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Por Juan Strasnoy Peyre
- Un informe del Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán
Abdala ligó la suerte de la inflación al dólar y alertó que para que los
precios suban menos de 30% en 2019 el BCRA deberá mantener
la divisa planchada durante todo el año. Pero si el tipo de cambio se
encaminara al techo de la zona de no intervención, el IPC se acercaría al
40%. Con una campaña electoral que ya empieza a asomarse, los analistas
consultados por BAE Negocios advirtieron que la continuidad
del veranito cambiario no está para nada garantizada.
Sin metas de inflación oficiales, aunque con un ya inimaginable 23%
previsto en el Presupuesto, el último Relevamiento de Expectativas del Mercado
( REM) delBCRA proyectó 28,7%.
El número es optimista. Para los economistas del ITE la estabilización de los
precios está "en zona de riesgo" y sólo podría terminar en
ese nivel si el tipo de cambio se moviera durante todo el año pegado
al piso de la banda, tal como ocurre en lo que va de enero.
El centro de estudios estimó la dinámica de la inflación en 2019 a
partir de tres supuestos distintos para la cotización del dólar (ver gráfico):
uno en el que la divisa acompaña la evolución del borde inferior de la zona de
no intervención hasta diciembre -si bien el Central no definió la banda más
allá de marzo, el ejercicio supone una continuidad del ajuste de 2% mensual-;
otro en el que empieza a despegarse del piso en abril y sube paulatinamente
hasta alcanzar el techo a fin de año; y un último donde salta 32% en junio
hasta al techo y lo acompaña todo el resto del año. Se trata de alternativas perfectamente
contempladas por el esquema cambiario actual.
En el "Escenario Banda Inferior", el IPC esperado para fin
de año es 29,7%, apenas superior a la proyección del REM. "La proyección
que hoy es el consenso del mercado requiere que el BCRA logre mantener
al dólar en valores cercanos al piso de la banda", señaló el informe, que
remarcó que esas estimaciones están nuevamente
alineadas "con el mejor escenario para la autoridad monetaria".
En cambio, el escenario de "devaluación suave" llevaría la
inflación al 35,6% y el de "devaluación abrupta", al 37,4%, casi 15
puntos más que lo previsto por el Gobierno en el Presupuesto.
Las hipótesis alternativas coinciden con la presión sobre el dólar que
traerán las elecciones, con inversores y fondos especulativos que, como es
habitual, tomarán una actitud más conservadora. Así, la estabilizad, hoy
sostenida por altas tasas en pesos y un mejor clima externo, se vería
amenazada.
Andrés Asiain, director del CESO, planteó que la estabilidad cambiaria
es todavía precaria porque los vencimientos de deuda a partir de 2020 no son
sustentables y porque las altas tasas que sostienen la pax generan un amplio
stock de pesos potencialmente dolarizable. Y agregó: "Con la
disponibilidad de reservas que tiene hoy el Gobierno, si el FMI en la revisión de
marzo le diera un mayor margen de acción al BCRA, podría garantizar un
año relativamente estable para el dólar. Pero si insiste en una meta de
reservas muy exigentes, podría complicar dispararse el tipo de cambio sobre todo
ante un contexto electoral que va a presionar".
Por su parte, el analista financiero Christian Buteler comparó el
movimiento de las principales monedas contra el dólar en lo que va de 2019:
mientras la divisa estadounidense retrocedió 0,58% respecto del peso, contra el
real cayó 3,51% y contra el peso mexicano, 3,07%. "Creo que el movimiento
que hoy vemos se da por el contexto internacional, por eso dependerá más de lo
que pase afuera. Es un viento de cola que estamos recibiendo y espero que lo
aprovechemos lo más posible dado que el año electoral puede complicar la
debilidad de nuestra moneda", consideró.
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