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Por Juan Strasnoy Peyre - Contenido por un contexto
internacional más favorable y por el apretón monetario, el tipo de cambio
continúa debajo de la zona de no intervención. En el mercado prevén que este
cuadro de calma se sostenga durante febrero. Pero para marzo, esperan que la
presión cambiaria crezca por clima preelectoral en un escenario aún incierto.
Por el
momento, el esquema acordado con el FMI para secar de pesos la economía, atraer fondos con
altas tasas, frenar la fuga de capitales y, así, contener las variables
financieras, llevaron al dólar a descender alrededor de 10%. Y pese a las
pequeñas bajas diarias, los elevados rendimientos en moneda local siguen
marcando la tónica de los negocios para los capitales especulativos, como
mostró la renovación del 100% de las Lecap que obtuvo ayer Hacienda con una
tasa del 40%. A eso se suma un mejor marco global para los países emergentes,
que llevó al grueso de las monedas de la región a apreciarse.
De no
existir sobresaltos externos, en la city vislumbran un mes más con el dólar en
torno al piso de la banda. Pero las dudas se asoman a partir de marzo. Los
asesores financieros empezaron a advertir a sus clientes que no es tiempo de
arriesgarse a inversiones en peso de mediano plazo ante una campaña que semana
a semana aumentará su peso en la agenda. "Hay que prepararse para una
mayor volatilidad", es la frase más repetida.
Lo mismo
ocurre en las consultoras económicas, a pesar de que puertas afuera difundan el
escenario más favorable. Según supo BAE Negocios, una de las más reconocidas
firmas que trabaja para grandes empresas nacionales y extranjeras les planteó a
sus clientes que hay reales posibilidades de una fuerte dolarización desde del
tercer mes. El mayor factor de preocupación es un potencial desarme del
cuantioso stock de plazos fijos que crece al 8% mensual y ya supera el billón
de pesos, según datos del Banco Central.
"Hoy
lo que prima es el contexto internacional y durante unos 30 días más va a
seguir marcando lo que pase acá. Luego, va a pesar mucho más el contexto
electoral local y las encuestas, donde no descarto que tengamos un escenario de
dolarización importante que lleve a tener una presión fuerte sobre el tipo de
cambio", coincidió el analista Christian Buteler.
Para
afrontarlo, las apuestas oficiales pasar por los dólares excedentes que venderá
el Tesoro directamente en el mercado cambiario, la liquidación de la cosecha y
la continuidad de un férreo esquema monetario que ahoga la economía y es una
fuente latente de conflictividad social. Además, el Gobierno negocia con
el FMI una ampliación del tope diario de ventas de u$s50
millones de reservas para contener el dólar si rompe el techo de la banda.
Buteler lo
sintetizó así: "Lo que liquiden el Tesoro y el campo (ya que tiene la
necesidad de liquidar algo para solventar sus necesidades de pesos, en un
contexto de tasas muy altas) seguro va a ayudar, pero si alcanza o no dependerá
de la fuerza de la dolarización a la que lleve el ambiente político. Porque la
cantidad de pesos que hay en plazos fijos es muy importante. Y el BCRA recién puede vender cuando el dólar está por encima
del techo de la banda".
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