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Por Sebastián Catalano - "El
problema de la inflación es de las cosas más simples que tengo que hacer en el
caso de gobernar", dijo Mauricio Macri en 2015, hace casi cuatro
años, en un almuerzo veraniego con Mirtha Legrand. Tiempos de la campaña
que lo llevó a la presidencia. Luego, como él mandatario también expresó,
"Veníamos bien, pero pasaron cosas". Resumen rápido de esa
"cosas": la herencia fue mucho más pesada de lo esperado (o al menos
que lo que se comunicó), el contexto global no ayudó para nada y hubo errores
"no forzados", como el Gobierno admitió.
La inflación, uno de los problemas centrales de la economía local, fue
el tema destacado de la semana pasada, con un dólar estable y el riesgo país que sigue en tendencia bajista en
enero. El Indec anunció el martes que el aumento de
los precios en 2018 había alcanzado 47,6%, el más alto desde 1991.
Las perspectivas ya marcan un enero con cifras que no irían
significativamente a la baja y un 2019 en el índice se ubicaría entre 27 % y
33%, según quién mida. En el Presupuesto, Cambiemos estimó una inflación de 23%
para todo el año. Además, los datos del año que terminó son los
más altos de la región, sólo superados por Venezuela, y multiplican por 12 al
de los países vecinos.
¿Se puede vivir con estos niveles de inflación? La pregunta suela
retórica, pero no lo es. Además, ¿cómo se la baja y en qué tiempos? Sin
dudas, ese el gran signo de interrogación de la economía y la política por
estos días. Según un relevamiento nacional de enero de Synopsis, la
inflación es el principal problema que afecta al país, con más de un tercio de
las respuestas de los encuestados.
Infobae habló del tema con los principales referentes económicos de
algunos de los espacios políticos que van a disputar el escenario electoral que
ya comienza a delinearse para este año: el Gobierno, el peronismo alternativo,
el kirchnerismo, la izquierda y Evolución, de Martín Lousteau.
Objetivo oficial: "Evitar episodios vividos en 2018"
Desde Banco Central, el organismo cuya meta es controlar las variables
inflacionarias –aunque la política siempre mete la cola, claro– remarcan que
trabajan con un objetivo: "evitar que episodios como los vividos en
2018 se repitan".
"Debido a que la política monetaria actúa con rezagos y a las
correcciones de precios regulados y acuerdos salariales pendientes, es
normal esperar que la inflación mensual se mantenga en estos niveles en los
próximos meses", avisaron después de dar a conocer el 2,6% de aumento en
diciembre. "Si bien sigue siendo alta, descendió por tercer mes
consecutivo desde el pico de septiembre", destacaron esta semana
desde la autoridad monetaria.
Sebastián Galiani, quien hasta junio fue viceministro de Hacienda, es
una de las voces oficialistas que se refiere al tema, aunque ahora desde afuera
del Gobierno: vive con su familia en Maryland, EEUU, donde da clases.
"La inflación que se dio este año, similar a la que tuvimos en 2014
(44%) es muy alta e inestable. En ambos casos la aceleración inflacionaria
estuvo motorizada por la devaluación de la moneda, y por tanto, no es la
inflación que tenemos en régimen, la cual desde hace una década se mueve en un
rango alrededor de 25%", explicó vía WhatsApp.
¿Qué hay que hacer? El ex funcionario cree que si el Gobierno
continúa con su programa fiscal y monetario podrá bajarla hasta un dígito y
reconoce que el principal error de Cambiemos en materia de política
antinflacionaria fue haber transmitido la idea de que era fácil redicirla.
"Este proceso, debido a que las expectativas inflacionarias tienen
inercia, no se da de un año para otro, pero si no volvemos a tener
grandes shocks, es esperable que la inflación baje todos los años.
Si bien el régimen de inflación de estos primeros cuatro años no será distinto
al que se dio desde 2012, al haber resuelto, o estar en camino de resolver, los
desequilibrios macroeconómicos heredados, se deja el campo limpio para
iniciar un sendero de desinflación robusto durante el próximo periodo de gobierno",
afirmó Galiani.
El espacio K, con más diagnósticos que propuestas
Cristina Kirchner aún no confirmó su candidatura y mientras
polariza con el presidente Macri, su espacio parece más concentrado en los
diagnósticos de la situación y en criticar al oficialismo por sus errores, que
en proponer soluciones. El 2015, último del gobierno K cerró con 26,5% de
aumento de precios y un Indec intervenido.
Antes de Navidad, según publicó Clarín, un grupo de economistas de
Unidad Ciudadana le entregó a la ex presidente un documento titulado
"Pronósticos 2019: una tendencia que no se revierte. Línea Coyuntura y
Proyecciones".
Allí, en el rubro inflación se habla de un "piso alto" para
este año. "No sólo estará empujada por la inercia de 2018 y el desempeño
del tipo de cambio, sino que el presupuesto nacional prevé continuar con la
quita de subsidios económicos, lo que equivale a nuevos incrementos en las
tarifas de servicios públicos", detalló el paper, que calcula
para este año una inflación que rondará el 35 por ciento.
De campaña por la Costa Atlántica, el ex ministro de Economía del
kirchnerismoAxel Kicillof –quien suena como candidato a gobernador
bonaerense– repite casi como una mantra "estaban equivocados en el
diagnóstico y se equivocaron en el remedio".
"Optaron por la alternativa simplista, ideología, dogmática y
absolutamente equivocada de que la inflación es un fenómeno monetario, de la
cantidad de dinero; y de la demanda, particularmente salarial. Pensaron
que bajando el salario y reduciendo el ritmo de emisión, subiendo mucho la tasa
de interés y bajando la liquidez, iba a detenerse. El fracaso está a
vista", le dijo Kicillof a este medio e insistió con la idea de que el
Gobierno tampoco hizo esfuerzos para trabajar en la concentración de la cadena
de distribución.
"Una de las cosas que hicieron en 2017 y que ahora van a hacer por
el año electoral es atrasar el tipo de cambio. Lo van a intentar sostener
alrededor de $40, pero de la forma que lo hacen tiene efectos colaterales
grandes: salarios bajos y tasa alta. O sea, sin demanda y sin crédito. Si
hay buenas noticias desde el lado de la inflación será a costa de más recesión",
aseguró el diputado.
Kicillof destaca que el sector privado también espera un fracaso de esta
política porque ya calcula una inflación de 30% para el año. Mucho peor que
2015", destacó. Además, señaló los ganadores de este contexto: el sector
financiero, el energético y los grandes exportadores.
El peronismo alternativo
Alternativa Federal es el espacio en el que, por el momento, confluye el
peronismo no kirchnerista. Allí están Sergio Massa, Juan Manuel
Urtubey, Juan Schiaretti,Miguel Pichetto y varios gobernadores,
legisladores e intendentes. Algunos de ellos son presidenciales y ya hicieron
pública su intención de presentarse. Pero falta mucho para votar.
"Las medidas aisladas no funcionan. No hay magia. Se deben
tomar medidas políticas, macro y microeconómicas. Un acuerdo social es
necesario para comenzar a coordinar expectativas entre precios y salarios. El
equilibrio fiscal es necesario, pero no suficiente, como lo estamos
viendo", aseguró Marco Lavagna, uno de los referentes económicos de
Massa e hijo de Roberto Lavagna, otro ex ministro que suena también como
presidenciable y al que se lo vio esta semana junto al senador Pichetto en
Pinamar. Massa también pidió un acuerdo de precios y salarios por estos días
veraniegos.
A la hora de señalar errores en materia inflacionaria, Lavagna estimó
que liberar las tarifas de servicios públicos y bajar la inflación fueron dos
medidas incompatibles. "El Gobierno confió estrictamente en la emisión de
Lebac y en la tasa de interés positiva como único instrumento
antiinflacionario. Y abrió nuestro pequeño mercado financiero al negocio
del carry trade, dejándonos expuestos a la volatilidad
internacional. Le sirvió para planchar el dólar en 2017 y ganar las elecciones,
pero luego, ante un cambio en los flujos de capitales internacionales, los
dólares se fueron", le dijo a Infobae el diputado del Frente
Renovador, para quien la inflación de este año debería bajar al rango de
28-32%, "de no mediar shocks externos".
– Concretamente, ¿qué medidas cree que se pueden tomar para bajar la
inflación?
– El Estado debe buscar desdolarizar la economía, como el precio de la energía;
pero de una manera equilibrada, generando los incentivos necesarios a las
empresas y sin volver al esquema de un Estado que subsidia todo. En cuestiones
micro, hay que trabajar en serio con las cadenas de valor, algo que siempre se
dice y no se hace, o por lo menos no se hace bien. Y finalmente, proteger
nuestra moneda de los movimientos financieros plenamente especulativos, que un
día hacen que el dólar se aprecie y al poco tiempo una brusca devaluación.
Otro referente económico del peronismo es Emiliano Estrada ministro
de Juan Manuel Urtubey en Salta. "No hay posibilidad de pensar
una Argentina a cinco años con estos niveles de inflación. El diagnóstico
es errado y por eso todo lo que se aplica es ineficiente. No hay parámetros de
orden y el desorden es uno de los enemigos más fuertes de la inflación. Hay que
actuar porque todos los días la gente toma decisiones de consumo, inversión o
ahorro", aseguró el salteño.
Estrada cree que hay que seguir con el camino del equilibrio fiscal y la
independencia del Banco Central, pero dentro de un plan de largo plazo.
"No se puede bajar de 47% a 15% en un año. Eso sale mal sí o
sí. Lleva cuatro años con un trabajo de inversión en infraestructura y
desarrollando el mercado de capitales. Hoy, los argentinos no pueden
canalizar ahorros: compran dólares con justa razón porque hace 40 años no
tienen tasas reales positivas. No hay que hacer una cadena nacional y pedirle a
los argentinos que ahorren en pesos, hay que generar instrumentos financieros
que den ganancias en pesos. Ahora gravaron a la pobre jubilada que cobró
la Reparación Histórica y lo puso en un plazo fijo. Es una locura", aseguró.
Lousteau y la izquierda
Mientras puja por participar de internas dentro de Cambiemos, con una
hipótesis de máxima que lo enfrentaría al propio Macri por una candidatura
presidencial, o volver a competir por la jefatura de gobierno porteño, Martín
Lousteau está de vacaciones en Brasil y prefiere no dar declaraciones a la
prensa mientras descansa.
El qué si habló es uno de los referentes económicos de Evolución, su
espacio político. Se trata de Gastón Rossi para quien, entre otras
cosas, la inflación complica la profundización del mercado crediticio, acorta
el horizonte de las empresas e impacta como nunca en los estratos más bajos. El
economista aseguró que en 2016 la gestión económica subestimó la herencia
recibida y sobreestimó la capacidad propia de hacer que la economía volviera a
crecer y que inflación se desacelerara rápidamente.
"El de la inflación es un fenómeno multicausal. Lo que seguro
no hay que hacer para bajarla es volver a atrasar el tipo de cambio. Algo
que reiteramos mucho a lo largo de la historia: usarlo como herramienta
antiinflacionaria. Tampoco puede haber una descoordinación entre las
políticas monetarias y fiscales, algo que pasó en los primeros años de este
gobierno", expresó este economista que además es uno de los directores del
Banco Ciudad.
Rossi está convencido de que el Central aspiró a un sendero
desinflacionario que fue agresivo y acotado en el tiempo. Pone el ejemplo de
Colombia y Chile que en los '90, con niveles comparables de inflación al local,
convergieron a un dígito, pero no en menos de 8 años. "Acá se hizo a menos
de la mitad de tiempo y eso genera costos porque no se puede subestimar el
componente inercial de la inflación. La desinflación tiene que ser
constante a lo largo del tiempo: el peor escenario es ir rápido. Hay que ir
paso a paso", dijo.
Finalmente, Infobae le preguntó a Marcelo Ramal,
economista e integrante del Partido Obrero y del FIT, si se puede vivir con
esta inflación. "Sí, con Leliq si sos un fondo especulativo que logra
renovar sus rendimientos 58% anual. Naturalmente no se puede vivir de un
salario o una jubilación que subieron entre 20 y 25 puntos por debajo de la
evolución inflacionaria", resumió. Ramal cree que parte del problema es
que la inflación argentina es una inflación de beneficios que no es
caracterizada socialmente.
"Para frenarla es necesario romper con este circuito de
endeudamiento crónico y creciente que sirve al capital internacional. Se
necesitan medidas muy estrictas de defensa del ahorro nacional, que deben pasar
por establecer una banca única y la nacionalización del comercio exterior, para
que ahorro nacional argentino –20% de PBI– deje de financiar la sangría y se
pueda aplicar a un proceso de reconstrucción económica que debe estar dirigido
por los que viven de su trabajo", detalló.
Errores no forzados propios y turbulencias externas, entre otros
factores, dejaron un 2018 con una devaluación de más de 100% y la inflación más
alta de los últimos 27 años. Se acercan las presidenciales y la hora de definir
candidaturas. Las urnas hablarán, pero primero habrá debate, discusión e
indicadores económicos que se mirarán con lupa desde todos los sectores.
La economía será protagonista de gran parte de la discusión y, en muchos
casos, definirá intenciones de voto. En ese contexto, las recetas que intenten
resolver las cuestiones inflacionarias, un viejo fantasma para los argentinos,
serán clave.
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