El dólar se situó en máximos de diez meses frente al euro después de que la última revisión de las cifras de crecimiento de la economía estadounidense en el primer trimestre situara la evolución del PIB por encima de las previsiones de los expertos y en el mismo porcentaje que el registrado en el cuarto trimestre de 2004 (3,8%). Mientras, el euro y el yen se veían penalizados por diferentes cifras macroeconómicas. Tras un pequeño receso, el dólar ha vuelto a demostrar que se encuentra en uno de sus mejores momentos de los últimos años. Los inversores confían en el billete verde mientras que muestran su recelo, especialmente con el euro. La divisa europea sufría considerables descensos durante las primeras horas de contratación en las principales bolsas europeas después de que conocerse que el FMI revisará a la baja sus previsiones de crecimiento de Alemania en 2006 aunque elevará las correspondientes al presente año. Sin embargo, el instituto DIW rebajará sus estimaciones de crecimiento para ambos años.
Las dudas que plantea la economía de la zona euro y lo que sucederá con los tipos de interés, tras el aluvión de declaraciones por parte de miembros del Banco Central Europeo (BCE) que negaban la posibilidad de rebajar el precio oficial del dinero, contratan con la buena salud que parece lucir EEUU. El Departamento de Comercio hizo público su segunda y definitiva revisión de las cifras del PIB del primer trimestre. El crecimiento de la primera economía mundial se fue hasta el 3,8% en términos de PIB, una décima por encima tanto de las previsiones como de la anterior estimación, emitida hace aproximadamente un mes.
La publicación de estas cifras hizo que la tímida reacción emprendida por el euro, que le llevó a buscar (aunque sin éxito) la referencia de 1,21 dólares se viera frustrada. Mañana se conocerá la decisión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, que inicia hoy sus reuniones y todo parece indicar que el precio oficial del dinero volverá a ser revisado al alza, aunque podría tratarse de una de las últimas oportunidades de este ciclo alcista de tipos.
Con todos los condicionantes a su favor, el dólar cotizaba en el entorno de 1,2025 unidades por euro, mientras que también ganaba terreno de forma notable frente al yen, que superaba la cota de 110 unidades por dólar. Los inversores fueron un tanto sorprendidos por la caída de la producción industrial de mayo en Japón, lo que supuso un notable castigo para la divisa nipona.