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Por Juan Gasalla - Las ventas inmobiliarias cerraron el
año pasado con pronunciada caída.
El
mercado inmobiliario se enfrenta a un período con importantes fundamentos
que respaldan una baja de los precios, aunque el alcance que tendrá esta
dinámica en los próximos meses todavía no está definido. Uno de estos
fundamentos, y principal, es el desplome de la demanda que
se evidencia en la contracción del número de escrituras. En ese sentido, la
retracción del número de operaciones respaldadas con hipoteca profundiza
la tendencia del mercado.
Cabe
recordar que entre enero y noviembre las operaciones
inmobiliarias en la Ciudad de Buenos Aires disminuyeron un 8,4% en comparación
con once meses de 2017, según el Colegio de Escribanos porteño.
Pero dicha contracción se fue acelerando en los últimos meses.
En noviembre de 2018, la baja fue de 46%en comparación a noviembre
de 2017.
Otro
es que los valores subieron en exceso medidos en pesos, por encima
de la inflación, de los ingresos de los eventuales compradores y de los propios
costos sectoriales, cuando está claro que el tipo de cambio alto llegó para quedarse,
aún con un dólar que cayó un 9% desde los $41,85 al cierre de septiembre
pasado, a los $38 de enero de 2018.
Con
un dólar mayorista que se encareció un 102% a
lo largo de todo 2018 y un incremento de las cotizaciones medidas en divisas,
la "inflación inmobiliaria" se aproximó a 120% el año
pasado, cuando el índice general se acercó a 48 por ciento.
Incluso
si se toma en cuenta la inflación sectorial, también fue desmedido
el encarecimiento de las propiedades, pues el costo de la construcción en
la ciudad de Buenos Aires tuvo en diciembre un aumento del 0,8% y cerró 2018
con una suba del 52,1%, según datos de la Dirección
General de Estadística y Censos porteña.
Tanto
en la medición mensual como en la interanual, el mayor peso del incremento
corrió por cuenta de los Materiales (1,4% en diciembre y 69,8%
en 2018), seguido por Gastos generales (0,6% y 45,1%, respectivamente).
El
rubro que en ambos casos se ubicó por debajo del nivel general fue la
Mano de obra, a tono con una evolución de los salarios por debajo
de la inflación: no tuvo variación en diciembre y en todo el año registró
una suba del 33,5 por ciento.
Un tercer
fundamento bajista es el de la disminución de las operaciones
respaldadas por hipoteca. El crédito fue motor de la expansión del mercado
inmobiliario en 2016 y 2017, pero la escalada inflacionaria y un dólar que
duplicó su valor el año pasado volvieron a deprimir la evolución del
crédito para vivienda.
Según
el Colegio de Escribanos porteño, las escrituras con crédito en
la Ciudad de Buenos Aires sumaron entre enero y noviembre unos 12.718
actos, con baja de un 10% en comparación a 2017.
Un cuarto
factor, muy positivo, es la esperable expansión de la oferta de
unidades a estrenar. Un relevamiento del Consejo Profesional de
Arquitectura y Urbanismo (CPAU) porteño publicado por Reporte
Inmobiliario detectó un importante aumento de los permisos de obras
nuevas, motivado en parte para adelantarse a la puesta en vigencia del nuevo Código Urbanístico y al nuevo sistema de Plusvalías de tierra para
ciudad de Buenos Aires.
El
CPAU detectó en 2018 un aumento de 21,2% en la presentación de planospara
obras nuevas, que se aproximaron a los 5.000 proyectos, la cifra más
alta en una década. Este aumento se verificó en la totalidad de las
categorías de obras: chicas, medianas y de grandes superficies. Incluso en las
encomiendas de más de 5.000 metros cuadrados se registraron 152 proyectos, casi
el doble que en 2017 (84) y 2016 (82).
Sebastián
Sosa, presidente de RE/MAX
Argentina y Uruguay, explicó que "el mercado esta expectante a
lo que ocurra en 2019 con los precios. Hay una brecha entre la
expectativa del comprador y la del vendedor. A partir de la devaluación,
quien vende está esperando que su propiedad se vea reflejada en un precio
más adecuado a la situación, y quien compra quiere conseguir
un precio más competitivo".
"Esto
permitió que en la segunda parte del año se genere una apertura durante
las negociaciones y que las partes sean más flexibles al
momento de completar la operación. Si bien los precios no cayeron un
35% como esperaba el comprador, se están cerrando con un margen
entre 10% y 15%", resumió Sebastián Sosa.
José
Rozados, director de Reporte
Inmobiliario, explicó a Infobae que otro indicador que
puede fungir de "predictor" del mercado, el de la rentabilidad
de los alquileres. "La rentabilidad en dólares, producto
de la devaluación y aún con aumento de alquileres en pesos, es la más
baja de la historia: un 2,8% anual, desde 3,5% un año atrás", dijo.
Esta variación puede deberse a dos razones: o los alquileres están baratos o
las propiedades están caras. Y ante la precariedad de los presupuestos
familiares por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, lo más probable
es lo segundo: que los valores de mercado no se adecuaron aún al actual
escenario económico.
"El
que necesite vender va a tener que ser muy flexible y atento a la
contraoferta que se le va a hacer", advirtió Rozados.
Resistencia
a la baja
Según
un relevamiento de Mercado Libre Inmuebles, en 2018 el incremento de los precios en dólares para la venta
se desaceleró a 5%,
desde el 11% del 2017. Pero, en este caso, hay que aclarar que se trata de los
valores pretendidos por los vendedores (de publicación), que pueden
ser más bajos al momento de realizar la operación y negociar con el comprador.
Y más bajos aún al momento de escriturar, pues el asiento administrativo no
siempre refleja el valor real del acuerdo entre partes.
El
arquitecto Rozados indicó que la consultora realizó en
2018 "una única medición en noviembre, comparado con el trimestre
anterior, que reflejó que los precios promedio de publicación habían
bajado un 1,4% en promedio, y la caída más pronunciada, según el
barrio y la tipología de la unidad, no pasaba de 5%".
No
obstante, Rozados calculó que "el año pasado tiene una baja de los
precios en dólares que va de 7 a 20 por ciento interanual, dependiente
de localización. No daba que las cotizaciones se pudieran
sustentar en esos niveles frente al costo de reposición: por una
devaluación que superó a la inflación, el costo de construcción se
redujo 30% en dólares".
"La
tierra no, el precio en dólares se mantiene firme. Por eso el valor de
venta de la unidad construida puede estar 15 o 20% más
bajo en dólares", agregó el director de Reporte Inmobiliario.
Un
análisis del mercado inmobiliario realizado por el economista Juan José
Cruces, director del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la
Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), detectó que a pesar de la recesión
de la economía argentina los precios de las propiedades siguieron en alza.
Con
el parámetro de la Ciudad de Buenos Aires, los precios promedio no cayeron a
nivel local a pesar de la devaluación del peso argentino por
encima del 50% el año pasado. Sí lo hicieron en Brasil, al analizar los precios
de las principales ciudades del país vecino, Río de Janeiro y San Pablo.
En
2018 el real brasileño se devaluó un 14,3% respecto del dólar norteamericano.
Según
el Relevamiento Inmobiliario de América Latina (RIAL) que elabora el CIF,entre
marzo de 2017 y septiembre de 2018, los precios de las propiedades
en Buenos Aires aumentaron 16,8% en moneda dura, de 2.659 a 3.105
dólares el metro cuadrado, mientras que en el país vecino cayeron.
Los
valores en zonas residenciales de Río de Janeiro cedieron 29,2% en
el mismo lapso, de 4.079 a 2.886 dólares, presionados por la débil actividad
económica y la devaluación del real. En San Pablo restaron 22,1%, de
2.637 a 2.052 dólares.
Buenos
Aires, que en marzo de 2017 exhibía precios de inmuebles similares
a los de San Pablo y 34,8% más baratos que en Río de Janeiro, pasó
hacia septiembre de 2018 a ser más cara que ambas urbes del
país vecino.
Para
Juan José Cruces, la diferencia en la dinámica del mercado inmobiliario radica
en que en Brasil los precios están fijados en reales y bajaron en
dólares, mientras que en Argentina los precios "pedidos"
por los oferentes subieron en moneda norteamericana. "Esto explica
la gran recesión inmobiliaria" a nivel local, advirtió.
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