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Por Juan Gasalla - Los bonos soberanos
en dólares se volvieron a inclinar a la baja esta semana, ante una toma de
ganancias luego de las subas desde comienzos de este año.
La rentabilidad, que evoluciona en forma inversa a
los precios, se estabilizó para las emisiones en dólares, tanto con
legislación argentina como de Nueva York, en un rango entre 10 y 11,7 por
ciento anual en la parte media de la curva.
El Riesgo País de JP Morgan, que mide el
diferencial de tasa de los bonos de EEUU con sus similares emergentes, llegó
por la tarde a 701 puntos básicos para la Argentina, para alejarse
del mínimo de 2019, los 664 enteros del pasado 24 de enero. Sobre el cierre de
operaciones el indicador cedió a 688 unidades, luego de que el presidente
de la Reserva Federal de EEUU, Jerome Powell, expresara que el banco
central norteamericano sería paciente a la hora de elevar el costo del
dinero este año, ante las crecientes incertidumbres sobre el panorama
económico de Estados Unidos.
Aunque en 2019 el Riesgo País argentino restó
más de 100 puntos básicos, en las últimas ruedas
encuentra resistencia para seguir retrocediendo.
"Es que más allá de que existan factores
que juegan a favor de los emergentes y en consecuencia en Argentina, y que
los títulos argentinos ofrecen retornos más interesantesrespecto a otros
países, la incertidumbre acerca de las elecciones presidenciales de
octubre se vuelve a hacer presente", indicó un reporte de Research
for Traders.
Con una tasa de 2,695% para el bono del
Tesoro de los EEUU a 10 años, la Argentina permanece alejada de la
posibilidad de emitir deuda pública en los mercados internacionales, donde
debería ofrecer rendimientos cercanos al 10% anual en dólares para
convencer a los fondos de inversión.
El aún elevado índice de JP Morgan para
la Argentina se produce en un contexto de caídade precios de los bonos
soberanos de países emergentes, en el que inciden los enfoques sobre la
sustentabilidad de la deuda según las dinámicas de cuenta corriente y
fiscales, dos flancos débiles cuando se debate sobre la economía
doméstica.
Los expertos de Balanz
Capital consignaron que "la inflación, particularmente en países
como Argentina, es un factor de cambio en la trayectoria
de reducción del riesgo país de largo plazo que es generalmente
subestimado".
"Creemos que la baja estructural de la tasa de
inflación es condición necesaria no solo para reducir el costo local
del capital, sino también para permitir a los países
emergentes incrementar la proporción de deuda en moneda local en el
cálculo de deuda bruta total", apuntaron desde Balanz.
En contraste con la Argentina, cuya deuda
soberana colocada en moneda local no llega al 20% del
total, Turquía tiene el 59% de sus pasivos en
liras; Brasil tiene el 78% de su deuda interna bruta a PBI en reales
y México tiene el 63,8% de su deuda pública total en pesos mexicanos.
"En contraste, la deuda argentina
denominada en dólares representa el 83% de la deuda soberana total en
vigencia, lo que implica un catalizador potencialmente desagradablepara un
adicto crónico a las devaluaciones con un bajo ratio exportaciones-PBI",
subrayó el análisis de Balanz.
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