PEKÍN.- Como ya ocurriera con el sector textil, China y la UE vuelven a abrir un conflicto comercial por las altas exportaciones del país asiático, esta vez en torno al calzado. Por ello, el Ministerio de Comercio chino ha expresado su "firme protesta" por la decisión de la UE de abrir una investigación sobre esas exportaciones a finales de este mes. Esto "viola el principio de libre comercio", agregó el ministerio, al pedir a Bruselas "prudencia" en la gestión de esta cuestión "para evitar un conflicto comercial". Nueva ronda de restricciones Lamentó Pekín que "tan sólo unos meses después del fin de las cuotas del calzado, el 1 de enero, la UE intente iniciar una nueva ronda de restricciones contra los zapatos chinos". Opinó, además, que la decisión de la UE parte de "estadísticas erróneas", "no se fundamenta en hechos ni concuerda con la ley". Según el ministerio chino, Bruselas cometió "graves errores" al calcular las estadísticas entre enero y junio de 2005, y las cifras reveladas el pasado 8 de junio sobre seis categorías de calzado "tergiversan la realidad del comercio, engañan al público y a la industria europea del sector". Las estadísticas europeas mostraron un incremento del 581% en las exportaciones chinas y una subida del 433% en el valor total, además de un descenso del 28% en el precio por par de zapatos, respecto al mismo periodo del año anterior. ¿Estadísticas equivocadas? Las estadísticas chinas, sin embargo, muestran un aumento de entre el 22,8% y el 59,5% en distintas categorías, a gran distancia de las cifras europeas. "China pide a la UE que verifique sus estadísticas y publique cuál es la verdadera situación de las exportaciones de calzado a Europa, para no confundir al público", concluye la nota. La UE anunció a China su decisión de iniciar a finales de este mes una investigación por comercio desleal sobre varios tipos de calzado chino, pocas semanas después de que una dura negociación lograra poner fin al enfrentamiento en el sector textil. Los dos sectores son, sin embargo, muy diferentes, ya que mientras en el textil la UE estaba dispuesta a imponer medidas de salvaguarda de emergencia, una investigación por comercio desleal es más lenta y la imposición de restricciones temporales tardará al menos medio año. La respuesta de la industria textil europea en bloque contra la avalancha de ventas chinas no ha tenido igual eco en la industria del calzado, mucho más acostumbrada desde hace años a la penetración de zapatos del gigante asiático. Las cuotas del calzado fueron levantándose con mayor diligencia en los años anteriores a la fecha final impuesta por la OMC, por lo que el sector en Europa sintió ya antes el pinchazo de las ventas baratas desde China. |