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Por Alejandro Colle - Dos son los grandes drivers que seguirán
los mercados financieros, en esta semana que comienza a media
máquina por el feriado de hoy en Wall Street. El primero es el trascendido sobre un posible
acuerdo entre Beijing y Washington que pondría fin a corto plazo a la guerra
comercial entre China y los Estados Unidos. La versión, que ya impactó el
viernes disparando alzas en todos los índices de la Bolsa de Nueva York, indica
concretamente que el Gobierno de Xi Jinping habría ofrecido a la Administración
Trump un sendero para corregir el desbalance de comercio exterior que favorece
a China en poco más de u$s350.000 millones, según las estadísticas de 2018.
La
propuesta se interpreta como una respuesta positiva al pedido formulado por
EE.UU. de acelerar la corrección del desequlibrio y, según la versión, habría
sido presentada en Beijing este mismo mes. Concretamente, China habría ofrecido
aumentar en un billón de dólares las importaciones de productos estadounidenses
durante los próximos 6 años.
Aunque no
hubo confirmación de parte del Departamento del Tesoro ni de la oficina del
Representante Comercial, los mercados tomaron posiciones como si la versión
fuera cierta y las subas de Wall Street se replicaron en varios mercados
emergentes.
Por caso,
los ADR de acciones argentinas que cotizan en Nueva York cerraron con alzas de
hasta 4,6% en el caso de los bancos y de 3% para los papeles ligados con la
energía. En Buenos Aires el SP Merval cerró con una mejora de 2,4%, se afianzó
la suba de los títulos públicos con alzas de hasta 5,4% en los papeles que
actualizan por CER y también en los bonos en dólares. El rendimiento de uno de
los benchmarks del mercado de renta fija, el emblemático Bonar 24 cayó por
debajo de 10% anual. Y el riesgo-país argentino continuó cediendo terreno para
cerrar en 668 puntos básicos, y consolidarse así por debajo de los 700 bps.
El
fundamento detrás de las reacciones alcistas en equities y en papeles de renta
fija parece ser que, de confirmarse, el fin de las tensiones entre Washington y
Beijing jugaría a favor de un aumento del comercio mundial, que a su vez
ayudaría a disipar, al menos en parte, la perspectiva de una profundización de
la recesión global que ya está impactando en China y que llevó a que la Reserva
Federal suavizara su posición en cuanto al endurecimiento de la política
monetaria para el año en curso (menos suba de tasas).
Varios
operadores estarán pendientes de una confirmación del eventual acuerdo, ya que
de no materializarse podría desatar el efecto opuesto en los mercados. La
ansiedad quizás haga que parezcan una eternidad los pocos días que restan para
que el vicepremier Lui He llegue a Washington para encabezar la segunda ronda
de negociaciones con los funcionarios de Donald Trump.
El segundo
driver a tener en cuenta está relacionado con lo que sucederá en el mercado del
petróleo a partir del acuerdo alcanzado entre los países de la OPEP para
reducir en 1,2 millón de barriles diarios la producción de crudo durante el
primer semestre del año. Se trata de un recorte del 2,7%, cuyo objetivo es el
de evitar que siga cayendo la cotización del petróleo a nivel internacional. El
viernes el precio del crudo aún no reaccionó y la variedad estadounidense WTI
terminó con una leve baja de 0,4% en u$s52,07 por barril, mientras que el Brent
del Mar del Norte quedó 0,2% abajo en u$s 61,18 por barril. El efectivo
cumplimiento de la medida será supervisada por un Comité de Seguimiento y los
resultados serán reevaluados en la próxima reunión de ministros, prevista para
el 18 de marzo en Bakú, Azerbaiyán.
Importa lo
que suceda con el petróleo porque normalmente la correlación entre el precio
del crudo y la cotización del dólar es inversa. La idea de un crudo firme lleva
a pensar en un dólar menos fuerte, lo cual también juega a favor del reflujo de
capitales a países emergentes. El viernes el DXY que compara al dólar contra
las principales monedas, quedó en torno de 96,30 puntos.
Un dólar
menos fuerte en el mundo favorece la calma en la paridad con el peso.
Localmente la atención del mercado seguirá en el comportamiento de la divisa,
que volvió a quedar dentro de la zona de no intervención del BCRA, en $37,58
para la cotización mayorista. La plaza estuvo ofrecida ya que los inversores
institucionales optaron mayormente por colocarse por 3 días en pesos con tasas
de hasta 57% anual hasta mañana martes, aprovechando que hoy habrá poca
actividad por el feriado de EE.UU.
Otro dato a
tener en cuenta esta semana es el de la nueva licitación de Letes en dólares
que hoy realizará el Tesoro, y que solo pueden suscribirse en moneda
extranjera. El plazo es de 217 días, o sea, que vencen después de las PASO.
Alentado seguramente por la exitosa colocación de u$s950 millones realizada
este mes, y que también vence en la segunda quincena de agosto, el Tesoro bajó
el rendimiento ofrecido de 4,75% a 4,5% anual. Por ahora el mercado viene
respondiendo favorablemente, aunque persiste la incógnita de lo que sucederá a
medida que los vencimientos se aproximen a la fecha de las presidenciales y se
hayan definido (¿el mes próximo?) los candidatos.
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