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Por Eugenia Baliño
- El deterioro de la economía, el aumento del riesgo crediticio y las tasas
altas llevaron a los bancos a aumentar sus exigencias para el otorgamiento de
créditos al consumo y a mantenerse igual de "duros" que el trimestre
anterior en el caso del financiamiento a empresas durante el último trimestre
de 2018.
Los pronósticos no lucen
demasiado auspiciosos para quienes estén pensando en buscar financiamiento en
el comienzo de este año, ya que la gran mayoría de las entidades no prevé
flexibilizar sus condiciones en los primeros tres meses de 2019.
La encuesta de condiciones
crediticias que elabora el Banco
Central cada tres meses -publicada ayer- reveló que sobre el
final del año pasado hubo una significativa restricción en todas las líneas
destinadas a las familias, con especial énfasis en aquellas vinculadas al
consumo, en comparación con el trimestre anterior, que en parte explican el
fuerte deterioro que sufrió el crédito al sector privado en los últimos meses.
Según indica el relevamiento,
que recoge el comportamiento y las tendencias en materia crediticia de los
bancos con mayor peso en el sistema local, entre las mayores restricciones que
se dieron sobre el final de 2018 en este segmento se destacan: un incremento en
los spreads sobre el costo de fondeo de los créditos al consumo y, en menor
medida, de los prendarios; y un leve aumento en las comisiones cobradas en el
financiamiento con tarjetas de crédito.
En el caso del financiamiento
dirigido a empresas, un tercio de los bancos relevados indicó que entre octubre
y diciembre pasado sostuvieron las mayores exigencias al otorgamiento de nuevo
financiamiento que comenzaron a aplicar desde el segundo trimestre de 2018,
mientras que el resto las endureció respecto del trimestre anterior.
El informe del BCRA destaca
que a diferencia del sesgo restrictivo observado en todos los términos y
condiciones aplicados a las líneas destinadas a las empresas en el tercer
trimestre de 2018, en el cierre del año se verificó cierta neutralidad en los
mismos, con excepción de los spreads sobre el costo de fondeo que se
incrementaron moderadamente, de la mano de la suba de tasas aplicada por la
autoridad monetaria en el marco de su nuevo esquema de política monetaria.
Para el primer trimestre de
2019 los bancos participantes (21 en total) prevén una significativa
restricción en los estándares de aprobación de todas las líneas crediticias
destinadas a las familias, con mayor intensidad en los préstamos prendarios y
en otros créditos al consumo.
En cuanto al financiamiento
dirigido a las empresas, el sesgo hacia el endurecimiento de las condiciones
luce más moderado de acuerdo a las expectativas para la primera parte de este
año, aunque ninguna de las entidades encuestadas prevé una flexibilización de
sus estándares.
En tanto, las tasas altas y la
recesión continuarían manteniendo acotada la demanda. Los bancos esperan en nuevamente
en el primer trimestre de 2019 una importante caída de la demanda crediticia de
empresas y familias, aunque levemente menor a los trimestres anteriores.
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