Por Sebastián Moffett - TOKIO — Al fin Japón está recibiendo un pequeño empuje de sus consumidores, lo cual podría ayudar al crecimiento de su economía en un momento en que las exportaciones pierden vigor. A medida que la segunda economía del mundo ha salido de su extenso letargo en los últimos dos años, las exportaciones han sido el factor más confiable de su crecimiento, especialmente las dirigidas a China. Pero ahora las exportaciones parecen perder fuerza: según los últimos datos, el superávit comercial de Japón en mayo cayó un 68% en comparación al mismo período de 2004. Sin embargo, los economistas aún piensan que el Producto Interno Bruto se expandió moderadamente en el trimestre comprendido entre abril y junio, a cerca del 1,5% anual, luego de crecer un sólido 4,9% en el primer trimestre de 2005. La razón es que, en lugar de las exportaciones, el consumo está actuando como un motor alternativo de crecimiento. El total de los ingresos en efectivo, la cantidad que los trabajadores japoneses ganan, subió en tres de los primeros cuatro meses de 2005. La última vez que superaron al año inmediatamente anterior fue en 1997. Como señal de que este ingreso se está traduciendo en un mayor gasto, las ventas al por menor subieron en abril un 3,9% más que en el mismo mes de 2004. "La demanda doméstica ahora es más duradera", dice Kiichi Murashima, economista jefe de Nikko Citicorp, en Tokio, quien añade que después de años en los cuales los ingresos y el gasto disminuyeron, la economía japonesa podría estar finalmente "normalizándose", para que los salarios crezcan en forma paulatina, como sucede en la mayoría de los países. Una demanda doméstica más firme convierte a Japón en un mercado para las exportaciones de otros países. También significa que las empresas japonesas son más resistentes de cara a posibles descensos en mercados como China y Estados Unidos. Otro problema para la economía de Japón es el alza en el precio del petróleo, tomando en cuenta que Japón importa casi la totalidad de sus necesidades. De acuerdo con el Instituto de Investigación Daiwa, un aumento permanente de US$10 en el precio del crudo restaría 0,2 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto del próximo año. Se espera también que la aguardada encuesta Tankan del Banco de Japón, que mide la confianza empresarial, indique que las empresas niponas están sobreviviendo a pesar de la debilidad de las exportaciones. La encuesta, a darse a conocer el viernes, probablemente mostrará que las firmas percibieron que las condiciones para los negocios fueron ligeramente mejores en junio comparadas con marzo. Aún más importante, la tasa del desempleo fue de 4,4% en abril, la más baja desde 1998 y el empleo de tiempo completo subió en 2004 por primera vez desde 1997. Otro indicador positivo es el incremento del turismo. JTP Corp., una importante agencia de viajes japonesa, vendió 3% más paquetes turísticos para el extranjero en el período entre julio y septiembre en comparación al mismo lapso del año pasado. |