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El vicepresidente del BCRA,
Gustavo Cañonero, destacó ayer que el esquema monetario vigente desde octubre
pasado está cumpliendo con el objetivo de “promover cierto orden nominal en la
economía argentina”, aunque reconoció que bajar la inflación “va a llevar mucho
tiempo”. “Es importante ver que el esquema que tenemos hoy está funcionando
como nosotros esperábamos que funcione”, puntualizó al presentar el Informe de
Política Monetaria de enero (IPOM). Reconoció que “es verdad que nuestras tasas
nominales son altas” pero argumentó que para lograr caídas en la tasa de
interés, “además de ver bajas significativas de la inflación, se deben que ver
bajas de la volatilidad de esa inflación”. E insistió en que hasta ahora “los
resultados fueron muy satisfactorios”. “Si uno recuerda de dónde viene o dónde
ha estado en agosto o septiembre, con la inestabilidad nominal con la que hemos
vivido, es un logro fundamental”, subrayó. Según su criterio, “la inflación
está bajando gradualmente y la demanda por dinero comienza a recuperarse”. ”Los
pronósticos estiman que la desaceleración de la inflación sigue, aunque sea muy
gradual”, sostuvo y aclaró que en el primer trimestre “hay un impacto especial
por parte de la nueva corrección de precios oficiales que va a retrasar esa
caída inflacionaria”.Sin embargo, confió que “a partir del segundo trimestre
tendríamos que verlo con más nitidez”.
Con relación a las compras realizadas por el BCRA en caso que el dólar
se ubique por debajo de la “zona de no intervención”, señaló: “Dijimos que
íbamos a tener un limite, no sólo marcado por los 50 millones de dólares
diarios, sino más importante, por el equivalente al dos por ciento de la base
monetaria”. De ese modo, afirmó que “eso puede ir cambiando con el tiempo, pero
por ahora nos sentimos cómodos con manejarnos con aumentos muy graduales y
paulatinos”. “En términos de actividad, tuvimos un muy mal 2018”, analizó y
puntualizó que algunos pronósticos “están hablando de una caída del PBI de
2,4%” durante el año pasado. “El arrastre del nivel de 2018 implica que vamos a
ver una caída en los niveles promedio de producto de 1,2%”, agregó.
A continuación otras definiciones y datos del IPOM.
La mediana del REM de dic-18 anticipa una inflación 28,7% interanual
para 2019. Esto implica una desaceleración de 18,9 puntos respecto de 2018. En
este sentido, los analistas de mercado prevén una moderación de la inflación
menor a la contemplada en el Presupuesto Nacional, que tiene incorporado un 23%
anual para 2019.
Para la componente núcleo (que abarca 70% de la canasta del IPC) el
mercado anticipa una variación de 26,9% anual, 1,8 puntos por debajo del Nivel
General. Dado este diferencial, y suponiendo que los bienes y servicios
estacionales (son 10% de la canasta) aumentan a una tasa idéntica a la de la
componente núcleo, los analistas esperan implícitamente que los ítems regulados
aumenten un 34,4% anual en 2019.
“El tipo de cambio actual es normal y sustentable”.
“Con el cambio de encajes apuntamos a que los bancos extiendan los
plazos de los depósitos a plazo fijo y no a que crezcan”.
“A diferencia de lo que creen muchos, en Argentina donde
el crédito es muy bajo en términos del PBI, es el crecimiento quien anticipa al
crédito, es decir, que es el aumento del PBI lo que genera demanda de crédito y
no al revés”.
“Veremos reactivación primero y después mejorar al crédito”.
“Creemos que la gente ya tiene un nivel de atesoramiento de dólares que
considera satisfactorio”.
“El sector externo ayudará a la estabilidad y no tanto la demanda
doméstica. Las importaciones han llegado a un piso y las exportaciones siguen
mejorando. El déficit de la cuenta corriente pasará de -6,6% del PBI a -1,2%
del PBI.
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