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Por Leandro
Gabin - La paz cambiaria del primer mes del año, con un Banco Central que
tuvo que salir a comprar dólares para que la cotización no siguiera bajando,
tiene un lado "B" que preocupa al mercado.
Sucede que la
inyección de pesos para poder adquirir esos billetes verdes coincide con un
escenario inflacionario que no da tregua.
La cuenta de enero
dirá que el Central terminó ingresando al
circuito $21.000 millones para comprar u$s560 millones, con la idea de tan solo
amortiguar (además sin éxito) la caída del billete verde.
La divisa en el
circuito mayorista, donde operan los grandes jugadores, cedió 35 centavos
durante el mes pasado para cerrar en $37,35.
Lo que se preguntan
en las mesas de dinero y en el mundo de los economistas, básicamente, son dos
cosas:
-Por un lado, si el
incremento en el monto de compras diarias que hizo el BCRA(pasó de un tope de
u$s50 millones a u$s75 millones, que no podrá exceder en 3% al valor de la meta
al 1° de febrero), ayudará a que el tipo de cambio modifque su rumbo o, al
menos, se aprecie a un menor ritmo.
-En segundo lugar,
si esa inyección de pesos que tiene que
hacer al momento de comprar divisas (que además no esteriliza) terminará
alimentando más y más a la inflación.
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