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Por Annabella Quiroga - Para
los analistas privados la inflación de enero fue de 2,5%, apenas
una décima por debajo del registro de 2,6% de diciembre pasado. Así se vienen
cumpliendo las expectativas de que el índice de precios se ubique en el primer
trimestre del año entre el 2 y el 3% mensual.
Para las consultoras EcoGo,
CyT y Elypsis, la inflación de enero fue del 2,5%. Esta desaceleración de la
inflación -que entre junio y noviembre estuvo por encima del 3%-
está apuntalada por Alimentos y, fundamentalmente, por la estabilidad del
dólar. También jugó a favor la baja en el precio de los combustibles,
que llegó al 3,2% en el caso de YPF.
La inflación de enero estuvo
marcada por la desaceleración en la suba de precios de los alimentos.
Esto no significa que los alimentos se hayan abaratado, sino que están
aumentando menosque en la última parte de 2018. En rigor, la desaceleración
de los alimentos arrancó en diciembre. Ese mes, la inflación fue de 2,6% y
el rubro Alimentos se incrementó 1,7%. Aquella fue la
menor suba en este rubro desde abril pasado. A partir de junio
-cuando arranca la escalada inflacionaria- y hasta noviembre incluido,
Alimentos siempre aumentó por encima del índice general.
Desde la consultora EcoGo indicaron
que "si bien todavía queda una semana por relevar, la inflación que
medimos se ubica en torno a 2,5%, fuertemente afectada por los rubrosesparcimiento y
transporte". En el primer caso hay un componente estacional, que
incluye las subas de pasajes y de hoteles durante enero a raíz de las
vacaciones. En el segundo, lo que pegó fue el nuevo cuadro tarifario, con
alzas en torno al 15%.
El cálculo de Elypsis coincide
con el 2,5% para el primer mes del año, "sin subas importantes en
alimentos". La medición del INDEC se conocerá el 15 de
febrero.
En el caso de CyT el
cálculo también es de 2,5%. "Lo más relevante fue la
desaceleración de alimentos", dijo María Castiglioni, directora
de la consultora. "Se mantiene la tendencia que ya habíamos visto en
diciembre. En Transporte hay algún efecto de la suba de las tarifas,
aunque la baja en el precio de los combustibles hizo que no fuera tan
importante el salto".
En el caso de alimentos, el
respiro en la suba de precios ocurre porque en ese rubro el traslado de las
variaciones de precios desde mayoristas hacia minoristas fue prácticamente
completo. Mientras en 2018 en el índice general los mayoristas aumentaron
73,5% y los minoristas, 47,6%; en Alimentos la variación mayorista fue
del 51%, mientras que los precios minoristas se
incrementaron 51,2%. La estabilidad cambiaria también contribuye a
frenar las remarcaciones, aunque el factor más decisivo es la caída del consumo
masivo, que sigue sin dar señales positivas. "Ante la
depresión de la demanda se acota el margen para aumentar los
precios", apuntó Castiglioni.
Para EcoGo, "durante la
primera semana de enero, el rubro Alimentos mostró una desaceleración respecto
a la última de diciembre por cierta estacionalidad que hubo luego de
las Fiestas. Sin embargo, a partir de la segunda semana de enero, los
alimentos empezaron a mostrar cierta aceleración que es la que lleva a que
este segmento se ubique entre 2% y 2,5% en el mes. Por
ahora lo que tracciona son carnes, frutas y comidas dentro del hogar".
Otro de los motivos que frena
la suba de alimentos es que ante la baja del consumo, los fabricantes
prefieren liquidar stock y tener los pesos en la mano antes que pagar
por almacenar la producción que no se vende y a la vez tener que
financiarse con tasas mayores al 70%.
"Para los primeros meses
del año esperamos una inflación de entre 2 y 3%, más cercana al 2,5%. Los
aumentos tarifarios van a impactar hasta abril. Para todo el año estamos
estimando una inflación de 28%, que va a depender de lo que ocurra
con el dólar y con las expectativas ante las elecciones",
señaló Castiglioni. Para EcoGo, la proyección de inflación es de 33%.
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