|
Por Juan Pablo Marino - Dólar y
riesgo-país en baja; peso, bonos y acciones en
alza. Pareciera que el inicio de año ha hecho olvidar el fatídico 2018 para los
activos argentinos, que comenzaron a revertir su tendencia bajista, ayudados
por un contexto global mucho menos pernicioso de lo que se presagiaba meses
atrás (sobre todo ante una Fed “más paciente” respecto de la suba de tasas en
EE.UU.) y por un mercado financiero local en camino hacia la estabilización, de
la mano de una política contractiva llevada a cabo por el BCRA. Prueba de esto
último es el recorrido descendente que viene evidenciando el dólar: hace menos
de una semana el mayorista perforó el piso de la “zona de no intervención”, y
hasta ahora no ha podido recuperarse, pese a las compras de divisas por parte
del BCRA y a las tasas en retroceso (lento). Con este entorno -hoy favorable-
es vital que la mirada de los ahorristas e inversores no se detenga solo en el
“árbol”, y pueda también divisar el “bosque”, dado que aún persisten riesgos,
tanto en términos económicos (la actividad en recesión, y con un duro ajuste
monetario), como políticos por ser éste un año electoral que definirá la
continuidad o no del oficialismo en el poder. En un mercado que no estará
exento a la volatilidad (se prevé además una desaceleración en el crecimiento
global), Ámbito Biz le pidió a algunos bancos locales
recomendaciones de inversión para aquellos ahorristas que pretenden, de mínima,
reguardar su capital, y de máxima, intentar conseguir buenos retornos.
DIVERSIFICACIÓN
“Las mejor decisión financiera
en 2019 pasará por tener una cartera diversificada. El inversor debería prever
un tercio de su dinero en dólares, un tercio de inversiones en pesos y otro
tercio en renta fija corta en dólares”, subraya Milagro Medrano, gerente de
Relaciones Institucionales y Atención al Cliente de Banco Macro. En el actual
escenario, “somos conservadores y buscamos proteger el capital”, dado que 2019
es un año electoral y “habrá movimientos en el tipo de cambio y las tasas, de
acuerdo con cómo se vayan manejando las encuestas. En otro contexto las
inversiones serían distintas”, aclara. Al mismo tiempo, remarca que el contexto
internacional se mantendrá con “alta volatilidad”, debido al “difícil
equilibrio político-económico mundial”. Sólo en la medida en que “el panorama
se despeje, por eventos tales como un posible acuerdo comercial entre
China-EE.UU., una cosecha gruesa relevante en la Argentina y un menor riesgo
político, creemos que pueden existir posibilidades para acciones y bonos locales”,
asevera la gerente del Macro.
LA REVANCHA DE LOS PLAZOS
FIJOS
Uno de las inversiones más
golpeadas durante 2018 en términos de rendimientos fueron los plazos fijos
tradicionales en pesos, que a 30 días apenas rindieron el año pasado un 36%
anual en promedio, frente a una inflación del 47,6%, y un salto del dólar
superior al 100%. Sin embargo, desde que el BCRA implementó a principios de
octubre pasado el nuevo esquema de política monetaria, basado en el control
estricto de agregados monetarios, para el cual dispuso tasas por encima del
70%, hoy cediendo al 57%, los depósitos a plazo recobraron vida, a partir de
retornos reales positivos y un dólar calmo. “Para un ahorrista conservador y en
un escenario de cierta estabilidad cambiaria de corto plazo, los plazos fijos
en pesos resultan atractivos ya que están rindiendo tasas reales positivas”,
afirma Diego Radrizzani, subgerente general del Banco Meridian. Es que
dependiendo del banco estos depósitos pagan hoy entre un 43% y un 48% anual a
un mes (3,8% mensual en promedio, por encima del 2,5% de inflación esperado
para enero). Según detalla el ejecutivo del Meridian, “la mayoría de los
inversores busca el plazo fijo tradicional de entre 30 y 60 días, y el de renta
mensual a 180 días, buscando colocarse a un poco más de plazo en un escenario
con expectativa de baja de tasas”. En el segmento de pesos, los bancos sugieren
además colocaciones en Fondos Comunes de Inversión (FCI). “Los activos en
moneda local estarán entre los más redituables en 2019, ante una política
monetaria restrictiva, que podría llevar la tasa de interés real a alcanzar 15%
en el año”, estimaron especialistas del ICBC, quienes recomiendan el fondo
“Alpha Ahorro” (con renta fija en pesos de corto plazo). En el HSBC, asimismo,
proponen los FCI “HF PESOS” y “HF PESOS PLUS”, conformados por Letras del
Tesoro, plazos fijos y títulos ajustados por Badlar. Una alternativa de
resguardo para del poder adquisitivo para escenarios donde el camino de la
inflación, aparentemente controlada, aún parece algo incierto, “es invertir en
activos indexados por CER, como puede ser el fondo ´HF PESOS RENTA FIJA HSBC´”.
|