado 48% desde
Navidad, los del Grupo Financiero Galicia 38% y los del Supervielle 34%.
Esta buena performance se da en el marco de un clima internacional que
favorece a los mercados emergentes. La certeza de que la Reserva Federal (Fed)
no se apurará para subir las tasas hizo que los dólares que buscaron el vuelo a
la calidad en 2018, ahora vuelvan a mirar con interés tanto bonos como acciones
de países considerados high-beta, como Turquía y Argentina.
La pregunta inevitable que hoy se hacen operadores y estrategas es qué
tanto más puede prolongarse esta bonanza en los mercados. El Bonar 24 pasó de
u$s88 a u$s 98,50 en apenas una semana. Macro trepó de u$s35,69 a u$s53,11 en
Wall Street, Galicia de u$s23,68 a u$s32,71 y Supervielle u$s7,19 a u$s9,65.
¿Hay recorrido pendiente o llegó la hora de desensillar y reevaluar las
carteras?
El contexto mundial juega a favor del apetito por el riesgo. La tasa de
los bonos del Tesoro norteamericano a 10 años está en 2,7% anual (había llegado
a 3,10% en diciembre).
El viernes se advirtió una clara tendencia al desarme de posiciones
institucionales en dólares, que profundizó la caída de la divisa estadounidense
por debajo del piso de la zona de no intervención. “Fue producto de la venta de
una partida de un banco extranjero para invertir seguramente en algún activo
del menú de tasas en pesos”, reveló el corredor Fernando Izzo, de ABC Mercado
de Cambio. Pero además, hay una mayor oferta de la exportación de granos y
menos demanda estacional de privados.
El Banco Central compró u$s 60 millones en dos subastas la semana
pasada, a precios inclusive menores (0,30) a los del límite interior, que hoy
arranca en $ 37,4270 por unidad. Quedó claro que el BCRA no está obligado a
comprar, que la cifra puede ser menor al tope establecido de u$s 50 millones
diarios y que el precio puede ser inferior al del piso de la banda.
Con tasas de Leliq en 58,11% de promedio y la perspectiva de un dólar
manso, la ruta fue una mano única. Contribuyó el anticipo del secretario de
Finanzas, Santiago Bausili, de que el Tesoro tendrá un excedente de u$s 10.000
millones y que lo volcará al mercado a partir de marzo, para cubrir necesidades
financieras en moneda local. A eso se sumó una estimación, tal vez exagerada,
de lo que producirá la campaña agrícola 2018/19.
El CEO de una de las principales Alyc opina que “hay margen para la
mejora de bonos y también acciones”. Entre las razones, cita “el contexto
global, la cosecha y el buen manejo monetario del BCRA, pese a los limitados
instrumentos que le dejó el FMI.”
¿Qué tanto más pueden subir? El rendimiento del Bonar 24 había superado
el 15% hace menos de un mes y en lo que va de 2019 cayó a 10,30%. El mismo
nivel que mostraba en octubre pasado. Desde la Alyc estiman que la TIR puede
comprimir hasta 8%.
El economista Gustavo Neffa, de Research for Traders, coincide en el
optimismo con el fundamento de que “de nuevo hay ingreso de capitales a bonos
argentinos”. Calcula que “el rendimiento puede llegar hasta la paridad, no más
que eso, por ahora”. La paridad implica una TIR de 8,75% anual, que fue la tasa
con la que se emitieron los Bonar 24.
En abril último, antes de la corrida cambiaria, el rendimiento de los
Bonar 24 estaba en 5,5% anual. Los expertos consideran que difícilmente se
pueda volver a esos porcentajes y valoran como un éxito la chance de que la TIR
de este bono baje de 9% anual.
El pronóstico vale aún con el riesgo país arriba de 700 puntos básicos
(quedó en 704 bps), porque el EMBI se calcula con los papeles a 10 años, y el
Bonar 24 tiene una duration de 2,25.
Pese al potencial que aún le asignan a bonos y equities argentinos, los
estrategas sugieren no dejar de diversificar carteras. Para la parte de
dólares, recomiendan las Letes cortas, como las que colocó Hacienda la semana
pasada (u$s950 millones a 4,75%) y volverá a ofrecer el 22, con una tasa de
4,5% anual.
En el caso de los pesos, los asesores en inversiones en general ven que
en el primer trimestre será difícil que la inflación ceda, y por eso sugieren
mantener o incorporar bonos ajustables por CER, además de las colocaciones a
plazo en bancos, que crecieron 25% desde octubre, cuando cambió la conducción y
la política monetaria del BCRA.
|