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Por Leandro Gabin - El dólar versión 2019 pareciera que se moverá
en forma muy distinta a lo que fue el traumático año pasado. La paz cambiaria,
en medio de un "veranito" financiero para el mundo emergente que alcanza
a los activos argentinos, vuelve a instalar la pregunta de cuánto tiempo más
puede seguir esta tregua.
“Déjennos disfrutar la tranquilidad
cambiaria de estas semanas. En el segundo trimestre vamos a estar más cerca de
pensar en esos problemas", contesto el vicepresidente del Banco Central, Gustavo
Cañonero, la semana pasada, cuando se le preguntó precisamente por
la durabilidad esta tranquilidad financiera.
El funcionario, un ex Deutsche Bank, sabe que el contexto internacional
y el calendario electoral le sumará inevitablemente volatilidad al dólar y al
riesgo país. En el Gobierno no quieren cantar victoria.
Lo cierto es que hay distintas visiones, algunas un poco más optimistas
y otras con algo más de cautela, con respecto a cómo seguirá este año el
mercado cambiario. Daniel Marx, director de Quantum Finanzas y uno de los
economistas más consultados desde el exterior y con lazos en los organismos
internacionales de crédito, afirmó que "todavía hay factores de
incertidumbre, y en un clima de elecciones, habrá movimientos rápidos de
portafolios por esa misma cautela. El Gobierno sabe que tiene que ser
prudente".
Puntualmente sobre el dólar, Marx
coincidió en que en el corto plazo se mantendrá la tendencia de un tipo de
cambio apreciado en términos reales. Esto es, que el dólar subirá menos que la
inflación. Incluso, cree que el Central tiene un margen para comprar más
dólares en el mercado cambiario durante estos primeros meses del año.
"También tienen margen para bajar un poquito más las tasas. Pero
específicamente están cuidadosos con este último tema. Porque ante los cambios
latentes de las carteras, que se pasarán de pesos a dólares, en el Central no
quisieran volver a subir fuerte la tasas. La clave sería ir
despacio con la tasa para no tener que subirla de más en el futuro",
resumió Marx.
Otro exponente en el mundo de los consultores privados es Carlos Melconian, titular de MacroView y otrora
exponente de los equipos técnicos de Cambiemos en lo económico. Ante la
pregunta acerca de si puede mantenerse la quietud en el mercado, responde que
sí pero piensa que hay ciertas condiciones necesarias que deben cumplirse.
En lo inmediato, que la oferta y demanda privada de dólares se
emparejen. En la crisis, la demanda llegó a
u$s9.000 millones por mes (u$s4.000 millones de importación, u$s3.000 millones
de atesoramiento, u$s700 millones de turismo y u$s1.600 millones de carry trade
negativo). Todo esto contra una oferta mensual de u$s5.000 millones y
ventas oficiales de u$s4.000 millones promedio por mes.
Actualmente, la demanda se desplomó hasta igualar a la oferta, a fuerza
de devaluación, recesión y altísima tasa de interés. Desde octubre, el BCRA y
el
Tesoro no venden en el mercado cambiario dólares de las reservas. En
enero el tipo de cambio perforó la zona de no intervención y el Central comenzó
a comprar divisas (con un límite de u$s50 millones diarios en enero).
Sin embargo, cree que para sostener la paz
cambiaria a futuro hará falta un rebote de la exportación que engrose el
superávit comercial y aumente la oferta de dólares para hacer frente a
eventuales subas del atesoramiento en tiempos electorales.
Optimistas y moderados
En el mundo de los bancos privados hay una sensación de que el tipo de
cambio irá cabeza a cabeza con el aumento de precios durante este año.
De hecho, según el consenso de las entidades que consulta LatinFocus, el
dólar mayorista para finales de este año estará en $48. Esto es una suba del
30% tomando los $37 que marcó el viernes pasado en el mercado. Ese aumento
porcentual es el "piso" de la inflación este año, según los
economistas.
Entre los exponente del mercado que se muestran
"cautos" está el caso del BBVA. Dice que el apretón monetario hará
que la “pax cambiaria” del cuarto trimestre del 2018, con la reducción del
atesoramiento de dólares, siga en el primer semestre de este año, ayudada por
los billetes verdes de la cosecha gruesa y las ventas del Tesoro. "Pero la
volatilidad volverá por la usual dolarización pre-electoral", alerta la
entidad española.
En cualquier caso, remarcan, el tipo de cambio tendrá un ritmo de
depreciación de 2% mensual promedio, en línea con la evolución de la inflación
y consistente con la variación de las “bandas” del BCRA, para terminar 2019 en
$49 (suba del 29,3% en el año).
En el mercado de futuros, conocido como Non Deliverable Forward (NDF) y
que opera en el exterior, el tipo de cambio se está negociando en $52 para
finales de este año. Claramente las apuestas, que son coberturas cambiarias que
venden los bancos a los fondos (sus clientes) para no tener otro sobresalto
como en 2018, están contemplando un poco más de turbulencias.
Pero en las últimas semanas aparecieron algunos reportes de bancos
de Wall Streetmucho más
optimistas con el recorrido del peso este año. Uno de ellos, el más "bullish",
es XP Investment. Bajo la firma de Alberto Bernal, uno de los economistas que
más conoce al país desde Nueva York, prevé que el BCRA comience a enfrentar un
entorno más complicado, pero por las razones correctas.
"A pesar de que las tasas han caído
sustancialmente desde fines de 2018, siguen siendo bastante altas, y es
probable que los inversores propensos al riesgo regresen a la Argentina. Esto
significa que la entrada de dólares probablemente aumentará sustancialmente
este año", señala.
Desde XP esperan que el tipo de cambio
"permanezca cerca de la banda inferior de la zona de no intervención"
y creen probable que el Central se vea obligado a incrementar la intervención
(las compras de dólares) en el mercado cambiario."Pero esperamos que dicha intervención
vaya acompañada de esterilización de esos pesos, para no comprometer los
niveles de credibilidad que se han alcanzado", acotan.
De hecho, imaginan que Guido Sandleris anunciará en el corto plazo que
la actualización de la zona de no intervención -que actualmente es del 2%-
pasará a 1% y que a finales de este año el Central reducirá (o abandonará) la
pendiente de la banda para adaptarse a las nuevas dinámicas de flujos de
capitales.
"Por supuesto, la implementación de una decisión de política de
este tipo implicará naturalmente que el tipo de cambio real de Argentina se
apreciará, pero estamos convencidos de que cierta apreciación es una condición
necesaria para acelerar el ritmo de la desinflación. En ese sentido, pensamos
que el consenso es erróneo sobre la inflación. No nos sorprendería si, para
fines de 2019, el índice general de precios se esté acercando al 20%", se
juega Bernal.
Yendo a los números, XP espera que el tipo de
cambio se mantenga muy cerca del umbral inferior de la zona "durante todo
este año, incluso a pesar de la probabilidad de que la incertidumbre
política-electoral siga presente".
"Reiteramos nuestra opinión de que nuestro
caso base es que Mauricio Macri ganará la reelección este año. Y vemos que el
dólar finalizará en 2019 a $43 y el riesgo es que veamos una mayor apreciación
real del tipo de cambio", va a fondo XP.
Otro banco muy optimista respecto del futuro del peso es el Citi. El
paper, que lleva la firma de Fernando Jorge Díaz, dice que a medida que la
estabilidad cambiaria continúe, la inflación también se va a normalizar.
"Esto permitirá una recuperación de los ingresos reales, sacando a la
economía de la recesión. Lo peor está detrás de nosotros", afirma.
"Si el BCRA cumple con los objetivos de agregados monetarios,
entonces el dólar debería permanecer estable. Además, el precio debería
permanecer en el límite inferior de la zona de no intervención que permite al
BCRA comprar reservas", resume el Citi.
¿Qué pasa con las elecciones y el tipo de cambio? Desde el banco
estadounidense tampoco creen que las tensiones políticas puedan alterar
demasiado al mercado cambiario.
Sostienen que, dado que el BCRA apunta a la base monetaria,
las tasas de interés son
endógenas. Esto significa que si la incertidumbre política aumenta en
Argentina, argumenta el Citi, las tasas deberían
aumentar automáticamente, "evitando la salida de capitales y por lo tanto
estabilizando la moneda".
"Por lo tanto, la incertidumbre política probablemente conduciría
a tasas de interés más
altas que a un peso mucho más débil", advierten.
En el frente político, el Citi espera que el presidente Mauricio Macri
sea reelegido. El apoyo a Cambiemos se mantuvo en un nivel decente incluso en
la peor parte del año pasado. Mientras nosotros esperamos ruido con una segunda
vuelta contra CFK, la probabilidad de una continuidad política es alta en
nuestra opinión", concluye Díaz.
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