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Por Mariano Cuparo Ortiz
- El Gobierno que asuma el 10 de diciembre del 2019 cargará con una inédita
herencia de vencimientos de deuda externa, que implicará pagos por u$s149.000
millones a lo largo del período 2020-2023. Para dimensionar la magnitud del
dato, vale decir que se trata del triple de los vencimientos que tenía que
afrontar Cambiemos al
asumir. En total Cambiemos emitió
deuda por u$s269.000 millones y terminó con un ratio de deuda sobre el PBI de 86%.
Unos números publicados ayer por el informe del Observatorio de la Deuda del Instituto
de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) sirvieron para
graficar la complicada herencia que recibirá el próximo Gobierno. Números que -
de modo irónico suponía un analista- generan dudas acerca de cuánta voluntad de
ganar las elecciones tendrán los distintos candidatos.
En rigor, al asumir en diciembre del 2015, Cambiemos tenía
que enfrentar vencimientos por u$s52.500 millones a lo largo de su mandato. En
cambio, el próximo Gobierno tendrá que pagar esa cantidad en un sólo año, el
2022. Si a esa cantidad, que es el equivalente al 73% de las exportaciones,
buena medida para proyectar la capacidad de pago, se le suman las necesidades
de dólares que generan los intereses y la fuga, las preguntas sobre el futuro
comienzan a acrecentarse. De los casi u$s150.000 millones que vencerán en
2020-2023, un tercio habrá que pagárselo al FMI.
El crecimiento del ratio deuda/ PBI fue vertiginoso
durante los últimos tres años. En 2015 el ratio recibido fue de 52,7%. En 2017
había cerrado en 57,1%. El año pasado llegó a 86%. Un salto extraordinario. La
gran explicación, además de las abultadas emisiones de deuda con las que Cambiemos financió
los rojos fiscal y externo, fue la abrumadora devaluación de más de 100%, que
redujo al PBI en
dólares casi a la mitad.
Desde ITE-FGA detallaron la dinámica que llevó a esta coyuntura:
"La explicación radica en que el ingreso masivo de deuda en dólares
aprecia el tipo de cambio nominal y eso lleva al incremento del PBI (medido en esa
moneda), que mantiene estable el ratio y al mismo tiempo brinda una falsa
sensación de sostenibilidad que estira el proceso de endeudamiento. Es más, a
partir de esas experiencias, alertamos sobre la posibilidad de un salto en el
ratio debido a la devaluación del tipo de cambio".
Con todo, tal vez el dato más preocupante sea que la participación de la
deuda en dólares sobre el total trepó desde el 68,5% hasta el 77,5%.
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